30 de abril de 2013

99.- SURGE EL ANTICRISTO



99.- SURGE EL ANTICRISTO

 No creemos en Dios, tampoco creemos en la ingerencia del adversario, y al final, creemos que solo existe lo que ve, no comprendiendo que es si como nos odiamos mutuamente porque nos acusamos y responsabilizamos queriendo que otros sean culpables de nuestras desgracias, cuando son víctimas y cómplices, pero, no enteramente responsable, como no lo somos nosotros.

 Considerar que el enemigo es instigador y toma y manipula a las almas para sus intereses, cada uno es responsable por dejarse usar-instrumentalizar, y al final, por el mal que hace, y que se hace, y si no queremos empezar  remediar tales cosas ahora, solo las comprenderemos al final, donde ya será tarde enloqueciéndonos y escondiéndonos con miedo de Dios, evadiéndonos del Salvador.

 Debemos ahora permitirle al Señor que entre en nuestra vida, que Pase, porque esta a la puerta y llama, debemos permitirle que nos limpie, purifique, libere, que nos de la oportunidad de libarnos de la culpa, o sea, tenemos que hacer penitencia, oración, reparación, convertirnos, dejarnos reunir con Él, solos no vamos a poder ni aun queriendo, mucho menos los que no quieren, porque las tinieblas han llegado a ser muy densas y los demonios tiene impunidad total en esta oscuridad total o noche de los tiempos.

 Estamos ante el fin del mundo como lo conocemos, no el fin del mundo propiamente dicho, es un Apocalipsis, porque es una Revelación nueva del Señor que debemos buscar y aceptar, recibir y admitir, dejar pasar, o sea, tenemos que aprender a discernir Su Voz, recibir Su Palabra y Obedecerlo, para que así, como en el Principio-Génesis, haya una nueva creación-Vida, porque San Juan lo dijo bien claro, en El Principio Era la Palabra y todo se hizo por medio de Ella.

 Si no recibimos la Palabra de Dios, todo lo que hacemos es humo, construir en la arena, una promesa de ruina segura, se va a desmoronar, porque le falta consistencia, no resiste la prueba de la Revelación del Paso del Señor, del Fuego Eterno del Divino Amor Que Se Revela, es decir, Pentecostés, la Venida del Espíritu Santo Que El Señor nos quiere dar, que quiere Soplar para Resucitarnos, para resucitar la Fe y devolvernos a la comunión con Él.

 Si no aprendemos a perdonar ahora, ante la Revelación de la Verdad, o Venida del Señor, veremos que somos tanto o mas culpables que aquellos que acusamos, odiamos, culpamos, y ahí enloqueceremos como los demonios huyendo de Dios y perdiéndonos en tinieblas, negando la Verdad y no viendo que El Señor nos Revela La Verdad para curarnos, como remedio-Medicina de Dios nos dice Que Él Es Dios, ¿Quién como Él, para hacernos crecer en el Espíritu, en el amor, así en la Verdadera Fortaleza, Fortaleza de Dios.

 Como tontos, nos defendemos solos contra la culpa y su peso, acusando a otros, queriendo que sea culpables y queriéndolos ver como tales, solo porque les tememos, o porque les reprochamos que no nos adoran, no viendo que al final, ante Dios, somos desamorados, ya que si no amamos ni siquiera a Dios Que Es Amor, menos vamos a amar a otros.

 No podemos exigirles a otros lo mismo que no les estamos dando, tenemos que aprender a dar primero aquello que queremos cosechar después, es inútil enojarse contra la tierra si no nos da un árbol, cuando no hemos sembrado primero, así es que es inútil pedirle a otros que nos amen si no los hemos amado primero.

 Considerar otra cosa acá, el enemigo nos hace creer que Dios no nos Ama, porque, al estar llenos de odio que disimulamos que es justicia, creemos que es justa la venganza, no amar y no obedecer a Dios, así es que nos hace esperar de Él ciertas cosas y al decepcionarnos, no conseguirlas, nos empuja a que odiemos, no viendo que Él nos Ama mas cuando no nos obedece, que cuando nos hace caso, pues, el dios que obedece caprichos y exigencias de sus criaturas, no es Dios, sino el anticristo.

 Considerar acá como el pueblo elegido con anterioridad, rechazó al Mesías-Salvador porque no le daba lo que pretendía, reinar sobre la humanidad y hacerse adorar, y eso mismo es lo que hacemos. Notar que fue lo mismo que quiso el adversario, y es así que Dios sigue sin ser adorado, cuando solo Es Justo Adorarlo a Él.

98.- NOTICIAS DEL COMETA QUE SE ACERCA Y LAZO DE ÉSTE



98.- NOTICIAS DEL COMETA QUE SE ACERCA Y LAZO DE ÉSTE

 Al haber prescindido de Dios, no queriendo tener Fe Verdadera en Él, no permitiéndole Que Se Revele, Que nos de Su Palabra, nuestro interior esta vacío y desolado, oscuro, es lugar de intrigas y conspiraciones, debido a que fermenta podredumbre y maldad, algo que se nos vuelve en contra y que responde a las manipulaciones externas del adversario.

 Como estamos vacíos de Dios, de Amor y de Verdad, lo único que puede haber en nuestro interior, es dudas, miedo, angustia, preocupación, que es la forma en la que se va formando una obsesión, nos va dominando un pensamiento obsesivo-miedoso del que no podemos liberarnos, porque no recibimos La Luz-Verdad, la Palabra de Dios.

 Somos como el que se ahoga y patea y golpea a quien lo viene a rescatar, rechazamos al Señor por el miedo y la desconfianza, defendiendo el orgullo, no queriendo confiar en Él, y es así que no podemos ser liberados, salvados, rescatados, purificados, pereciendo a merced de los mismos gusanos-dudas que alimentamos y que queremos tener como si fuesen defensa, no viendo que estos perros traicioneros, rechazan a todos con la excusa de defendernos, cuando en realidad nos están dominando, poseyendo y viviendo de nosotros.

 Tenemos que hacer un esfuerzo por elegir a Dios, pero, requiere paciencia incluso con uno mismo, pues a veces, nos imponemos lo bueno y el bien, incluso la misma Voluntad de Dios, no permitiéndole a Él obrar en nosotros, así e que construimos con esfuerzo una espiritualidad que es vacía, sin verdadero amor a dios, con miedo, preocupados por nosotros y desesperaos por ser acopetados por Él.

 Le estamos reclamando adoración a Dios, queremos que nos vea, ame, tome en cuenta, no vemos que somos como el adverbio que se decepcionó conociendo que sería desapercibido y que debía ser humildad en El Cielo, no quiso, tuvo miedo, eligió su orgullo, lo defendió, y así se convirtió par siempre en eso, orgullo-delirio-capricho-fantasía, una verdadera oposición a Dios, desconocimiento de Él, desconfianza y rechazo hacia Él.

 Notar que no somos diferentes, aunque sepamos de Dios y hablemos de él, no confiamos, no creemos, no amamos y no lo dejamos Ser y Hacer a Él, tratamos de asegurarnos el control, porque queremos asegurarnos el ser tomados en cuenta, y es así que el miedo nos controla y se mueve dentro nuestro queriendo ser tomado en cuenta.

 Ese miedo-orgullo-preocupación por sí, es el espíritu del adversario en nosotros y es él mismo siendo en nosotros y por miedo nuestro en el mundo y aun contra Dios, por lo que, comprender acá la necesidad de renunciar a sí mismo, a la propia voluntad y de empezar a busca la Voluntad Divina, a querer Que Se Haga y Que Triunfe Su Voluntad en nosotros, colaborando en ello, haciendo un esfuerzo por vencer el miedo y la desconfianza.

 Se habla o menciona como una de las señales de la Segunda Venia del Señor las noticias de un cometa, mas allá de que ocurra, lo que simboliza esto es esas señales o augurios, el miedo que nos envuelve, esas dudas y preocupaciones que siempre tenemos y que no hacen otra cosa mas que expresar la preocupación por nosotros mismos.

 La preocupación por nosotros mismos, es miedo, y el miedo, es el espíritu del enemigo, cosa que tenemos, porque tenemos vacío, porque no amamos a Dios, no lo elegimos, no le permitimos al Señor Que Se Revele, Que nos Guíe por su Palabra, porque no queremos obedecerlo, y cuanto mas lo desobedeceos, mas vacío tenemos, así mas miedo y mas excusas para no obedecerlo, cayendo en un círculo vicioso un lazo infernal, el lazo del cometa, con el que nos ahorcamos en nuestra vida caprichosa-orgullosa-independiente de Dios, dedicada a nosotros, al orgullo mismo.

 Recordar lo que dijo El Señor, que Él pondría a todos nuestros enemigos a nuestros pies, pero, Él, no nosotros, y encima, nos equivocamos de enemigos, odiamos a los que no nos adoran llenos de miedo y obrando y viviendo siempre solo y para nosotros mismos, negándole al Señor neutra vida y perdiéndola como el hijo pródigo al despilfarrarla en el mundo, aun creyendo que la vivimos por y para Él, simplemente porque no le prestamos atención, no confiamos, no lo dejamos a Él Ser y Hacer, ni colaboramos en Que Se Haga y en Que Triunfe Su Voluntad en nosotros, que es la forma en la que no conservaos la vida, sino que se la damos para que Él Viva.

 Mientras Dios no ocupe su lugar en nuestra vida, nonos vamos liberar de los enemigos, porque somos impostores, los mismos anticristos, somos los que reemplazan a cristo y pretenden ser adorados incluso por Dios, dado que, al no aceptar la Relación de Su Hijo, Su Palabra, al no recibirla y al construir nuestra espiritualidad, llamando a eso ‘religión, ‘culto’, etc., insultaos y desafiamos a Dios queriendo que nos acepte, es incoherente, matamos a su hijo y con la sangre en las manos, esperamos orgullosamente ser aceptados.

 Tenemos que reparar eso, es decir, recibir Su Palabra, dejarlo a Él entrar Vivo y Resucitado, Pasar por neutra vida, hacer su Vida, y estando así Él Vivo y Presente, sí podemos presentarnos limpios, puros, santos y sin mancha ante El Padre, porque ya no somos extraños, ni enemigos, porque su Hijo Vive-Permanece-Reina en nosotros, y lo hace porque hemos recibido-aceptado Su Palabra-Espíritu.

 No podemos hacer cualquier cosa y espera que Dios la acepte y nos felicite, porque sería como pedirle que acepte y felicite nuestro suicidio espiritual, por ello, por ello, debemos aprender a escucharlo, discernir Su Voz, la Voz de la Verdad, aprender a obedecerlo, a confiar en Él y a creer realmente en Su Amor siguiéndolo en El Camino de la Revelación de Su Voluntad, donde Él mismo pasa a Vivir en nosotros.

 Le estamos reclamando a Dios lo que no le estamos dando, lo que le negamos, adoración, aceptación, ser reconocidos como dioses, lo que demuestra que estamos absolutamente de cabeza y enterrados miedosamente en nosotros mismos, preocupados egoístamente por ser amados, cuando, para tener amor, tenemos que empezar a amar.

 No tenemos que desanimarnos ante los fracasos y errores, son el principio de una nueva vida, porque ahí podemos librarnos del orgullo, aprender que no podemos todo, que podemos nada sin Él, que lo necesitamos, debemos reconocer el miedo, como somos incapaces incluso de lo mas simple, confiar en Dios, y como lo necesitamos para eso tan esencial en la vida, la Fe.

 Acá esta encerrado nuestro orgullo, decimos que creemos, confiamos, pero, la verdad es que no, queremos mostrarnos perfectos ante Dios, solo porque queremos demostrar fe, cuando en realidad tenemos miedo, por ello son los tropiezos, fracaso, problemas, para que nos liberemos de orgullo, que es miedo y amor propio, preocupación por sí y falta de amor a Dios y adquiramos así verdadera humildad reconociéndonos incapaces, inútiles y viendo que nuestro orgulloso cumplir, es ante Dios como el de los fariseos y maestros de la ley, algo inútil, superficial y desamorado.

 No debemos imponernos a la fuerza la Voluntad de Dios fingiendo no tener miedo, porque nos obligamos a una perfección que no tenemos, Él Hace Su Voluntad, no podemos hacerla por nosotros, ni debemos hacerla triunfar sobre nosotros, y menos aun sobre otros, por la fuerza, porque seguiría tratándose de un cambio superficial, y no sustancial, dejándonos entonces, tanto o mas muertos que antes, verdaderos infelices que se desesperan por ser aceptaos incluso por Dios, demostrando así la carencia de Fe Verdadera cuando hablamos todo el tiempo de ella o queremos demostrarla.

 Así como no sirve imponernos y exigirnos creer y obedecer a la Voluntad Divina, tampoco sirve imponerla o hacerla cumplir a otros, menos acusarlos de no cumplirla , tenemos que aprender a colaborar en Que Se Haga y en Que Triunfe, en dejar Que El Señor Haga Su Voluntad en nosotros, y en otros, respetándolo y aceptándolo a Él, y también el tiempo de otros, su fe y voluntad, miedo, etc., porque nuestra excesiva severidad, solo demuestra el miedo, la obsesión, la preocupación por nosotros y el desamor, no la confianza o un verdadero celo por Dios, un celo por nosotros y nuestro orgullo, desesperados por ser aceptados y obedecidos, preocupados por evitar el rechazo.

 Simplemente recordar Que Vino El Señor a buscar a pecadores para corregirlos y para limpiarlos, purificarlos, no necesita ver nuestra pretendida perfección, sino la imperfección para librarnos de ese orgullo delirante que nos ahorca, o mas bien, necesita hacérnoslo ver a nosotros, porque Él lo ve, Es Dios.

97.- LA GRAN CRUZ BLANCA Y LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR



97.- LA GRAN CRUZ BLANCA Y LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR

 El Señor Viene-Vuelve, y lo hace como esta anunciado, con Gloria y Poder, en Majestad, rodeado de Ángeles, pero, no es un artista que quiera fama, aceptación, reconocimiento y ser visto, considerar Que Él Ha Resucitado, y por ello su Cuerpo Es Glorioso, así es que, al Venir-Volver, no lo vamos a ver con ojos materiales.

 Vuelve-Viene, Místico, Espiritual, Triunfante, Luminoso, Resucitado, con su Cuerpo Transfigurado por la Resurrección, algo que no puede ser captado por nuestros sentidos corporales, así es que si esperamos algo mas palpable, visible, tangible, vamos a ser engañados por el adversario y por el anticristo.

 El Señor Viene-Vuelve Luminoso como Es, Glorioso, Sutil, Ágil, las características de los Cuerpos Resucitados, celestiales, ‘la Imagen del hombre celestial’, como la llama San Pablo en su carta a los Corintios, mientras que nosotros todavía seguimos queriendo que tenga una imagen terrenal a la que somos tan afectos y apegados, por ello es que vamos  seguir esperándolo y con el templo vacío nos vamos a quedar.

 Recordar lo que dijo el Ángel en el momento de la Ascensión, “¿Por qué se quedan mirando?”, y recordar lo otro, “¿Por qué buscar entre los muertos al Que Vive?”, nos vamos a seguir decepcionando, como le pasó al anterior pueblo elegido si esperamos ver al Señor Venir-Volver solo para cumplir nuestras ideas preconcebidas y cubrir nuestras falsas expectativas.

 El Señor Pasó por el mundo haciendo la Voluntad del Padre, y para eso Vuelve, para imponer el orden y el derecho, no para hacer Su voluntad, ni la nuestra, ni la de nadie, sino para Salvarnos, Que es, reunirnos con El Padre, para conducirnos-guiarnos a que aprendamos a obedecer personalmente al Padre, para que respondamos también a Su Voluntad, y así, para que entremos en comunión con Él, para que entre Su Reino-Espíritu-Amor en nosotros y tengamos Vida Eterna.

 Tenemos que admitir que estamos verdaderamente necesitados d Él, mientras seamos orgullosos y eternos satisfechos de nosotros mismos, vamos a seguir encerrados-perdidos en nuestro mundo, dedicados como demonios a hacer ver nuestro orgullo-personalidad-imagen, y a hacernos adorar y reconocer por eso que decimos ser y de lo que estamos orgullosos y satisfechos, incluso defendiendo tal deformación abominable, verdadera desolación, falta de Amor-Vida-Verdad, contra Dios miso, rechazándolo a Él y no queriéndolo recibir verdaderamente en nuestra vida.

 No queremos admitir que necesitaos a Dios porque seguimos admirándonos a nosotros mismos, porque somos cobardes y al final, porque imitamos al adversario, ya que en el Cielo, se admiró a sí tanto que se olvidó de Dios, hundiéndose en sus delirios y volviéndose un desamorado caprichoso preocupado por él mismo y desesperado por ser adorado y tomado en cuenta, exigiéndolo como debido, dado que se convenció de ser como Dios, y que por ello, merecía ser adorado como Dios.

 Hacemos lo mismo, nos encerramos en nosotros, nos admiramos, nos convencemos-persuadimos de que somos dioses y que merecemos adoración, porque eso es lo que queremos caprichosa y miedosamente, así es que nos enterramos y perdemos en las tinieblas propias vanagloriándonos incluso de sabios y entendidos, no viendo que si no somos capaces de amar a Dios y de obedecerlo, no sabeos nada.

 Para que no nos enceremos y perdamos dentro de la propia nada devorándonos, consumiéndonos a nosotros mismos, Dios nos ha dado una Piedra de tropiezo-escándalo, ha permitido que caigamos, que nos topemos con nuestra propia limitación, que nos caiga un baldazo de agua fría y veamos que, encerrados como estamos en nuestros caprichos, no somos capaces de resolver lo mismo que hemos creado, no podemos librarnos de lo que hemos gestado, y al contrario, todo se nos vuelve en contra.

 Nuestro mundo-vida sin Dios, donde somos dioses, es asfixiante, nos ahoga y consume, nos esclaviza y destroza, y al final, esa pretendida eficiencia y perfección de la que hacemos gala para exigir adoración, no nos sirve de nada frente a los nuevos problemas que se levantan, y es el momento de admitir que nuestros ídolos, falsos dioses, son inútiles y amargos, es la hora de admitir que necesitamos verdaderamente a Dios.

 Sin embargo, cobardes y tercos, seguimos insistiendo con la mentira, que somos dioses y capaces de todo lo que queremos y nos proponemos y de que solos podemos, que podemos arreglarnos solos y seguir prescindiendo de Dios, renegando d Él, desconfiando, valiéndonos por cuenta propia. No vemos que defendemos nuestra rebeldía contra Dios, la que nos priva, separa y opone a Él, cuando tenemos una oportunidad para liberarnos de ella y volver al orden a aprender a confiar en Dios, Nuestro Padre-Creador.

 No solo Viene al mundo El Señor, Viene-Vuelve a la vida personal de cada uno, y lo hace en ese tropiezo que tenemos, en la dificultad, cuando nuestro mundo se desmorona, y no viene a darnos la razón, ni a que sigamos insistiendo en hacernos obedecer, amar, adorar, sino a que nos rindamos, venzamos el miedo, dejemos de hundirnos-dedicarnos a nosotros mismos y a nuestro orgullo, y para que comencemos una vida nueva Guiados por Él, creciendo en Amor-Verdad, en verdadera Espiritualidad.

 Considerar que los demonios no amaron a la humanidad en El Cielo, y no lo van a hacer luego, condenados en el infierno, no quisieron obedecer a la Humanidad del Señor Que Dios les Reveló en Su Hijo, por ello, por mas que finjan amar y servir a la humanidad, no lo hacen, es una trampa para colgarse, hacerse servir y adorar, para desquitarse y concretar sus caprichos, que los adoremos a ellos directa o indirectamente, mientras que se niegan ellos a obedecernos.

 El motivo de la caída de los ángeles rebeldes fue que no quisieron aceptar el Misterio de la Unión Hipostática del Verbo, es decir, la doble Naturaleza de Cristo, del Señor, como la Palabra Eterna de Dios, asumiría humanidad, sin perder Divinidad, teniendo así dos Naturalezas, Humana Perfecta y Divina Perfecta. No quisieron adorarlo al ver naturaleza inferior, la humana, y solo fue una excusa, no quisieron adorarlo ni obedecerlo simplemente porque querían ser adorados y obedecidos ellos.

 Acá podemos comprender la razón por la que muchos siguen y seguirán esperando la Segunda Venida del Señor, porque estamos ante la misma prueba para el orgullo, la misma oportunidad de negarnos a nosotros mismos, de liberarnos del engaño, auto-engaño, de ese delirio de soberbia donde decimos ser dioses y donde debemos aceptar Que Él Es Dios y que estamos necesitados de Él, dejando de buscar excusas para seguir dedicándonos egoísta y miedosamente a nosotros mismos.

 En la Primera Venida del Señor, la humanidad conoció la Humanidad del Señor, lo reconoció Dios y Hombre, pero, solo vio lo externo, ahora El Señor Revela plena y perfectamente lo interior, una Segunda Venida enteramente Espiritual, y eso, decepciona a muchos que prefieren seguir esperando no viendo que se quedan atados a las tinieblas, sentados a la sombra de la muerte y esperando como el pueblo elegido anteriormente sigue esperando la primera.

 Así es que estamos ante la Gran Cruz Blanca, El Signo de la Presencia Viva de Dios, pero, no es visible, sin o Espiritual, y lo que hace es purificarnos, marca la entrada en nuestra vida del Señor, Su Paso, su intervención Divina y Milagrosa, una piedra de escándalo en la que tropezamos, pero, en la que debemos apoyarnos para reformarnos, reconstruir la vida, dejarnos limpiar, purificar, para empezar a buscar y a recibir al Señor, a participar en Su Revelación, dejándolo Ser y Hacer en nosotros.

96.- HUIDA DE LAS AVES Y ANIMALES DE LA NATURALEZA, DESVIACIÓN DEL EJE DE LA TIERRA



96.- HUIDA DE LAS AVES Y ANIMALES DE LA NATURALEZA, DESVIACIÓN DEL EJE DE LA TIERRA

 Ha ocurrido una desnaturalización de del ser humano, una bestialización, una abominable deformación, mutación, no visible porque externamente seguimos viéndonos iguales, y porque es en el alma, y es debido a que, olvidados de Dios, el desenfreno es total, ni somos dueños de nosotros mismos.

 No se puede entender la historia de la humanidad sin tomar en cuenta el pecado original, simplemente porque tal pecado, es la manera en la que el adversario ha irrumpido en el mundo, se ha metido en la historia y se ha colado en la creación.

 Habiendo odiado a Dios en El Cielo, por supuesto que no pasó a amarlo en el infierno, sino que hallándose ahí abajo, deseó una venganza contra Dios y contra la humanidad. (Al respecto puede leerse las revelaciones a la V. S. de Dios, Sor María de Jesús de Ágreda, a la Santa A. C. de Emmerich y a María Valtorta).

 La venganza contra Dios y contra la humanidad, a quienes el enemigo odia y culpa, quiere responsabilizar por su ruina y caída, fue materializada, introducida en el mundo, por el pecado original, que es donde los demonios, se colaron en la creación, donde se colgaron como sanguijuelas de la humanidad.

 Lo hacen simplemente para robarnos vitalidad, succionarnos vida, para imponernos que los adoremos a ellos y les rindamos culto directa o indirectamente, consciente o inconscientemente, cosa que hacemos al dedicarnos al orgullo, amor propio, a la rebeldía contra Dios, pues el miedoso y egoísta preocuparse por sí y dedicarse a hacerse amar, es rebeldía contra Dios, es desconocerlo a Él como Dios y querer ser reconocido como dios en su lugar, de ahí que el enemigo fuese el promotor del humanismo, dice y finge amar y adorar a la humanidad, preocuparse por ésta, porque quiere hacernos creer que somos dioses.

 Recordar lo que dijo a Eva, ‘seréis como dioses’, luego de decirle que no creyera en lo que Dios le había dicho, sembrando primero dudas respecto de las recomendaciones de Dios y luego orgullo y ambición, deseo de adoraron. Considera que lo mismo ocurre en la vida personal de cada uno, todos miedosamente nos olvidamos de Dios y nos dedicamos a hacernos adorar, suponiendo que así no tendremos miedo y que se nos debe obediencia y reconocimiento, que nuestra maldita y caprichosa voluntad debe hacerse, ser tomada en cuenta como si fuese voluntad de un dios.

 No queremos ver que llevamos colgado al adversario y que estamos alimentando a los demonios, que por esos vicios interiores que tenemos, que son agujeros-abismos, nos succionan la vida, nos roban el alma, nos quitan vitalidad. El engaño es hacernos creer que soso dioses, exitosos, victoriosos, grandes e importantes, triunfadores, mientras que huimos de la verdad, no vemos que interiormente estamos absolutamente vacíos, desolados, carcomidos por vicios y corrupciones, totalmente faltos de Vida-Verdad-Amor-Dios.

 Lo mismo ocurre al conjunto de almas, a las naciones, y es así que hay corrupción generalizada, no hay orden mundial, sino desorden mundial, caos y perversión generalizada, crisis querida para que en medio de tal desastre aparezca como salvador el anticristo internacional y todos lo adoren, incluso señalado bolso mismos lideres religiosos ciegos como salvadores, aquellos que viven en y para el mundo, materialistas, racionalistas, que le rinden culto a su imagen y que no obedecen a Dios, ni creen realmente en Él preocupados por ser amados, aceptados.

 Desechando a Dio, no admitiéndolo, no recibiéndolo, quedamos a oscuras interiormente, no solos vacíos y deformándonos al desmoronarnos, sino sin Luz Verdadera, entonces, nos volvemos ácidos, cínicos, descreídos, miedosos que desconfían de todo y todos, enterrándonos aun mas en nosotros mismos, queriéndonos evadir, ocultar, esconder, meter mas en nosotros, que significa insistir mas con la propia voluntad como si fuese defensa, no viendo que es la piedra que nos hunde, ahoga y deforma.

 Esa voluntad propia que hacemos imperar, que imanemos con violencia, es realmente una hernia espiritual, o es como un globo que se alimenta de nosotros, y es donde el adversario ha hundido sus dientes, donde nos succiona la vida produciendo vacío y llenándonos con soberbia-mentira, haciéndonos creer que somos dioses para darnos la falsa seguridad de andar por la faz de la tierra encerrados en un delirio, mundo irreal, de fantasías.

 Construimos una vida con mentira, edificamos en la arena, queremos cree que somos dioses, y es así como nos volvemos deformes, bestiales, abomínales, oscuros, es como nos convertimos en demonios, porque el adversario se encarna, lo recibimos al recibir su palabra-pensamiento, que es el punto por el que penetra su espíritu, y es la manera por la que satanás es en nosotros, y el motivo por el que puede ser en el mundo, combatiendo a Dios en el interior y en el exterior de cada uno, imponiéndose, haciéndose presente, volviéndose el dios-dueño de las almas sin Fe, sin Amor, de las almas que no buscan y que no colaboran en La Revelación del Señor, en Su Vuelta o Segunda Venida.

 Si recibiésemos La Revelación de La Palabra de Dios, por su Pensamiento Revelado en nuestro pensamiento, entraría La Luz Verdadera y ese sería El Principio de una Nueva Creación, una en la Que Dios Es Dios Verdaderamente y como tal Vive y Reina, permaneciendo en nosotros y dándonos Vida Eterna, Espiritual o Mística.

 La Verdadera evolución human, es espiritual, no material, no racional, éstas, son secundarias, recordar que dijo El Señor que lo secundario lo da por añadidura cuando hemos elegido lo principal, y para ello sirve también el ejemplo del rey salomón. Notar que estamos evolucionando mucho material, tecnológica, informáticamente, pero, espiritualmente estamos involucionando, volviéndonos mas semejantes a demonios, es decir, la negación de aquello que pudimos ser, unos seres desamorados, llenos de vicios, hundidos en sí, preocupados y desesperados por lograr ser amados, adorados y que se vuelven absolutamente caprichosos.

 Hemos perdido los rasgos de humanidad cuando hablamos de humanismo, porque hemos perdido lo mejor que había en la humanidad, el amor, la humildad, la amistad con Dios, y así es que hemos venido a ser el espanto de la creación, incluso cuando con, tecnología como ‘HAARP’, se la controla a gusto y capricho de los tiranos internacionales y de sus intereses y ambiciones, porque somos semejante a demonios, y no a ángeles, ni a hijos de Dios.

 Perdemos la misma naturaleza humana aferrándonos a una alineación soberbia y orgullosa desesperados por lograr ser adorados y poniéndonos al servicio del capricho infernal, permitiéndole al adversario que haga de nosotros lo que se le ocurra, siendo él nuestro dios, dueño, señor, y corrompiéndonos, como ya quedó demostrado en el pasado donde los demonios haciéndose adorar como dioses, en vez de volver mejores a sus adoradores, los volvían peores que ellos, estamos retrocediendo y eso causa espanto y huida de la creación misma que se vuelve contra nosotros, porque nosotros nos hemos vuelto contra ella, porque nos estamos hundiendo en el abismo de nuestra deformidad abominable sin amor, sin Dios y sin Verdad.

 Hemos desplazado el eje de la creación, porque nos hemos vuelto el centro y ombligo de ésta, olvidando Que El Principio, el Centro y El Fin de la Creación Es Jesús, El hijo de Dios, y sino lo recibimos, no estamos en Él, de manera que estamos fuera de la creación, construyendo una vida-existencia en la arena de la desolación, sin estar en comunión con Dios, vacía que se desploma o cae sobre nosotros mismos arruinándonos y condenándonos a ser lo que quisimos ser, demonios delirantes de soberbias y excitados consigo mismos, con su propia imagen-ídolo-dios.

95.- LA GRAN GUERRA



95.- LA GRAN GUERRA

 Como no hemos querido creer en Dios, confiar en Él, hacerle caso, obedecerlo en Verdad, sino que hemos inventado una religión y un culto a gusto y comodidad, reescribiendo todo, deformando todo, infectando y contaminando todo, manteniendo costumbres, inventando nuevas, etc., pero, olvidando lo mas importante, oír la Voz del Señor, estamos totalmente a oscuras, en tinieblas, llenos de miedo, angustia y preocupación.

 Realmente estamos hundidos, desmoronados, abismados y encerrados en nosotros mismos, y esto es por debilidad, por falta de Fortaleza, es decir, por falta de Amor y de voluntad de Amar, por falta de Dios. Considerar que estamos hechos para contener a Dios, y como no lo recibimos, no lo aceptamos, ni nos damos debidamente a Él, estamos con un agujero adentro, con un abismo, como un recipiente sin su contenido que se desploma sobre sí.

 No podemos llenarnos con nada, nada nos sacia o satisface, no hay consuelo alguno, o hay alivio, no hay verdadera alegría ni felicidad, porque no hay amor, ni voluntad de amar, sino un miedo angustiante, desesperante, dominante que nos impulsa a buscar ser amados, adorados, obedecidos.

 Faltos de amor a Dios, estamos hundidos, perdidos, desmoronados en nosotros mismos, abismados o centrados en nosotros, mirando siempre el ombligo, no podemos despegar el pensamiento, la mirada, de nuestro ‘yo’, nos adoramos, nos rendimos culto, y no podemos liberarnos del miedo, que es fruto del vacío, de la desolación, de la falta de Dios, de manera que somos dominados por éste manto de tinieblas que cubre el abismo existencial, sin amor.

 Ahí es que nos alzamos orgullosos  y decimos ser perfectos, mirando los defectos ajenos y queriendo imponer nuestra voluntad como si fuese la verdad, convencidos de ello, no advirtiendo que somos ‘instrumentalizados’ por el adversario, el que nos asusta, presiona, manipula, impresiona, espanta, etc., para que hagamos o no hagamos a su gusto y voluntad, sirviéndolo  aun no queriendo, pues, creemos que nos defendemos contra el miedo, que nos protegemos, o que estamos haciendo justicia.

 Estamos convencidos que al imponer nuestra voluntad, estamos haciendo justicia, pues entendemos por justicia lo que en realidad es venganza. Estamos buscando ser amados porque fuimos depreciados, queremos imponer que nos adoren  reinar o imperar sobre todos, porque tememos que no nos amen.

 Así es que, cada uno solo piensa obsesiva y egoístamente en sí mismo, se dedica a cultivar su imagen o personalidad, y luego, exige adoración, reconocimiento para ése ídolo, esa imagen exagerada de sí, la que ha construido con el auxilio y supervisión del adversario en el abismo de su miedo, y solo para hacerse amar y evitar un desprecio.

 No admitimos que no se nos obedezca, que no se nos tome en cuenta, y es porque no perdonamos, y no perdonamos porque tenemos miedo, el miedo nos domina, somos sumamente imperativos, dominantes, posesivos y absorbentes, y siempre es lo mismo, es porque somos miedosos y nos estamos previniendo, defendiendo, peleando contra todos para imponernos, prevalecer, queriendo ser tomados en cuenta, no despreciados, buscando asegurarnos ser amados y no despreciados, queriendo evitar sufrimientos.

 No vemos que nos domina el miedo, que nos manipula el adversario y que así nos hace pelear unos contra otros, nos hace apartarnos de Dios porque nos figura que Él nos deprecia al no dejarse dominar, someter, al no cumplir o no satisfacer vicios, ambiciones, caprichos, y en nuestro pensamiento mas que racional y sin fe, sumamente lógico, entendemos por justicia que, si nonos obedece, no tenemos porqué obedecerlo.

 Acá es que somos víctimas de todas las trampas y engaños del adversario, pues Dios no nos va a obedecer a nosotros, porque somos caprichosos, miedoso, ambiciosos, vicios, tenemos que aprender a obedecerlo nosotros a Él, y es ahí donde vamos a vencer el miedo, y por esto, vamos a vencer a todos los enemigos espirituales. Nonos vamos librar del miedo haciéndonos adorar, sino venciéndolo con Fe al obedecer al Señor.

 Nos peleamos unos contra otros porque queremos imponeros, deseamos dominar a quien nos atemoriza y no vemos que el miedo esta dentro nuestro, y es el vacío, la falta de amor a Dios, un abismo que no hemos llenado, esa cuota que no hemos aportado de amor, sino que reclamamos que otros la llenen por nosotros haciéndonos adorar.

 Esto mismo llevado a otros niveles, provoca guerras entre grupos, sectas, clanes, países, etc., y es así que ha comenzado una guerra generalizada, globalizada y que al final, va a llegar a ser nuclear, considerar que estamos próximos a los cien años de la primera guerra mundial.

 La gran guerra anunciada, ya ha comenzado, y como la primera, tuvo un pretexto, una excusa, el auto-atentado del llamado, 9-11’, ‘atentado de bandera falsa’, usado para movilizar los ánimos e imponer la voluntad al pueblo para que acepte y apoye, lo que normalmente no haría, yendo el pueblo mismo a guerras que son impopulares.

 Detrás de esto, siempre esta esa ambición por concretar o consumar el nuevo orden mundial. Notar que la primera guerra mundial hundió a las potencias centrales e hizo surgir a inglaterra como potencia, la segunda guerra hundió a inglaterra e hizo surgir a estados unidos como potencia, y la tercera guerra, ¿Qué hará?, el final es cantado, acabar de hundir a estados unidos para que surja como salvadora una nueva potencia. Dicha potencia, será el anticristo internacional definitivo, y es lo que esta alzándose y organizándose en el mudo bajo el nombre de, ‘BRICS’.

 Antes de seguir peleando contra otros en derredor nuestro y en derredor del mundo, debemos considerar ésta simple verdad: somos todos humanos, criaturas de Dios, miedosas, cobardes, preocupadas por nosotros y al final, manipuladas por el adversario. Considerar que, al pelearnos entre nosotros, recreamos el gran circo romano para que los demonios se diviertan viéndonos también como en una riña de gallos.

 El enemigo real, no es otro humano, otra persona miedosa y preocupada por sí misma como nosotros, el enemigo real es el miedo, son los vicios, la muerte eterna, satanás y sus demonios, la corriente del mundo sin Dios, la carne, etc., los enemigos espirituales tradicionalmente conocidos, pero, nunca otra persona.

 Nosotros vemos a otros como enemigos porque somos ambiciosos, avaros, porque tenemos miedo, estamos preocupados, y porque defendemos nuestro orgullo, porque por miedo, queremos ser amados y suponemos que, siendo obedecidos, somos amados, no queremos ver que somos infantiles, cobardes, inmaduros.

 Vemos a otros como enemigos porque alguna vez fuimos despreciados, menospreciados, humillados, entonces, se ha generado miedo, preocupación por sí, y queriéndonos defender de eso, nos la pasamos acusando a otros y suponiendo en el abismo de nuestro auto-encierro que siempre nos dejarán, despreciarán, humillarán, y ahí es que pegamos a todos antes aun de que se muevan o hablen, solo por lo que nos imaginamos de ellos, o lo que vemos tras el velo de tinieblas-miedo donde nos hallamos escondidos.

 No vemos que la imagen-personalidad, es orgullo, amor propio, expresión del deseo de ser adorados, expresión del miedo, de la preocupación por sí, y por lo tanto, un aro en derredor como un disco, y es ego, es como la grasa en el estómago, pero, espiritual, y e el fruto justamente de esa egolatría.

 El verdadero enemigo, el peor, es éste vacío interior, falta de Luz-Vida-Amor, el mismo odio que generamos, que se disfraza de personalidad orgullosa para reclamar amor, pero, que nos mantiene encapsulados y nos recuerda los desprecios pasados, para que queramos seguir preocupándonos por nosotros mismos.

 Estamos sometidos en nosotros mismos, encerrados por miedo creyendo que estamos seguros, pero, el mismo rencor que guardamos, la misma falta de perdón, nos ahoga, ahorca, porque genera odio, deseo de venganza, y nos hace ver-creer que todos nos odiarán, cundo en realidad la enfermedad esta en nosotros, esta oscuro nuestro ojo, se apagó nuestra lámpara, nuestro interior ha llegado a ser tenebroso, pues el mismo odio que vomitamos como acusación y reclamo esgrimiéndolo como arma de defensa, debido a que es un espíritu de odio, no nos ama, sino que nos odia, nos quema, es veneno que nos come por dentro, envenenando el espíritu, matando el alma y enfermando el cuerpo.

 Como somos racionalistas y hacemos gala de esto para encubrir el agnosticismo práctico y cobarde que queremos tener, no comprendemos estas simples verdades, no queremos creer en espíritus, pero, el odio que generamos por el rencor que deseamos tener, nos esta autodestruyendo, debido a que es odio, no nos ama y nos domina, nos hace temer siempre el desprecio para que queramos seguir odiando, alimentándolo, dejándolo que nos someta e impulsando a odiar mas y mas, queriendo encontrar víctimas afuera para acrecentar su poder y siendo nosotros esclavos de ese mismo odio, temerosos de nosotros.

 Le tememos a nuestro orgullo, por ello lo obedecemos, defendemos y es así que rechazamos a Dios que nos pide que, por una vez al menos, nonos hagamos adorar, obedecer, que renunciemos, que no nos impongamos. Dios nos pide este sacrificio por y para nuestro bien, para defendernos y para evitar que las tinieblas interiores nos dominen por completo, para evitar que seamos víctimas del odio-orgullo y que nos pasemos la vida en el mundo odiando y exigiendo que nos adoren mientras que no somos capaces de amar, ni de dar lo que deseamos cosechar.

 Somos unos tontos encerrados en un círculo vicioso, el que siembra vientos, cosecha tempestades, así, el que siembra odio exigiendo adoración, sumisión diciendo que le corresponde, convencido de que e le debe lo que pide, acabará por cosechar lo mismo, siendo odiado por todos en derredor, y también, por el mismo odio que ha generado en el interior como necesario para vencer o dominar a otros, dado que, al no tener mas víctimas afuera, se vuelve y devora o consume adentro.

 Lo mismo se aplica a naciones y al mundo, y es así como todos los imperios han caído por su propia corrupción a lo largo de toda la historia. Es mas aun, si el imperio romano hubiese aceptado en el principio el cristianismo y no lo hubiese perseguido, hubiese purgado sus vicios y corrupciones y se hubiese perpetuado, pero, orgulloso, satisfecho de sí, prefirió perseguir la Fe y acabó cosechando lo que sembró, sangre y muerte.

94.- CAÍDA DE LA BOLSA Y CRISIS FINANCIERA



94.- CAÍDA DE LA BOLSA Y CRISIS FINANCIERA

El mundo como ha sido organizado y tomado por las sectas satánico-masónicas, y como han logrado imponer que ya se abandonen las fiestas del Señor, cambiándose por las mismas fiestas que celebran los satanistas, ha abandonado a Dios, ha quedado en tinieblas, y el modo normal de vida sobre la faz de la tierra es vicioso, corrupto, abominable, es culto a sí mismo, al ‘yo’, cada uno se cree-considera su propio dios, de manera que inconscientemente, s le rinde culto al adversario, a satanás.

 Como en las religiones se han cambiado la doctrinas y se han elegido a sí mismas queriendo un triunfo mundano, terreno, material, existencial, terminan colaborando en forma consciente o inconsciente con este, ‘nuevo orden mundial’, que es un orden sin Dios, un mundo donde reina o impera satanás y donde la muerte eterna es la gran reina, diosa, la adorada por todos directa o indirectamente, pues todo el que, miedosamente, se elige a sí mismo prescindiendo de Dios, esta eligiendo a satanás y a la muerte.

 Como no se le ha dado ni reconocido a Dios el lugar correspondiente, el de Dios Que Es, se le ha dado el lugar al enemigo que no le es correspondiente, el del dios que no es, y que dice y que quiere caprichosamente ser, de manera que éste y sus adoradores, han logrado imponerse en el mundo, simplemente considerar dos cosas: por un lado, la mayoría de los gobernantes de las naciones del siglo pasado y de éste, pertenecen a sectas masónicas, y por otro lado, y por el otro, el culto directo al adversario ha avanzado hasta difundirse públicamente como si fuese bueno, ya ni siquiera se cree que sea malo, o se ha olvidado que hasta es causa de posesión, el espiritismo, la brujería, la uija, la adivinación, etc.

 La vida normal, común en el mundo, es atrapante, vertiginosa, alienante, desenfrenarte, se fomentan todos los vicios y perversidades, a veces ofrecidos directamente, otras en forma disimulada, pero, faltando La Luz Verdadera, no prestándosele atención a Dios, ya ni siquiera hay consciencia de lo que es malo y lo que es bueno, incluso se llama, ‘bueno’, a lo malo, pues impera el miedo, la preocupación por sí, se cree que satisfacerse siempre y darse todo gusto es bueno, sin ve que eso nos convierte en caprichosos desenfrenados.

 No somos ni siquiera conscientes de que somos llevados como vacas al matadero, que estamos presos en nosotros mismos y en el mundo, en la vida cotidiana, que somos un engranaje mas de la maquinaria infernal en la que e ha convertido el mundo desamorado y sin Fe, el mundo que no quiere tener Dios, o al menos, al Dios Vivo y Verdadero.

 Desde las sombras, las sectas masónicas han ido tomando progresivamente el poder, asumiendo el control del mundo, y lo hicieron porque siempre adoraron el oro y han logrado imponer que todo gire en derredor del dinero, simplemente observar el pode que tienen los banco, como por éstos, las naciones se hunden de la noche a la mañana en crisis económicas-financieras, sumiendo en la miseria material a las almas que ya se hallaban en la miseria espiritual.

 Las sectas gobiernan por medio de sus miembros enquistados en el poder, así es que han logrado reformar el mundo, borrar todo recuerdo de Dios y de Verdadero Culto, anulando de esta manera la Presencia de Dios en el mundo, y en la vida diaria, normal y común de las personas, imponiendo como sustituto el culto a sí mismo, a la imagen, la personalidad, y luego, a la tecnología, al consumo, etc., quedando las almas vacías, desamoradas, y por ello, con miedo, preocupadas por sí y atadas al mando.

 Se vive en, por y para el mundo, cuando en realidad, el mundo esta viviendo de las almas, no vemos como le damos la vida al mundo para nada, para perderla, como con ésta trampa infernal, se la estamos negando a Dios, conservándola para nosotros mismos, haciendo aquello que dijo El Señor que es la causa de perder la vida ahora y de perder la Eternidad para siempre.

 Sin amor Verdadero a Dios, estamos vacíos, desolados, con un abismo interior donde fermenta el miedo, la preocupación por sí, y es de esta manera que nos dedicamos a vivir por y para nosotros mismos, para hacernos amar, adorar, reconocer, aceptar, construyendo una imagen, personalidad, una mascara o pantalla, aquello por lo que queremos ser amados, adorados, aceptados, diciendo orgullosos como satanás, como verdaderos hijos suyos, ‘yo soy’.

 No vemos que es así como nos hemos convertido en anticristos, o sea, contrarios a cristos, seres totalmente egoístas, materialistas, racionalistas, humanitas, agnósticos, etc., que se miran a sí mismos y adoran al adversario al adorar su presencia en el interior, que es la ausencia de Dios, ese yo-orgullo-imagen-personalidad.

 Como vivimos de esta manera, no somos dueños de nosotros, sino que eso que se ha gestado en el interior, nos domina y somete, o sea, el enemigo tiene un infiltrado en nuestro interior, el ‘yo’, un representante, un testaferro, que es como un yo súper-excitado, alterado, exagerado, que es como una bolsa llena de aire, es la montaña de orgullo que acumulamos, de amor propio, y en definitiva, de falta de amor a Dios, de excesiva y miedosa preocupación por sí.

 Viviendo egoístamente de esta manera con miedo, preocupado por nosotros, sin querer amar a Dios, no somos dueños de nosotros, sino que nos domina el miedo, el ‘yo’, tenemos un nene caprichoso adentro, y éste, es influenciable, manipulable, cosa que sabe y le gusta hacer al adversario porque lo considera su hijo y es su presencia dentro neutro, de manera que acabamos con el enemigo, incluso diciendo que lo rechazamos, echamos, repudiamos, etc., pues en el fondo, siempre nos elegimos con miedo, preocupados y egoístamente, a nosotros mismos, elegimos ser caprichosos, rebeldes a Dios.

 Como todos vivimos así, y hay quienes ya directamente pertenecen a sectas, en el mundo se han impuesto aquellos que no aman a Dios, que no lo obedecen y que adoran directa o indirectamente a satanás, lo hicieron por ambición, avaricia, sed d oro, hambre de poder, por dejarse seducir por el adversario y sirviéndolo a él.

 Éstos cerditos infernales, manifiestamente anticristos, son los que han realizado una gran revolución, de la que tal vez ni siquiera son conscientes muchos de ellos, han logrado echar definitivamente a Dios del mundo invirtiendo todo orden al impone el ‘nuevo orden mundial’.

 Este orden imperante, es el dominio o imperio de los bancos, de las sectas, de las empresas y grandes corporaciones, quienes, como lo describe G. Orwell en su novela distópica, “1984”, usan el control mental, la manipulación de la voluntad, el engaño para someter a las naciones.

 No somos nosotros los que decidimos, ni aun creyendo que al votar elegimos, quien vive y quien muere, así como la manera en que se vive o muere, se decide en juntas secretas, son pocos los dueños del mundo y los que pueden imponer su voluntad, y han llegado a tal concentración de poder, porque no le hemos dado lugar a Dios.

 Es simple de entender, si elegimos el materialismo, humanismo, agnosticismo, estamos a merced de quienes mandan e imperan en tales cosas, y detrás de esto, esta el adversario, y usa estas cosas para anular la Fe, para que Dios no tenga lugar, para que nadie se acuerde de Él, y con las crisis económicas lo que logra es imponer mas miedo, angustia, preocupación por sí y mas olvido de Dios.

 Es la hora del a gran prueba, ahora debemos hacer lo que no hicimos, volver a Dios, confiar en Él, aprender a tener Fe Verdadera y permitirle al Señor Revelarse, Pensar, aprender a oír Su Voz en medio de las tinieblas.

93.- LA GRAN APOSTASÍA



93.- LA GRAN APOSTASÍA

 Somos víctimas del mundo que hemos querido construir, así como de la vida que queremos hacer o tener en lo personal, de manera que somos esclavos y víctimas de nosotros mismos, de nuestros caprichos, de nuestros delirios, fantasías, y en definitiva, del miedo que es lo que nos domina, decide y determina la conducta imponiendo la voluntad.

 Hemos querido construir un mundo sin Dios, o con un dios falso, limitado, sujeto a nuestros caprichos, y es así que tenemos un mundo grotesco, tenebroso, abominable, rígido, de tiniebla, odio, maldad, caprichos, depravaciones, etc., porque hemos anulado la Fe Verdadera, la hemos reemplazado por miles de cosas y es ahí que estamos a merced de las tinieblas que adoramos, la que contribuimos a fermentar, a hacer florecer, tanto en el interior, como en el mundo.

 Hemos construido un mundo de tinieblas, abominaciones, y encima, estamos orgullosos, satisfechos, resistiéndonos a ver la Verdad solo llegándola a comprender, cuando se vuelve áspera, amarga y pagamos las consecuencias de los caprichos, de las malas acciones, cuando bebemos el ajenjo de nuestro orgullo comprobando que los falsos dioses, los ídolos, son absolutamente inservibles.

 Anulando a Dios, negando la Revelación, no queriendo tener Fe Verdadera, es lógico que surjan ídolos, falsos dioses, otros en su lugar desesperados por lograr ser adorados, aceptados, tomados en cuenta, obedecidos, y estamos indefensos ante estos embusteros, solo y simplemente porque hemos desechado La Luz de La Revelación.

 Poco, o nada bueno puede hacer El Señor en favor nuestro porque no le damos lugar, porque no lo recibimos, no lo aceptamos, no lo dejamos Ser Quién Es, no lo dejamos Ser Dios, sino que lo queremos aun sujeto a nuestra voluntad, limitado a nuestros caprichos, sometido a nuestro miedo, y ese no es Dios, sino un dios falso, una imagen falsa de Él, una invención humana, un ídolo.

 Tanto en el mundo, como en las religiones, triunfa el racionalismo, se impone realmente el agnosticismo, pero, disimulado, pues unos dicen tener fe en sí mismos, y otros en Dios, pero la verdad es que, ni en el mundo, ni es las religiones hay Fe Verdadera, estamos ante la gran apostasía.

 Lógicamente que la gran apostasía anunciada como Señal de La Segunda Venida de Cristo, no es evidente a los ojos comunes, debido justamente a la hipocresía generalizada, a la complicidad personal con el adversario, a que nos hemos dejado tomar, dominar y someter por el miedo y a que nos hemos vuelto hipócritas, embusteros, traidores, y peores aun que judas.

 Realmente el mundo actual es agnóstico, pues cada uno cree lo que se le viene en ganas, se hace gala de racionalismo, unos dicen creer en sí mimos, otros en dios, otros en Jesús, pero, cada uno hace lo que e le viene en ganas, poniendo de manifiesto que solo hay miedo, egoísmo, preocupación por sí, incapacidad voluntaria para creer realmente en Dios, pues nadie quiere creer en Dios, ni confiar Verdaderamente en El Señor.

 Todo es relativo en este mundo, pues todo se ha sujetado a gusto y capricho de cada uno, al libre albedrío, pero, u libre albedrío no formado, no educado, de manera que la humanidad es como un nene caprichoso que quiere dominar a sus padres porque tiene miedo, esta preocupado por sí y esta desesperado buscando seguridad, deseando ser adorado para escapar del miedo, del espanto, del terror que le provoca la sola idea de ser ignorado o de pasar desapercibido, dado que deduce en su abismo existencial que eso es no ser amado.

 Muchos no quieren creer en Dios, otros ni siquiera saben ya que existen, otos lo inventan a su gusto, y hasta en las mismas religiones las verdaderas doctrinas han sido cambiadas, adulteradas y reformadas para adaptarlas al mundo moderno, para congraciarse con el mundo y abandonar la fe, para reclamar aceptación y evitar también un desprecio, llegando a convertir las religiones en corporaciones, multinacionales, empresas que solo quieren adictos-clientes-supuestos fieles, o como mucho, socios de una sociedad por acciones.

 Cada uno quiere ser su propio dios, o inventar un dios a su gusto, cada cual quiere vivir encerrado en sí, dedicado a sí mismo, a su orgullo-imagen, empeñado en hacerse adorar, acepar, reconocer, obedecer, valiéndose así orgulloso, vanidoso, ególatra y desamorado, incapacitándose voluntariamente para creer en Dios y para confiar en Su Amor debido a que quiere creer que no necesita de Dios, y debido a que realmente da miedo la idea de pensar en obedecer, aceptar, renunciar, etc.

 Si bien progreso, tecnología, ciencia, etc., no son malos, no son dioses, pero, se los adora como tales, y es así que muchos se encierran en un mundo muy avanzado tecnológicamente, pero, falto absolutamente de Vida, Amor, Verdad, ajeno totalmente a la realidad, donde el hombre viene a ser como el centro del mundo, lo que nos lleva a retroceder como humanos a una etapa peor que la edad media.

 La gran apostasía, la crisis de Fe, el abandono generalizado de la Verdadera Fe, es consecuencia del miedo, de la preocupación por sí, de querer creer que no necesitamos a Dios, cuando no queremos en realidad confiar en Él por cobardes, también, porque no queremos obedecer, porque queremos hacer lo que se nos viene en ganas, queremos ser dioses y este orgullo rivaliza con Dios, de manera que lo desechamos a Él eligiéndonos a nosotros, o a nuestro orgullo.

 No queriendo confiar en Él Verdaderamente, acabamos confiando excesivamente en nosotros, volviéndonos agnósticos teóricos o prácticos aun cuando decimos que no lo somos, poniendo una falsa confianza en nosotros, en otros, en las capacidades humanas, y acá es donde surge el veneno de estos tiempos, la mutación humano-infernal, la deformación total de la espiritualidad y su anulación completa, el humanismo.

 El humanismo parece bueno, pero, es en realidad ‘satanismo’ disfrazado, los mismos satanistas lo dicen, ellos penetraron en el mundo y se han impuesto, pero, como lo hace satanás siempre, ofreciéndose como algo útil, bueno, justo o necesario, nunca como la peste inmunda y abominable que es, un maldito cerdo repugnante desesperado por ser adorado por lo que dice y cree ser, como un dios.

 El humanismo imperante hasta en las religiones, acabará por degenerarse en el ‘post-humanismo’, donde lo que se persigue es la unión de humanos a la misma tecnología que se adora como diosa, de los que ya hay muchos avances. No quiere decir que vayan a reinar las máquinas, pero, sí que los humanos se van a convertir en máquinas, o sea, en mecánicos, fríos, calculadores, desamorados, sin corazón, sin vida, sin mas que un pensamiento matemático, donde impera la muerte y no hay lugar para mas nada que una justicia odiosa y vengativa.

 Anulando a Dios, negando la Fe, no hay lugar para límite alguno, solo hay lo que presenciamos en estos tiempos, desenfreno total, bestialización de la humanidad, y dominio de los demonios, sutil a veces, directo en otras, pero, ya no hay defensa tampoco, estamos a merced de todos los enemigos espirituales de siempre, y es porque no hemos librado el verdadero combate espiritual.

29 de abril de 2013

92.- ¿A QUÉ ENEMIGO VIENE A VENCER EL SEÑOR?



92.- ¿A QUÉ ENEMIGO VIENE A VENCER EL SEÑOR?

 Dios no esta en contra nuestra, eso lo creemos porque nosotros estamos en contra de Él y seguimos defendiendo la mentira, el engaño, el delirio de orgullo y soberbia, aquello que nos esta matando, sumergiendo en tinieblas, hundiendo en nosotros mismos.

 Él Es La Luz Verdadera y al Brillar mas que nunca, Éste Sol de Dios, no solo pretende Iluminarnos, sino que quiere Fortalecernos limpiándonos, liberándonos, purgándonos, venciendo a los enemigos espirituales que nos dominan interior y exteriormente.

 Al Iluminarnos, le pone límite, freno, al orgullo, al delirio, nos corrige como Buen Padre Que Es, impide que sigamos hundiéndonos en nosotros mismos, que sigamos abismándonos al dedicarnos exclusivamente a nosotros, a nuestro orgullo-ego, a hacernos amar, adorar, obedecer, servir, etc.

 Como todos los nenes caprichosos, creemos que, cuando Él nos corrige y limita, nos esta perjudicando, odiando o maltratando, no queriendo ver que nos esta educando, y nos previene de males peores que aquello amargo que nos toque padecer momentáneamente.

 Recordar acá lo que le sucedió a Saulo, y luego de su encuentro con El Señor, San Pablo. (En detalle puede leerse en las Revelaciones del Señor a la V. S. de Dios Sor María de Jesús de Ágreda).

 Saulo, lleno de orgullo y amor propio, creyéndose perfecto, esta desesperado por vomitar ese orgullo-amor propio convertido en fuego de odio, furia, destrozando a los que creía equivocados, errados, mentirosos, no queriendo admitir que en realidad, el equivocado y mentiroso, el errado y falso, era él mismo, ni se lo imaginaba de tan ciego en su orgullo, de tan encerrado y centrado en sí que estaba.

 Solo pudo ver la verdad cuando El Señor le abrió la cabeza de un golpe, cuando se cayó del caballo al estrellarse contra La Luz del Señor. ¿Lo golpeó El Señor?, no, se estrelló contra una pared, se ahorcó con su propio orgullo, comprobó que se hallaba atado como un perro y que su libertad se limitaba al metro de su cadena.

 La cuestión es que no somos diferentes, estamos plenamente convencidos de ser inocentes, nos mentimos y nos enorgullecemos diciendo que somos perfectos, mientras que odiamos, acusamos y nos quejamos de las maldades e imperfecciones de otros, no viendo que somos iguales o peores que aquellos que odiamos, a los que acusamos, de los que nos quejamos.

 Al comprender ésta verdad, no nos esta odiando el Señor, nos esta salvando, rescatando, porque permite que veamos lo que somos, impide que sigamos dedicándonos satisfacer nuestro orgullo, a seguir odiando a otros mientras que nos llenamos de orgullo y amor propio, hundiéndonos en nosotros mismos.

 Cuando no podemos hacer todo lo que queremos, nos enojamos y salta a la vista la fiera que somos, la bestia que hemos engendrado y que llevamos adentro, la que nos esta maltratando y sometiendo, a la que servimos, por ello, es momento de empezar a buscar el Bien y la Vida, o sea, la Verdad, dejarnos limpiar, liberar, purificar y Salvar por Dios, colaborar con Él, dejar de oponernos al Bien Que Quiere Hacernos, admitir que lo necesitamos.

 Considerar que el enemigo se desespera por lograr dominarnos o controlarnos mas, por someternos y aumentar su poder sobre nosotros, pues tiene miedo, se preocupa por él y porque su ego demanda mas y mas adoración, y tanto mas cuanto mas satisfecho se ve, y para que no seamos mas esclavos suyos, es que tropezamos, no podemos seguir conformándolo, obedeciéndolo, dedicándonos a nuestro ego-orgullo, que es tirar todo a un abismo que tenemos adentro, meternos en éste e irnos para siempre al abismo eterno, al seno de satanás, el infierno.

 Considerar que lo mismo ocurre a nivel general, tanto en las naciones, como en sus agrupaciones regionales y a nivel global, queda al descubierto la bestialidad, el capricho, la maldad y ambición, el desenfreno de esas organizaciones oscuras y oscurantistas que se desesperan por controlar todo y a todos, que hacen lo que sea necesario al respecto, incluso, atentados de bandera falsa, auto-atentados, para justificar el imponer un orden mas estricto, controlante, donde haya menos libertades, donde haya mas miedo y donde someter mejor a los habitantes robándoles la vida, controlándonos, solo por ambición de poder, dinero y miedo.

 La revelación de lo que ocurre y es en realidad, que queda expuesto por la bestialidad y excesos, por la incoherencia del cúmulo de mentiras y por la pretendida y delirante impunidad con la que se mueven aislados en sus delirios de orgullo, es necesaria para que las almas quieran algo diferente, se desengañen y no idolatren a sus dominadores, gobernantes, porque son tiranos y no vivimos en democracia real, ésta es un cuento, una ilusión, un engaño, una absoluta falsedad en la que participamos ciegamente.

 Que en los hechos se vaya descubriendo la Verdad, en la brutalidad de sus insaciables caprichos donde queda en evidencia que no adoran a Dios, ni buscan la Verdad, que no aman a nadie y que se excitan por el dinero y el poder delirando como demonios encarnados, es el principio para que comencemos a querer algo mejor, y a buscarlo.

 Esto quiere decir que empecemos a buscar a Dios, a reconocernos necesitados de un Salvador, que colaboremos en la Vuelta-Venida del Señor, en Su Revelación, recibiéndolo personalmente, dejándolo vivir en nuestra vida, permitiéndole a Él Ser Quién Es, o sea, Nuestro Dios, y en la medida que nos dejemos corregir y guiar personalmente, también Él al vivir, Reinar y estar Presente en el mundo Mística, Espiritualmente, va a vencer a los tiranos de todo orden, trayendo su Reino a nosotros, porque solo no va a venir, no va a bajar, ni va a ser una realidad, debemos colaborar en Que Se Haga Su Voluntad, Que Él Reine Espiritualmente en nuestra vida y se halle así Presente en el mundo para alimento espiritual e iluminación de muchos, para el bien de todos.

 Considerar que no viene El Señor a combatir a los tiranos que nos gobiernan, como no lo hizo en la Primera Venida, sino que viene a darnos la victoria espiritual, interior, como en el verdadero combate espiritual, sobre el miedo-muerte-nosotros mismos, y a formar su Reino en el interior, en los corazones, luego, su Victoria será en el mundo dando gobernantes según su mismo corazón.

91.- NOS COMEN CRUDOS PORQUE NO LES DAMOS LA SATISFACCIÓN QUE DEMANDAN



91.- NOS COMEN CRUDOS PORQUE NO LES DAMOS LA SATISFACCIÓN QUE DEMANDAN

 Nos dedicamos a nosotros mismos suponiendo que así nos prevenimos o defendemos contra aquello que nos da miedo, no viendo que en realidad, estamos dándole el poder sobre nuestra vida, la capacidad de determinar lo que hacemos y lo que no.

 Todos queremos evitar un desprecio, por ello nos evadimos de alguna manera y es así que nos encerramos o atamos queriendo sujetar a aquellos que queremos que nos amen, adoren, presten atención, o respecto de los que tememos que nos vayan a despreciar, y es ahí donde nos hacemos amar, adorar y no amamos, donde nunca vamos a vernos libres del miedo, porque no perdonamos, no amamos, no nos llenamos de amor y de voluntad de amar, sino que acrecentamos un vacío y provocamos una desolación que nos ahogan, matan, sofocan.

 Generalmente tratamos de aferrarnos a otros y de imponerles que nos adoren, queremos ser su ídolo, dios, etc., suponiendo así que seremos amados, queriendo creer que evitaremos ser despreciados, tanto por éstos, como por otros a los que directamente ignoramos y consideramos como no existentes.

 No vemos, ni comprendemos muchas cosas, así nos estamos llenando de vacío y desolación, de falta de amor y de voluntad de amar, que es de donde surge el miedo que nos ahoga, sofoca y domina.

 Otra cosa que no comprendemos es que les hacemos un mal a aquellos para los que queremos ser su ídolo-dios, porque les evitamos que conozcan al Dios Vivo y Verdadero, los formamos como dependientes nuestros, les enseñamos a ser zánganos espirituales y los privamos de Vida Eterna, que es lo mismo que hacen los demonios preocupados y desesperados por ser amados y adorados ellos mismos en el lugar de Dios.

 Eso es todo egoísmo, preocupación por sí, indiferencia a Dios, a la Verdad y a los mismos que fingimos y decimos amar, pues no nos importa ni siquiera nuestro Verdadero y Eterno Bien, así como tampoco el de otros, dado que El bien Verdadero para todos, no somos nosotros, ni son otros, solo Es Dios, de Quién Procede la Vida y la Verdad.

 Queremos creer que al ser el dios, señor, protector, benefactor de otros, lograremos ser amados, imprescindibles, etc., y a la vez, que evitaremos ser despreciados por otros a los que directamente ignoramos o dejamos afuera, como si al no verlos, no existieran y como si al no existir evitásemos ser despreciados, y la verdad es que nos estamos complicando la vida y enredando en un mundo de mentiras.

 Aquellos para los que queremos ser dioses, de los que nos hacemos benefactores, sobreprotectores, no vamos a cosechar u obtener la adoración que queremos, pretendemos, esperamos, porque no la merecemos, la adoración, solo corresponde a Dios, y además, estamos fomentando a zánganos, estamos criando delincuentes, celosos egoístas como nosotros mismos, solo preocupados por sí, los que el día de mañana, se alzarán, se volverán en contra, traicionarán, y veremos que no somos su ídolo, sino que ellos fueron ídolos nuestros, y nos desengañaremos de los efectos reales del egoísta vivir solo para hacerse amar.

 Hemos creado y criado la propia ruina, las bestias que nos devoran, los cerdos que nos someten y esclavizan, y son aquellos para los que quisimos ser dioses, de los que esperamos adoración y gloria, y lo mismo sucede y sucederá en las naciones, las que imperan sobre otras, serán devoradas por sus propias subordinadas, y los gobernantes tiranos, traicionados por sus propios sometidos.

 Y lo mas grave, lo que siempre pasamos por alto, es lo que sucede dentro del alma, los cerditos que hemos consentido y convertido en neutros ídolos, son los vicios, esas mismas satisfacciones que siempre nos hemos procurado, las que se han convertido en lobos feroces que nos destrozan, comen vivos mientras no los hacemos adorar o conformar por otros, se nos vuelven en contra cuando no les damos la satisfacción insaciable y siempre creciente que nos demandan.

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