31 de mayo de 2013

315.- NOS CREEMOS DUEÑOS DE TODO Y SOMOS DUEÑOS DE NADA



315.- NOS CREEMOS DUEÑOS DE TODO Y SOMOS DUEÑOS DE NADA

 Cuando no aceptamos la Voluntad de Dios, elegimos al adversario, nos unimos transitoriamente con este, pero, al permanecer en un estado habitual de rebeldía contra Dios, acabamos por pertenecer al adversario que fomenta el fermento de los siete vicios capitales para mantenernos unidos, como engrampados, abrochados, adictos dependientes que se dedican a saciar los mismos vicios que son cadenas por los que el enemigo los sujeta y arrastra al abismo.

 Nuestro orgullo-amor propio tiene la función de engañarnos, de hacernos creer que entregarse a vicios, ambiciones y perversiones es por y para nosotros, no tiene otra función, finalidad mas que mantener el engaño.

 El orgullo funciona como el cerdo ‘squaler’, de la novela “Rebelión en la granja” de G. Orwell, que es el cerdo que convence a los animales sobre la conveniencia de dejarse dominar y entregarse a satisfacer los caprichos de los otros cerdos, así como también el que oculta y desdibuja la realidad para asentar el engaño con su elocuencia.

 Considerar que no son diferentes los gobernantes de las naciones que mantienen el engaño, despiertan el fervor, se presentan como los que justifican ante los animales de granja que hemos venido a ser sin Dios, los caprichos de los bancos y entidades financieras que controlan el mundo.

 Tanto los bancos y entidades financieras, como las sectas a las que pertenecen y a las que se hallan relacionadas, son los que detentan el poder real en el mundo, los que reinan y han logrado instaurar un reino manipulado desde las sombras, luego, las autoridades de las naciones son sus representantes, socios minoritarios a los que pagan como a prostitutas para que recauden impuestos e instauren su régimen dictatorial.

 Las naciones como las conocimos ya no existen, son engendros, deformaciones, abominaciones, transformaciones humano-satánicas sometidas a la corrupción y dominadas por asaciones oscuras y oscurantistas que se mueven entre sombras para sostener y aumentar su poder, piratas internacionales que se dedican desde siempre al poder, a saquear el mundo, como los ‘skull & boes’.

 Las asociaciones secretas, sectas, que se fingen en beneficio de la humanidad, solo buscan su provecho, pues solo ellos se consideran ‘humanidad’, mientras que al resto del mundo lo consideran ‘goyim’, o sea ganado, cuando en realidad, los cerdos son ellos, pues se desesperan por adquirir y conservar el poder, se buscan a sí, en su elocuencia infernal, se autojustifican, dado que solo ellos se consideran humanos y por ello buscan su propio y exclusivo bien egoísta y perversamente deseando y provocando el mal a todos.

 No son los supuestos representantes elegidos supuestamente democráticamente los que gobiernan, sino esas sectas infernales y al servicio de satanás manteniendo la apariencia de que las naciones existen, de que las instituciones existen, e incluso de que las religiones existen solo porque se ven o porque hay edificios y gente que se meuve.

 Nada de eso es en realidad, son apariencias, fachadas, todo esta vacío de Espíritu, carente de vida, lleno de orgullo que es el espíritu del adversario, entonces, todo es arena, polvo, olvido de Dios, es la negación de Dios, la gran abominación desoladora.

 Todo eso existe, pero no es, esta para engañar a las almas y para enriquecer y satisfacer a pocos, los que no son mas que títeres del adversario, debido a que así han consagrado la humanidad a satanás que es lo que quería él al usarlos por lo que a él no le sirve de nada, el oro.

 Así como estas sectas han consagrado la creación a satanás al lograr que no se ame, no se adore, no se obedezca a Dios, no se le preste atención y no se le haga caso, el orgullo dentro de cada uno es el que consagra el alma al enemigo, porque la empuja a que busque adoración, reconocimiento, aceptación, a que genere amor propio y no ame, ni quiera hacerlo, ni a Dios, ni a nadie.

 El orgullo consagra el alma a satanás, mantiene al alma controlada, dominada, sujeta y dedicada a esforzarse pro aparentar, ser, fingir en el mundo preocupada por sí, creyendo que se salva si se hace ver, reconocer, adorar y tomar en cuenta, dado que teme como a la peste misma no ser amada o ser despreciada.

 Los gobernantes de las naciones están para consagrar a éstas al nuevo orden mundial, que es lo mismo que entregar las a satanás, su reino-presencia en el mundo.

 Los miembros de las sectas que adoran el oro y que se excitan por el poder desarrollando instituciones, entidades, asociaciones, bancos, etc., están para consagrar el mundo entero a satanás que es su dios.

 De esta manera todo se halla bajo el poder del enemigo, de su influencia, a su servicio, y mientras no empecemos a renunciar al orgullo, mientras no repudiemos al adversario de la propia vida-corazón entregándonos totalmente a la Voluntad de Dios, seguiremos siendo esclavos en la propia tierra, en el propio corazón, en la propia nación y en el propio mundo dado que nada nos pertenece ya, ni el aire que respiramos, aunque, con el cuento del colectivismo, nos creemos dueños de todo.

 No somos ni dueños de donde caer muertos, no somos dueños de nuestra vida, todo esta en garras de otros y en última instancia del adversario.

314.- ORGULLO RESENTIDO-VENGATIVO



314.- ORGULLO RESENTIDO

 Si alguien cree que las autoridades tanto civiles como religiosas están para ayudarlo, socorrerlo, o siquiera para buscar el bien común, vive en el mas completo error, debido a que nadie vive ya sino solo para sí mismo y como mucho, algunos fingen hacerlo por otros, pero, es por ego, orgullo, amor propio y para verse satisfechos a sí mismos también.

 Es general la corrupción, quienes se encumbran en el mundo como en las religiones, lo hacen por ambición, orgullo, amor propio, por y para satisfacerse, por ello, cuando adquieren poder, lo usan para sí, para sus planes y ambiciones personales, para satisfacer su ego, entregarse a su siempre crecientes vicios y ambiciones, aumentando también la corrupción generalizada.

 Las autoridades del mundo no están para gobernar, sino para controlar, dominar, someter, para cumplir y ejecutar los planes de las sectas a las que pertenecen, para instaurar en las naciones el nuevo orden mundial, y para hacerlo cumplir, para vaciarlas de toda riqueza, para entregar todo el oro y todo lo que implique valor, a los banqueros y entidades financieras de siempre, para que sigan engordándose los cerdos mientras se sigue sometiendo la creación a la corrupción.

 Las autoridades son cómplices, socias, partícipes, solo trabajan para el capitalismo salvaje, para los intereses de pocos y todo es comercio, mientras que la degradación avanza por acción directa de tales gobiernos dictatoriales, querida y apropósito, y por acción indirecta de éstos dada su omisión de gobernar verdaderamente.

 A la par, hay inanición espiritual, corrupción espiritual, religiones serviles y conformistas tanto con izquierda como con derecha del mundo, pero, alejadas de Dios, corruptas espiritualmente y dedicadas a ganar poder, concentrarlo, quitárselo a una facción enemiga.

 El común de la humanidad se deja contagiar, llevar y engañar, así es que el olvido y la negación de Dios acaban por ser generalizados y en banda, corremos todos al precipicio, nos vamos corrompiendo, degenerando espiritualmente, no amamos, ni queremos, no obedecemos a Dios, ni nos interesa, sino que alterados, preocupados, con miedo y padeciendo miles de necesidades, nos dedicamos a nosotros mismos egoístamente y nonos importa nada de nada, ni de nadie.

 Los gobernantes no gobiernan, solo se encargan de satisfacer intereses de sus sectas y de las corporaciones con las que comercian, y en última instancia, de los bancos y entidades financieras que desde lo mas oscuro y bajo, desde lo mas cercano a satanás, manipulan, manejan, deciden y dirigen todo.

 Que los bancos y entidades financieras tengan el control, que se hayan constituido en la cumbre del poder, es lo que deja en evidencia que satanás se halla asentado sobre el mundo reina por medio de la constante adoración del becerro de oro, así es como no puede haber sino corrupción, muerte, vacío, desolación, degradación espiritual e involución.

 No hay ni puede haber mas que orgullo, miedo, vacío y preocupación en los corazones porque no hay amor a Dios, ni voluntad de amarlo-obedecerlo, y así como hay corrupción en las almas, hay corrupción en la reacción, o que pasa a ser visible para las almas cuando comprueban que no pueden ni satisfacer sus necesidades básicas y cuando ven que se estrellan a diario unas contra otras.

 No es que la autoridad sea corrupta por sí, al contrario, la autoridad es necesaria, lo que es corrupto es el uso que se hace de ésta, es corrupto y corruptor el empleo de la autoridad para dominar, vencer, someter, humillar y aprovecharse de otros, para buscar la propia satisfacción en vicios, ego, orgullo, ambición, y tanto peor es cuando hay hipocresía inmunda y depravada, y resulta abominable cuando se transvasa, cuando se traspasa la barrera de la hipocresía y se vuelve grosera, desalmada, desfachatada.

 Hemos llegado al colmo, pues a nadie le importa nada de nada, ni de nadie, y lo mismo se ve reflejado en las autoridades tanto del mundo como de las religiones, cada cual hace lo que se le ocurre y el que gobierna en semejante anarquía es satanás, porque el desorden es de él, es el signo evidente de su presencia que es posible porque hay ausencia de Dios.

 Decididamente cada uno hace lo que quiere hacer, de manera que hemos llegado a ser rebeldes contra Dios, caprichosos consumados, unos malditos egoístas desamorados que hacen lo que quieren, que es preocuparse por sí mismos hasta el hartazgo y convencerse-persuadirse de que todos lo tienen que aceptar, aprobar.

 En tal estado de histeria nos hallamos que todos reclaman impune y caprichosamente ser adorados en su orgullo, todos los cerditos caprichosos quieren que sus abominaciones deformes sea aprobadas, reconocidas, aceptadas, no deteniéndose a pensar que son inspiraciones y obras satánicas que le encanta en su venganza contra Dios tomar sus obras y convertirlas en lo contrario, por ello se empeña en deshacer, descrear, cambiar y transformar, subvertir, revolucionar.

 Por sí mismo puede mucho el adversario en el mundo en estos tiempos, pero, como el inútil orgulloso y preocupado por sí mismo que siempre fue, siempre cuenta con la infaltable y creciente colaboración de idiotas orgullosos que quieren ser orgullosos y que quieren que su maldito orgullo sea adorado, reconocido, aceptado, así es que se imponen y logran que se reconozca como iguales a los que no son iguales, cometiendo injusticias en nombre de la justicia e insultando a Dios a la creación misma que profanan con su prostitución, adoración y pertenencia a satanás.

 Como consecuencia de la falta de perdón, de no aceptar a Dios en verdad, acabamos llenos de orgullo, y el orgullo es el espíritu del enemigo, por ello somos dirigidos por éste y al final clamamos en el mundo reconocimiento, aceptación para lo que es ausencia de Dios en el alma, falta de voluntad de amar y deseo de odiar y guardar rencor, lo que es orgullo, amor propio, venganza resentida.

313.- RELIGIÓN LEGÍTIMA



313.- RELIGIÓN LEGÍTIMA

 Considerar lo que ha ocurrido luego del Primer Paso del Señor, quienes no lo recibieron, continuaron y continúan con sus ritos, costumbres, etc., y lo mismo sucede con los que no lo han recibido en Su Segundo Paso, continúan con sus ritos, costumbres, etc., añadiendo e inventando nuevas y peleándose entre sí buscando legitimidad.

 Puede haber legitimidad o no según el mundo, pero, según Dios no hay legitimidad en ningún lado, Es Dios el que da legitimidad, pues toda religión ha tenido un principio y ha establecido un orden, como es lógico, a partir del cual se establece legitimidad si se respeta y sigue es e orden y se habla de ilegitimidad sino hay comunión con ese orden.

 El problema viene cuando una religión es deformada, cambiada, rectificada, cuando deja de prestar atención a Dios, de obedecerlo y de hallarse en comunión con Él, lo que tenemos delante es una obra nueva que ha perdido legitimidad por mas que conserve formas externas, apariencias de legitimidad, y por mas que diga que afuera hay ilegitimidad.

 Lo que hace que una religión sea legítima es que haya partido de Dios, que hay asido Revelada por Él, ordenada, organizada, y que siga siendo dirigida por Él, cosa que requiere atención, colaboración, discernimiento, acompañar su obra, acción intervención en la creación, pero, por sobretodo, seguirlo en su Revelación, porque una religión es verdadera si vive de Revelación, si tuvo Revelación en su origen, en su medio y es su fin.

 Si una religión tuvo principio en la Revelación de Dios, si fue fundada, hecha por Él, por su intervención, tiene un origen legítimo, luego, es obligación de los que la siguen y perpetúan en el tiempo mantener esa legitimidad, o sea, esa dependencia de la Revelación, pues si se l vuelve la espalda si se cierra la Fuente de la Revelación y se comienzan a añadir invenciones humanas, esa religión legítima en principio, deja de serlo, pasa a ser ilegítima, porque es otra vez robarle la viña al Señor y matar a los servidores, y al Hijo del dueño.

 Esto ha ocurrido en general con todas las religiones, por ello, son ilegítimas, son obra de la relación con el adversario, de una prostitución, pues si de la Unión con Dios surge el Espíritu de Amor de hijos de Dios, de la relación con el adversario surge el espíritu del anticristo.

 Cada uno en su propia vida practica una religión ilegítima, porque o le da lugar a Dios a Revelarse, de Hablar, Guiar, dirigir, no se le permite a dios Ser Dios, no se lo reconoce en verdad como tal, no se le da el lugar de Señor y Rey, solo y simplemente hablamos de Dios, conservamos apariencia externa de culto y piedad, de religiosidad, pero, es embuste, engaño, farsa, imagen, hipocresía.

 Las religiones que han negado a Dios, que le han impedido Revelarse, continúan existiendo en el mundo, se hallan ahí, están al alcance de cualquiera, siguen realizando sus ritos nuevos o viejos, peleándose entre sí y unas contra otras, pero, Dios sigue siendo el gran ausente, pues no se le permite Revelarse, no se lo obedece.

 Así es que tenemos espectáculos religiosos, farsas, ritos carentes de vida, sin Espíritu, meras obras humanas, humanistas, egocéntricas, donde pareciera que el hombre es el centro del universo aunque muchos cuiden las apariencias y mientan bien diciendo que es Dios, mientras que en verdad solo piensan en sí mismos, en su imagen, en ser adorados, aceptados, reconocidos, mirados, tomados en cuenta.

 Podemos engañarnos a nosotros mismos, podemos engañar a otros, pero no y nunca a Dios, Él Ve los corazones y además, sabe que es lo que Él hizo y lo que no, o sea conoce la Obra que puede hacer en un alma y la que otra hace por sí misma esperando, queriendo, demandando adoración, aceptación, reconocimiento por el mismo temor que su obra humana e inerte no sea tomada en cuenta, vista, adorada como quiere, mientras que Dios oculta sus obras, las deja bajo el velo de la humildad, no las hace ver, adorar, reconocer, aceptar.

 Lo mismo ocurre en el mundo, son construcciones vacías, en la arena, en el aire o en el vacío de la propia existencia humana sin Dios, verdaderas abominaciones desamoradas, orgullosas y preocupadas por sí mismas hasta la angustiante desesperación.

 Así es que tenemos una época sin Dios, un mundo construido sobre la arena, falto de Amor-Vida-Verdad, y que no puede sino ser un abismo real, un infierno sobre la tierra, convirtiendo todo en tormento para la humanidad, pero somos nosotros los que hemos querido prescindir de Dios y los que queremos seguir haciéndolo, los que no lo buscaos, no lo llamamos, no queremos Que Venga-Vuelva, pues deseamos seguir empeñados en satisfacernos, conformarnos, saciarnos en el orgullo y continuar dedicándonos a buscar satisfacción para los propios caprichos.

 Teniendo una vida vacía, sin Dios, sin amor a Él, estamos muertos en el espíritu, el lama padece una lepra o cáncer espiritual que la atormenta, tiene encima un espíritu de orgullo-miedo-amor propio que la esclaviza, somete, aplasta, deforma y la empuja a que se hunda y encierre mas en sí misma.

 Ese espíritu impuro surgido de rebeldía contra Dios, es orgulloso, severo, intransigente, caprichoso, terco, porque es miedoso y busca seguridad por medio de la violencia, volviéndose despótico y esclavizando, oprimiendo al alma, sin embargo no cesamos de alimentarlo, conformarlo, no dejamos de saciar el ego y de decir, ‘yo’ hasta el hartazgo.

 Si queremos ser verdaderamente libres, debemos dejar a Dios libre, dejar de querer someterlo, vencerlo, ponerlo a nuestra disposición, porque Él no nos va a adorar, no nos va a obedecer, Él Es Dios, nosotros somos unos mocosos celosos de nuestro orgullo, preocupados egoístamente por sí a los que no les importa nada de nada, ni de nadie, de manera que ni nos dejamos amar por Dios.

 No nos dejamos amar por Dios y luego nos quejamos de que no lo haga, le andamos reclamando adoración, aceptación, que Él mire lo que hacemos y que nos felicite, demostrando que carecemos de Fe, queriendo ser mejores que otros, no aceptando que hay dentro nuestro un inmenso abismo, vacío, desolación, falta de amor y de voluntad de amar, que solo tenemos orgullo y no amamos, ni queremos.

 Debemos aprender a dejar libre a Dios, permitirle Revelarse, expresarse, porque Él Es Dios, madurar de una vez por todas, dejar de comportarnos como nenes que se preocupan por sí y que pretenden dominar a sus padres exigiendo ser adorados y verse satisfechos en sus ambiciones, caprichos, etc., en vez de librarse de tales pestes que vuelven infelices a las almas.

 Tenemos que empezar a amar a Dios, empezar a confiar y a madurar en el amor, dejándolo libre, colaborando con Él, haciéndole caso, de lo contrario seguiremos varados en el olvido de Dios, abismados en nosotros, perdidos en el agujero negro del olvido de Dios incluso hablando de Él todo el tiempo.

 Obedecer a Dios, colaborar en Su Revelación y seguirlo así diariamente prestándole atención, ajustando el rumbo, es religión legítima, es vida verdadera.

312.- COMO TRATAMOS A DIOS SOMOS TRATADOS



312.- COMO TRATAMOS A DIOS SOMOS TRATADOS

 Dios Creó por medio de Su Palabra, al decir Dios, las cosas que no existían pasaban a existir, lo mismo con las criaturas, Su Palabra no es inútil, inerte, inerme, Su Palabra tiene la capacidad de Crear.

 Después Im Personam Vino al mundo La Palabra de Dios, El Verbo Se Hizo Carne sin dejar de Ser Dios, y fue para dirigir esa misma Palabra Omnipotente, Creadora, a la humanidad, sin embargo, la humanidad perdida en tinieblas, absorta en sus inútiles preocupaciones, dedicada a la vida en el mundo, no solo no lo recibió, sino que lo odió, rechazó, persiguió, Crucificó, echando a Dios de Su Creación, no sabiendo lo que hacía en el sentido de que no veían que ponían la creación en garras del adversario.

 Aquellos que lo recibieron, que recibieron Su Palabra Creadora, comenzaron una vida nueva, pues salieron del abismo en el que se hallaban postrados, encerrados, salieron de sí mismos para poder apoyarse en El Señor y aprender a caminar sobre la faz de la tierra y dejar de reptar como serpientes.

 Los que no lo recibieron, quedaron encerrados en sí mismos, confirmados en su orgullo-miedo-amor propio, atrapados en su egoísmo, perdidos en esas tinieblas de confusión y desamor que ya eran, y que manifestaron querer seguir siendo al elegir no amar.

 Es lógico que haya consecuencias respecto del Paso de la Palabra de Dios, porque es la que tiene la capacidad o aptitud para Crear, de manera que, si la recibimos, puede El Señor continuar Su Obra en nosotros, acabarla, consumarla, reunirnos con Él, porque así es como puede darnos lo que quiere, y lo que quiere darnos Es Vida, Vida Eterna, Espiritual, Mística, Verdadera.

 Son pasos progresivos donde de a poco El señor se va dando a sí mismo para entrar y obrar en el alma, pero, si no lo recibimos, si lo rechazamos o ignoramos, quedamos irremediablemente encerrados en nosotros mismos, aislados, encapsulados, y revoloteando en derredor suyo quizás, pero, sin tener una vida común, sin poder pasar a ser Uno.

 Notar lo que ocurrió al pueblo elegido anteriormente, el del antiguo testamento, al rechazar la Palabra de Dios, quedó sumido en tinieblas, lleno de orgullo y buscando caprichosamente la satisfacción de su ambición que ha concretado en estos tiempos donde por medio de bancos y entidades financieras se hace con el control mundial, instaura el nuevo orden mundial y consigue la venganza o satisfacción de su ambición, aquella que no renunció y por la que renunció al Mesías.

 Con el pueblo elegido con posteridad, ocurrió lo mismo, vino El Señor, se dirigió Im Personam, Reveló Su Palabra Creadora, pero no fue recibido, no fue escuchado, y mucho menos obedecido, de manera que solo hubo tinieblas, vacío y desolación, orgullo y amor propio, su mismo pueblo lo ha rechazado-repudiado quedando aislado, encerrado en sí mismo, sin Dios.

 Así es que las consecuencias de rechazar a Dios, Su Palabra, revelación, no son castigos de una venganza divina, de un orgullo malherido, son las consecuencias de no querer al Creador, de querer encerrarse-hundirse en sí mismo, de querer entregarse a los enemigos espirituales.

 Ahora podemos buscar a Dios, elegirlo, buscarlo, esforzarnos por encontrarlo, podemos orar, hablar, dirigirnos directamente a Él, tenemos que hacerlo si queremos salir del autoencierro, del propio abismo y del abismo generalizado de falta de amor a dios, si queremos volver a la vida.

 Dios no nos niega Su Palabra, no deja de Revelarla, no deja de Enviar a Su Hijo a Salvarnos, somos nosotros los que no queremos escucharlo, recibirlo, prestarle atención, los que deseamos hundirnos, encerrarnos, abismarnos y perdernos en nosotros, a merced de las propias tinieblas, de la misma mezquindad, de un mal deseo, de no querer amar.

 Considerar que no somos obras acabadas, estamos como en gestación, por ello necesitamos La Palabra Viva de Dios dada por Él mismo para ser acabados, consumados, perfeccionados, nadie se crea  así mismo, nadie puede perfeccionarse a sí mismo, necesitamos a Dios, debemos admitirlo, y debemos empezar a buscarlo.

 Si lo buscamos, también tenemos que recibirlo, aceptarlo, como Él Se Quiere Revelar, porque ahí lo recibimos verdaderamente y ahí lo tenemos, también es ahí donde Él nos tiene-sostiene y donde comienza la Vida, donde tenemos Vida Eterna, porque la Vida Eterna Es Él.

 Nos Ha Creado Dios con capacidad para Él, para poder recibirlo, para que en conjunto, comunión, acabemos la obra que somos nosotros, para que seamos fruto del amor a Dios y de Dios, como Jesús, hijo de Dios en el mundo, es fruto del amor a Dios de Maria Virgen y del Amor de Dios a Ella.

 Debemos aprender a amar a Dios, a recibirlo-aceptarlo, para que, entrando-viniendo-permaneciendo en nosotros, pueda surgir un nuevo fuego ardor, espíritu, el de hijos de Dios por esa comunión entre Él y nosotros, dando origen a una nueva Presencia Viva de Dios en y entre nosotros.

 No somos capaces de amar a Dios, por ello debemos recibir al Señor, ir recibiendo cada gota de Su Espíritu, cada Palabra Revelada y dejarlo Ser y Hacer a Él en nosotros, porque Viene-Vuelve El Señor para Vivir-Reinar, para hallarse vivo y Presente, para Amar por medio nuestro.

 Es por el amor que le damos a Dios al aceptarlo, al recibir Su Palabra que surge una Unión, y de esa Unión, surge un nuevo Espíritu, que es su Presencia Viva en nosotros, solo ahí somos verdaderamente hijos de Dios, no por lo que podaos construir, hacer, decir por nosotros o por cuenta propia que siempre se queda al margen, afuera, pues como tratamos a Dios somos tratados, y si no recibimos a Dios, si lo dejamos afuera, si no recibimos Su Palabra, los quedamos afuera de Su Creación Nueva somos nosotros.

311.- ABISMO DE MISERIAS



311.- ABISMO DE MISERIAS

 La verdad es que somos mezquinos, miserables, y por ello solo conocemos amargura, vacío y desolación, no queremos ser generosos con Dios, ni con nadie.

 Nos comportamos espiritualmente como en el mundo, ‘hay escasez, yo necesito, no hay para nadie’, es el pensamiento-sentimiento, pretendiendo que la crisis justifica lo que realmente queremos que es no dar, no compartir, no amar, no aceptar, cerrarnos y centrarnos exclusivamente en nosotros mismos.

 Queremos encerrarnos, negarnos, no dar, no amar, no compartir, no aceptar, deseamos tener mala voluntad, , por ello nos puede engañar el adversario, porque le basta con asustarnos un poco para preocuparnos mas por nosotros, para que queramos amar menos y terminemos volviéndonos completamente egoístas, diciendo orgullosamente que somos sumamente justos.

 Nos vanagloriamos de perfección y justicia, equilibrio, etc., pero no vemos que nos hemos vuelto mas que severos, sumamente rígidos, totalmente despiadados, completamente intransigentes, y es porque no amamos, ni queremos, solo nos preocupamos por nosotros y no queremos hacer mas que pensar obsesivamente en nuestro yo-ego.

 Mezquinos miserables es poco para describir lo que hemos llegado a ser, no vemos que estamos completamente encerrados, hundidos, abismados en nosotros mismos, y como presumimos de ser perfectos, de cumplir con todo, nos damos por satisfechos no viendo-comprendiendo que estamos apagados, no amamos, ni queremos y hasta nos justificamos en ello.

 La verdad es que nunca es justo amar, si fuese justo no sería amor porque el amor esta por sobre la justicia, es mas allá de lo debido, no es equilibrio, es un desequilibrio total, porque el amor verdadero es siempre absolutamente inmerecido.

 Somos lo que se dice comúnmente, ‘miserables rasposos’, porque no damos, no compartimos, somos, ‘agarrados’, y no solo con lo material que nos cuesta darlo o perderlo, sino con lo moral y espiritual, carecemos de sentimientos mientras seguimos pavoneándonos orgullosamente de perfecciones inútiles.

 No vemos que nos estamos volviendo desalmados, máquinas, robots, o peor, un engranaje en la gran máquina del mundo sin alma, sin vida, sin Dios, gobernado por demonios que someten a las apersonas a la abominable desolación que hemos elegido.

 Cada cual solo piensa en sí mismo, se preocupa por sí, se ha aislado, encerrado, y dice hallarse justificado para ello en la misma abominable miseria ajena, así como en el miedo y la preocupación egoísta que siente, es un maldito círculo vicioso de autojustificación lastimosa.

 Como decimos que el miedo es justificativo, no amamos, ni queremos, ponemos límites, no confiamos, solo comerciamos unos con otros y nos devolvemos a neutras respectivas madrigueras, nos hundimos otra vez en el propio agujero-sepulcro, y seguimos siendo mezquinos miserables que se autosatisfacen y que no existen sino para subsistir, para sobrevivir, para pasar el tiempo culpando, acusando y responsabilizando a otros de las desgracias que nos provocamos al sumergirnos en tinieblas.

 Cada uno esta perdido dentro de sí mismo, ahogado en su siempre creciente amor propio, obsesionado por conformarse, satisfacerse, saciarse, y lo que es peor, buscando la manera de aprovecharse del otro para seguir siendo un maldito mezquino miserable al que no le importa nada de nada, ni de nadie.

 No podemos ver, conocer, percibir otra cosa, porque no levantamos la cabeza, y si miramos en derredor es con miedo y desconfianza o par buscar algún provecho, hemos llegado a un estado tal de abismamiento en sí, que nos hemos pasado para el otro lado, y esta prenda no era reversible, es decir, nos estamos convirtiendo en demonios, en adversario, en la negación de lo que hemos podido ser.

 No podemos sino conocer vacío, angustia, desesperación, desolación, porque estamos hundidos, sumergidos, perdidos en nosotros mismos, ahí no vamos a encontrar de ninguna manera El Cielo, debemos levantar la cabeza para salir del abismo propio de miserias y para dejar de hallarnos expuestos a los enemigos.

 Tenemos que prestarle atención a Dios, levantar la mirada, salir del sepulcro, del abismo de miserias, amar a Dios, confiar en Él, quiere empezar de nuevo, pero, bien, de Su Mano, de lo contrario seguiremos hundiéndonos, encerrándonos, ahogándonos en la propia miseria, naufragando en nosotros.

310.- ESTA VEZ ÉL NO CERRÓ LAS PUERTAS



310.- ESTA VEZ ÉL NO CERRÓ LAS PUERTAS

 El objetivo del adversario ha sido provocar un estado de alteración continua, tanto en la vida personal como en el ámbito general, porque así las almas son fácilmente manipulables, son mas maleables que si tienen tiempo para pensar, discurrir, discernir.

 Nos agobia, atonta, preocupa, desespera y altera, nos arrebata y en el aire, nos golea para que disparemos en determinada dirección, haciéndonos hacer o no hacer lo que él quiere, y desgraciadamente somos fáciles de alterar.

 El problema es querer creer que tenemos todo controlado, dominado, sujeto, que nos responde a nuestra voluntad, y con la sola amenaza de perder el control, ya lo perdemos, no tiene que hacer mucho, le basta con asustarnos, provocarnos, insinuarse, y el resto lo acabamos haciendo solos.

 Una vez que provoca la histeria o alteración, nos hace creer cualquier cosa, puede confundirnos como se le antoja, pues ahí el miedo nos envuelve, ahoga, atormenta y domina por completo, de manera que hasta las mas aberrantes locuras terminan siendo creíbles, pues por las mismas dudas queremos darle crédito, tenerlas como posibles.

 Caminamos mirando al costado, abajo, atrás, pero nunca hacia arriba como debemos, nos preocupamos por miles de cosas, nos preocupamos demasiado por nosotros mismos y siempre queremos tener el control dominar, imperar, prevalecer, que nada se nos escape de las manos, entonces es lógico que tropecemos, pus no tenemos guía, orientación, conducción, no sabemos ni donde estamos parados, ni donde vamos, ni lo que queremos, estamos alterados, perdidos, distraídos, confundidos y acumulando presión.

 La presión que siente el alma es el mismo deseo de dominar, vencer, prevalecer, etc., ese querer tener mando, poder, control, autoridad, pues nos presionamos a nosotros mismos, nos exigimos prevalecer, imponernos, imperar porque así pretendemos lograr que nos tomen en cuenta, que no nos desprecien, que no nos abandonen.

 No vemos que solo provocamos miedo y mas miedo, generamos preocupación y de donde surge luego el querer dominar, sujetar, prevalecer, imponerse, dado que es la forma instintiva en la que buscamos seguridad, pero, tales deseos solo provocan mas vacío, mas miedo y desolación, preocupación egoísta por sí mismo, de manera que se forma un círculo vicioso que nos enrosca, ahoga, sofoca, envuelve, oprime, destruye.

 Siempre hace lo mismo el enemigo, logra que pensemos en nosotros, que nos preocupemos, porque ahí nos olvidamos de Dios y no vemos que el problema real es ese olvido de Dios, donde nos hundimos-perdemos en nosotros, donde nos separamos y abismaos, donde entramos en tinieblas.

 Una vez que nos apartamos de Dios, que pensamos en nosotros, puede hacer lo que se le ocurra, porque carecemos de Guía, defensa, protección, no vemos la Luz Verdadera, entonces, cualquier cosa puede ser cierta, de manera que se divierte haciéndonos hacer o no hacer a su gusto y capricho.

 Esto lo hace con todas las almas y como ha logrado que repudiemos, rechacemos a dios en general, que quede afuera del mundo, comportándonos como dioses, creyéndonos reyes y señores, olvidando que somos administradores, puede hacer de la creación misma lo que se le ocurra, lo puede hacer por él mismo aprovechando que Dios ha sido dejado afuera, y puede hacerlo por medio de las almas que responden dócilmente a sus manipulaciones, estimulaciones, etc.

 ¿Cómo es que Dios ha sido dejado aparte, afuera?, simple, no le prestamos atención, no lo escuchamos, y mucho menos le hacemos caso, no queremos obedecerlo, lo ignoramos, ya no importa si Dios existe o no, y mucho menos si se Revela o no, porque cada cual esta decidido a hacer lo que quiere.

 Siendo rebelde contra Dios cada uno en su propia vida, cada uno es responsable de no darle lugar a Dios, de no reconocerlo como tal, incluso quienes dicen creer en Él y que se desviven hablando sobre Dios, religión, y en realidad sobre sí mismos e inútiles conocimientos.

 Estamos ante lo que hemos querido, un ateísmo teórico y práctico que ha anulado totalmente la Fe, que ha apagado el verdadero amor a Dios, de manera que se le ha cerrado las puertas a Dios, esta vez no cerró Él las puertas del paraíso, nosotros le cerramos el acceso al alma y al mundo, lo hemos dejado afuera por contrato social, común acuerdo, como cuando herodes y pilato que eran enemigos, se hicieron amigos por jugar con la vida del Que Es La Vida.

 Tomamos nuestra vida para tratar de vivirla por cuenta propia, le robamos a Dios nuestra vida, lo dejamos afuera, somos como el hijo pródigo que pide por adelantado la herencia para perderla, porque nos entregamos al orgullo, que es la muerte eterna y terminamos perdiéndonos en las tinieblas del mundo que se ha corrompido a tal punto que a lo Bueno se lo llama, ‘malo’, y a lo malo se lo llama, ‘bueno’.

309.- OMNIPRESENCIA DE SÍ MISMO



309.- OMNIPRESENCIA DE SÍ MISMO

 Es tiempo de desolación, confusión, tinieblas, es la hora que Dios quiso evitar, sobre la que largamente habló e hizo hablar, pero, que no pudo evitare debido a que la hemos querido, no hemos prestado atención a Dios, no le hicimos caso, no lo hemos amado, ni nos hemos amado, de manera que estamos precipitados en un abismo desolado, empantanados, atrapados y a merced de los enemigos infernales.

 Cada cual siente en sí la desolación, el vacío, la ausencia de Dios provocada, buscada, querida, voluntaria, sin embargo, no todos reaccionan de la misma manera, algunos se escandalizan, otros odian, otros se odian, de lo que acaba por resultar que el mundo es un inmenso manicomio donde nos estrellamos unos contra otros.

 Nadie comprende la abominable desolación, la terrible realidad, es porque no se ha prestado atención a las cuestiones espirituales, siempre se ha dejado a Dios de lado, no se le ha permitido hablar, Revelarse, decir la Verdad, entonces, inmersos y perdidos en las tinieblas, no sabemos ni cual es el rumbo.

 Dejar de lado a Dios no es poca cosa, no es algo sin consecuencias, y si bien Dios Es Amor, no castiga, debemos asumir las responsabilidades consecuentes de los actos y omisiones, pues si tanto insistimos que el hombre es lo mejor y mas grande, lo mas perfecto y evolucionado de la creación, la responsabilidad por lo que hemos hecho es enorme, tanto mas aun si es la ruina real de todo lo que Dios ha creado.

 Podríamos haber caminado de la mano de dios en el tiempo, haber seguido y continuado su obra, haber evolucionado con Él, pero, hemos elegido prescindir de Dios, y como el adversario, renegar de Él, de manera que tenemos lo que merecemos, lo que hemos buscado, la desolación, el vacío, las tinieblas.

 Tanto ha querido la humanidad ser el centro del mundo, del universo, de la creación, que ahora nos estamos hundiendo en este inmenso agujero negro de egolatría inmunda, depravada y satánica que hemos construido, pues nadie hace, ni quiere hacer otra cosa mas que penar en sí mismo.

 Todo el que ha querido prescindir de Dios, ahora sufre las consecuencias de haber renegado de Él, Dios ha intervenido, a hablado, se ha movido, se ha Revelado, pero, no le hemos querido prestar atención, mucho menos hacerle caso, de manera que estamos a merced de la propia rebeldía, presunción, egocentrismo, sumidos bajo el peso de una inmensa y abominable masa de orgullo, volviéndonos unas sombras al perdernos en el olvido de Dios oprimente.

 Hay responsabilidad general, pero también particular, nadie padece injustamente, ¿Quién ama-obedece a Dios Verdaderamente?, no lo escuchamos, no lo miramos, no le prestamos atención, y mucho menos le hacemos caso, seguimos obtusa y obsesivamente preocupados por nosotros mismos, desesperados por ser tomados en cuenta, mirados, adorados, no olvidados sin comprender siquiera lo que sucede.

 Sucede que nos hemos olvidado de Dios, entonces naufragamos, nos sumergimos, en el olvido de Dios, nos ahoga, sofoca, atormenta, y tal olvido de Dios es una omnipresencia de sí mismo, o sea, estamos llenos de orgullo-amor propio, tenemos lo que quisimos y que seguimos queriendo, el ‘yo’, y no nos importa nada ni nadie.

 Estamos hartos, hastiados, llenos, desbordantes de ‘yo’, o sea de amor propio, orgullo, lo que genera el deseo desesperante, angustiante, de lograr ser amado, mirado, tomado en cuenta, de no ser olvidado, de no verse al margen, perdido en la multitud que vaga sobre la faz de la tierra horriblemente atormentada por sus propios demonios, por su miseria espiritual abominable, por su misma falta de fe y de voluntad de amar.

 Todos nos hallamos en idéntica situación, y es porque no hemos querido amar a Dios, solo pensamos en amarnos a nosotros mismos y en hacernos amar-aceptar-adorar, por ello nos hemos llenado de amor propio-orgullo, lo que es lo mismo que decir de un deseo desesperante de adoración.

 Notar que se es el espíritu del adversario, un deseo desesperante de adoración, de ser mirado, tomado en cuenta, no olvidado, que arde, atormenta, hace que el alma se retuerza y acabe por sufrir transformaciones espirituales que son deformaciones infernales, que se termine por convertir en un demonio que repta sobre la faz de la tierra mientras su alma se halla vagando en los fondos del abismo.

 Como no hay amor verdadero a Dios, no hay lugar para Dios, ni en el alma, ni en el mundo, entonces, tenemos lo que queremos, amor propio, orgullo, y ahí, ausencia de Dios, vacío, desolación, y por supuesto, la presencia del desolador, del adversario que puede meterse cuando Dios no esta.

30 de mayo de 2013

308.- ENEMIGOS ASENTADOS CÓMODAMENTE



308.- ENEMIGOS ASENTADOS CÓMODAMENTE

 Debemos confiar en Dios, creer en Su Amor, considerando que lo Que Él Quiere para nosotros es lo que realmente nos conviene, El Bien Verdadero, pues al ir aceptando Su Voluntad en nuestra vida le permitimos Que Venga, entre, Pase, que nos Purifique y que forme Su Reino-Vida-Presencia en nosotros.

 Por orgullo, miedo, desconfianza, y también por rebeldía, queremos creer que sabeos lo que nos conviene, no queriendo creer en Dios, no queriendo confiar en Su Amor, impidiéndole Que nos Haga El Verdadero y Eterno Bien.

 Si no buscamos Su Voluntad y no colaboramos en Que Se Haga, Reine y triunfe, no estamos dejándonos Amar por Dios nos amamos a nosotros mismos, nos sobreprotegeos enfermiza y miedosamente, nos resistimos al Bien y entregamos al mal, nos volvemos cómplices coautores en la propia corrupción, degradación, destrucción.

 La verdad es que nos estamos resistiendo a aceptar que necesitamos a Dios, que solos no podemos, no nos damos por vencidos, sino que nos dejamos vencer y dominar por el miedo, entonces, nos imponemos querer cualquier cosa, buscamos reinar cinco minutos en el mundo y engañarnos de que somos dioses adormeciendo el miedo por conformarlo, que enfrentarlo y vencerlo como es debido para madurar, creer y para amar verdaderamente.

 Considerar que, de la misma manera que satanás, buscamos adoradores para nuestro orgullo, estamos satisfechos de nosotros mismos y queremos que otros nos vean, tomen en cuenta, valoren, adoren, no queremos el velo de humildad que cubre a los verdaderos adoradores y colaboradores de Dios, sino que nos alzamos orgullosos y satisfechos, nos rebelamos y esperaos ser reconocidos suponiendo que es debido, porque por miedo, temiendo el desprecio, queremos evitar lo contrario.

 Así como hay demonios que se apegan a las almas colgándose de ellas, también hay demonios que se adhieren a lugares creyéndose dueños, y es así como se producen las ‘infestaciones’, y si hay uno y es echado, según el ejemplo que dio El Señor, vuelve para cobrarse venganza con otros siete peores, cosa que ocurre en una casa, como en un alma.

 Para evitar tal cosa tanto el alma como la casa deben estar llenas de amor a Dios, deben purificarse, limpiarse, dejar al Señor Que Viva, Reine y se asiente, que permanezca, de ello contrario aunque se eche un demonio, vuelven  y no hay defensa posible.

 El adversario siempre vuelve, y no solo, como los matones, cobardes, siempre en banda, así es que si lo rechazamos, debemos prepararnos para su vuelta, regreso, venganza, porque ahí esta la prueba, y es ahí donde debemos perseverar, tanto sea que se trate del alma, como de una casa o lugar.

 Lo mismo puede aplicarse a las naciones y al mundo, habiendo sido expulsado el enemigo y vencido por El Señor en Su Primera Venida, ahora se ha alzado para cobrarse venganza, volviendo con todos los demonios angélicos, pero también con todas las almas que ha logrado perder que han venido a engrosar su ejército, con mas aquellas almas que hallándose de paso por el mundo, se dejan manipular por el enemigo no amando, no adorando a Dios, no obedeciéndolo.

 Otro misterio a considerar es el hecho de que hay almas que en su paso por el mundo se convierten en demonios, por ello, una vez que mueren, van directamente al infierno, pero, no se quedan ahí, sino que vuelven al mundo y con otras almas.

 Hay almas que utilizan su paso por el mundo, su estadía en el tiempo para convertirse en demonios, hacen un curso de demonios y se esfuerzan por crecer en corrupción, odio, orgullo, vicios, etc., para éstas no es el tiempo que se hallan en el tiempo, en le mundo, de paso, un tiempo para entrar en la escuela del amor, sino que lo hacen en la escuela del odio el orgullo, la ira, los vicios, depravaciones, corrupciones, abominaciones, etc.

 Tales almas son reconocidos dictadores, por ejemplo, las que muriendo y partiendo del mundo, siendo derrotados, pasan un tiempo en el infierno perfeccionándose en lo que han aprendido en tierra, y luego se alzan desde las sombras para volver al mundo, para hacer lo mismo que hacían, y vuelven capitaneando otras almas perdidas.

 Al volver al mundo como demonios que son, no son vistos, pero, influencian con su maldito espíritu, y luego, se adhieren a alguna persona que consciente en alguna secta, o inconscientemente por vicios, ambiciones y perversiones, se les entrega y así intentan continuar lo que han dejado, o bien poseyendo a alguna persona de paso en el tiempo, o bien manipulándola.

 En este sentido considerar que el demonio de stalin, se estableció en Latinoamérica hace un tiempo y logró recrear la ex-urss, pues hizo que todos los países se volcaran al castigo del socialismo ateo, materialista, existencialista, humanista, perverso, corrupto, depravado.

 Lo hizo él, como demonio, y usando a almas que estando de paso por el mundo le han respondido.

 Esto mismo ocurre en diferentes regiones del mundo, en todo el mundo, en cada nación, y también en lugares mas pequeños, mientras los demonios cuentan con impunidad total debido a la gran ignorancia de su poder y obrar, y a que también tienen muchos adoradores, seguidores y colaboradores.

 Los que quieren colaborar Verdaderamente con El Señor, deben ofrecer sus sacrificios, dolores, penalidades, dificultades, etc., para Que Venga-Vuelva El Señor, para que venza a los demonios que desde las sombras manipulan a las almas y deciden el destino de estas, para que las almas vean y quieran ser libres, para que muchos mas se sumen al combate espiritual y dejen de perder tiempo en cosas superficiales donde por mas que hablen de Dios, están colaborando con el adversario y con la permanencia de su reino.

 Mientras haya quienes crean a los demonios y a sus representantes, su farsa va a seguir siendo, estando, prevaleciendo, por ello, conociendo la Verdad, no debemos dudar en elegir a Dios, Dios puede contra todos los demonios juntos y sus aduladores, servidores, etc.

 Debemos obedecer al Señor, confiar en Él, porque Él dirige el combate, Él nos va Guiando para que nos venzamos, y para que venzamos, para que lleguemos a compartir Su Victoria sobre los enemigos espirituales, que son demonio, carne, mundo y muerte, el único obstáculo es no querer, no creer y no colaborar con El Señor en Que Él Haga Su Voluntad.

307.- NO SOMOS LIBRES PORQUE NO QUEREMOS



307.- NO SOMOS LIBRES PORQUE NO QUEREMOS

 No podemos ser liberados mientras no queremos ser verdaderamente libres.

 Para comprender lo que sucede, es recomendable leer el libro, “Rebelión en la granja”, de G. Orwell, debido a que, lo que se describe ahí como rebelión, es similar a la rebelión de los ángeles en el Cielo y de la humanidad en la tierra, y a la vez, de las dos consideradas en su conjunto.

 En esa novela describe bien el proceso en el que los cerdos van adueñándose del poder, y cómo acaban por convertirse en tiranos peores que los mismos humanos a los que desterraron, también se describe como uno de ellos, de los cerdos, se convierte en líder y un dios sobre la tierra, así como son sometidos los otros animales por el analfabetismo, el hambre, las pestes, las guerras, el cansancio del excesivo trabajo esclavizante, a un engaño, llegando a estar conteos de ser peores esclavos que antes.

 Es una manipulación mental, lavado de cerebro, engaño real donde los animales esclavos de los cerdos dominantes, quieren creer que son libres, que el enemigo esta afuera y que deben trabajar como esclavos hasta consumirse y luego ser vendidos para faena o como descarte, etc., solo porque los cerdos que los dominan les hacen creer que todo lo malo es bueno.

 Llegan al colmo los animales esclavos de comprobar que ya no había diferencia alguna entre los cerdos dominantes y los supuestos enemigos humanos, lo vieron con sus ojos y lo leyeron a duras penas, ‘los animales son todos iguales, pero, hay unos que son mas iguales que otros’, y sin embargo, seguían conformes en su dominación.

 Esos animales querían ser esclavos, pues creían que eran libres, les habían lavado el cerebro, de manera que aun encontrándose en una situación peor a la anterior a la revolución, no lo entendían, no lo veían, ni querían verse libres de ella. Cualquier similitud con la realidad, no es mera casualidad.

 Los demonios tienen categorías, y desde su rebelión contra Dios, se esclavizan, someten y engañan mutuamente, no son amigos, ni colaboradores virtuosos, sino que los mas cerdos y depravados, someten a los inferiores y los usan para sus planes, para satisfacer sus vicios, para que hagan su trabajo, cumplan órdenes, y éstos obedecen por miedo, por creer que aun padeciendo tormentos, son libres de obedecer a Dios a quien odian y temen, comportándose como los animales esclavos de la granja.

 En la humanidad ocurre lo mismo, por la general rebeldía contra Dios, hay quienes dominan, someten, esclavizan y usan a otros lavándoles el cerebro, haciéndoles creer que el mundo que han construido sin Dios, es mejor que el que tenía Dios anteriormente, y las almas, que han padecido un lavado de cerebro colectivo, creen que son libres, que el mundo es ideal y perfecto, que la tecnología y el progreso todo lo pueden, que la razón y la fuerza humana todo lo consiguen, etc.

 Mientras haya tal presunción, no podremos ser libres, seguiremos bajo el dominio de los caprichos de los dominadores mundiales, entregados a vicios, corrupciones, injusticias, hambres, pestes y guerras para satisfacerlos y para que ellos sigan perpetuándose en el poder.

 Ni siquiera ellos que vienen a ser los cerdos de la novela, comprenden lo que sucede a ciencia cierta, no ven que, para los demonios, son los animales tontos a los que se les ha lavado el cerebro, pues los demonios son mas inteligentes, son los cerdos que los usan a ellos.

 Ahora, considerar el mismo ejemplo en el interior de cada uno, nuestro orgullo-amor propio-ego, es el cerdo que nos domina, y nosotros los tontos que creemos que tenemos motivos para enorgullecernos, para ser amados, adorados, halagados, felicitados, reconocidos, estimados, etc., no viendo que somos esclavos del miedo, de la preocupación por nosotros mismos, de un tirano llamado, ‘yo’, que es hijo de satanás y que solo se preocupa por él mismo, por lograr adoración, glorificación, aceptación, reconocimiento.

 Ese ‘yo’, que es la imagen y el mismo anticristo, solo existe en el mundo en la medida que es aceptado, visto, reconocido, si es ignorado, no existe para el mundo, y es ahí donde se desesperan las almas por hacerse ver, llamar la atención, convirtiéndose en cerdas celosas preocupadas por sí, totalmente desamoradas, a las que no les interesa amar, ni El Bien, ni la Verdad, ni nada, ni nadie, dignas hijas de satanás.

 Cuando la corrupción degradación, deformación, abominación se vuelve exagerada y vistosa, la imagen se cae, se derrumba, queda en evidencia lo que cada uno es mas allá de lo que dice ser, y es donde las almas se preocupan aun mas y acaban por enloquecer, ahogarse, perderse en sí mismas, pues se desesperan por defender su orgullo, su imagen, se resisten a darse por vencidas, no quieren admitir que necesitan a Dios.

 Con la Revelación de la Verdad, el orgullo queda destronado, ya ni nosotros creemos en la mentira que nos esforzamos por hacer ver-creer, pero, sin embargo, ocurre algo nefasto, nos volvemos hipócritas, embusteros, farsantes, fingimos no ver lo que vemos y nos desesperamos por hacer ver lo que se nos ocurre, nos desesperamos por mantener una imagen que se derrumba, una careta de cera que se derrite ante El Sol de Dios.

 Debemos esforzarnos por salir de la mentira, del engaño, por volver a la Comunión con Dios, a la Vida Eterna, pero, si no queremos realmente, ni Dios puede Salvarnos, dado que lo rechazamos, repudiamos, y orgullosamente decimos que no lo necesitamos.

 Queremos creer que no necesitamos a Dios debido a que nos dedicamos angustiante y desesperadamente a nosotros mismos, a ser amados, adorados, vistos y aceptados, y prestarle atención a Dios y obedecerlo, implica renunciar a todo eso que es inútil, vanidad, y que, por otro lado no conseguiremos nunca en un mundo donde reinan las tinieblas y cada uno exige sin querer dar lo que pide.

 Debemos aprender a colaborar con El Señor y a dejarlo Que nos Haga Verdaderamente Libres, porque de lo contrario, aunque conquistemos el mundo, estaremos irremediablemente perdidos, entregados a la perdición, sometidos al adversario y convertidos en instrumentos suyos para el mal de muchos.

306.- ENVÍA SU ESPÍRITU Y RENUEVA LA FAZ DE LA TIERRA



306.- ENVÍA SU ESPÍRITU Y RENUEVA LA FAZ DE LA TIERRA

 Se resiste a perder el poder adquirido sobre las almas el adversario, pero, si las almas quieren Obedecer al Señor, al final es vencido y expulsado por Su Venida.

 Debemos colaborar fon El Señor, debemos aceptar Su Voluntad y combatir en la vida diaria, querer renunciar a nosotros mismos, a la propia voluntad, querer vencernos y querer pertenecer al Señor, querer darle la Victoria a Él, así es como vamos venciendo los vicios y en la suma de las pequeñas victorias diarias, vamos recuperando el Verdadero control sobre sí mismo.

 Creemos que somos dueños de nosotros, pero no vemos que nos domina-somete el miedo, que nos lleva el orgullo y que nos dedicamos a la ambición perdiéndonos en miles de vicios, no vemos que al satisfacer un vicio solo lo acrecentamos, no nos libramos de éste, engorda, crece, cuando la manera verdadera de librarse es purgarlo incinerarlo, que malo al permanecer ante Dios permitiéndole a Él que Sople Su Espíritu y lo que, nos purifique, salvándonos, liberándonos.

 Nuestra colaboración es la de perseverar, la de manifestar la voluntad firme y perseverante de querer elegir a Dios, de querer confiar en Él, de querer creer en Su Amor y así, de querer pertenecerle, haciendo real el deseo de renunciar a sí miso y que no quede solo en palabras.

 Debemos perseverar en el tiempo, en la oración, porque ahí es donde principalmente nos purifica El Señor, pero también en la vida común, diaria, en las obras que Él nos ha encomendado, aquellas que realiza Él en nosotros y por medio nuestro en el mundo, debido a que ahí se logra una verdadera unión con Dios.

 No sirve solo hablar, como tampoco sirve un esfuerzo parcial, o un sacrificio intermitente, debe ser constante el esfuerzo, el sacrificio, la renuncia, y no de palabras, sino real, concreto, consistente, en lo que El Señor diga, pida, inspire, teniéndole paciencia a Dios, pues el Amor se manifiesta en la paciencia, en la aceptación, en la renuncia a sí mismo.

 Las palabras se las lleva el viento según se dice comúnmente, y así es que las bonitas y exageradas expresiones de deseos también quedan en el olvido si no hacemos una real renuncia a nosotros mismos para aceptar la Voluntad de Dios prestándole atención para que sea en lo que Él quiere, pide, inspira, no en cualquier cosa, debido a que haciendo una renuncia en cualquier cosa, sigue comandando, dirigiendo, disponiendo, decidiendo e imponiendo el adversario, y por lo tanto le seguimos perteneciendo aunque hablemos de Dios.

 Ata en el mundo y al mundo a las almas el adversario, por ello es bueno y conveniente pedirle al Señor que les abra los ojos, Que Se Revele La Verdad, para que éstas vean que el mundo es nada, vale nada y mucho peor es aun si se da todo por éste, incluso, la Vida Eterna que es como pedir la herencia por adelantado para perderla.

 Por miedo, por vergüenza, no quiso irse el adversario del Cielo, sino que debió ser echado, expulsado, precipitado, arrojado, una vez vencido, de la misma manera no queremos irnos del mundo por miedo y vergüenza, queremos ser tomados en cuenta, vistos, aceptados, adorados, reconocidos, porque buscamos aduladores para el orgullo, quienes vean o reconozcan nuestro orgullo llenándonos de amor propio, alimentado el ego-abismo.

 Por miedo, vergüenza, culpa, no seguimos a Dios, sino que nos entregamos a conformarnos a nosotros mismos, al miedo, al ego, al orgullo, y así es que buscamos lastimosamente aceptación, reconocimiento, ser tomados en cuenta o evitar ser despreciados, no considerando que es así como recibimos el espíritu del adversario y como nos entregamos a Él, incluso conservando apariencias externas de pertenecer a Dios o servidor a Él.

 Ni aun siendo derrotados en nuestro orgullo, quedando expuestos, siendo Revelada la Verdad nos damos por vencidos, somos como el adversario, no queremos dar por muerta nuestra imagen-personalidad-ego-amor propio, y es así como no dejamos al Señor que nos libere del ídolo invasor instalado en el templo.

 Día a día El Señor nos va liberando, puede salvarnos todos los días un poco, pero, no queremos, sino que renegamos de Él y nos resistimos a aceptar la derrota del orgullo-ego-amor propio, al contrario, lo defendemos, le buscamos aduladores, adoradores, quienes lo reconozcan y tomen en cuenta suponiendo que así lo que no es tiene existencia, es o vale algo.

 Estamos pidiendo a otros que acepten nuestra locura, delirio, fantasía, que crean en esa aberración que construimos para hacernos adorar, amar, aceptar y no ser despreciados, lo que hacemos sin Dios y contra Él suponiendo que es nuestro bien, queriéndolo creer así porque estamos dominados por el miedo y ahogados por la preocupación por nosotros mismos.

 Lo mismo sucede con los gobernantes, con las autoridades, etc., con todos los que se encumbran en el poder en el mundo, cuando están perdiendo aceptación reconocimiento, cuando su imagen se cae porque sus aberraciones quedan expuestas, o roque son tantas, tan desbordantes y exageradas, no se van, como satanás, sino que se esfuerzan por permanecer, defendiendo su imagen, no queriendo ser odiados, ni queriendo huir como los ladrones que son y dicen no ser.

 La cuestión es que, al correr el tiempo, solo van dejando expuesto ante la vista de todos lo que realmente son, montañas de corrupción abominable, desenfrenada, repulsiva, recalcitrante pues nadie se va sin confesar la verdad, y así es como terminan por lograr ser odiados los que se dedicaron a buscar ser adorados.

 No significa que haya que echarlos, son los títeres, los idiotas útiles de satanás, llegados a tales extremos de corrupción como los que vemos a diario, debemos considerar los demonios que están detrás, aquellos que usan a tales almas para sus planes, para hacer progresar la corrupción general de toda la humanidad y el reino o dominio del adversario.

 A los que hay que echar es a los demonios que usan a esas almas que se encumbran en el poder en el mundo como títeres, porque el combate es espiritual, considerar que tales imbéciles idiotas útiles de satanás, son descartables, ¿Cuánto duran sus miserables vidas?, sin embargo el perverso que se mueve en lo infraespiritual, entere sombras, esta desde hace mucho y planea quedarse mucho mas renovando sus caras-imágenes, sustituyendo un tirano por otro, usando hoy a un alma y mañana a otra.

 Considerar acá la razón por la que desde hace años no solo nos han cambiado las cosas, sino que han empeorado, y es porque no se ha echado a los demonios, es porque no hubo purificación espiritual, porque no hay amor a Dios y no hay Verdadera Unión con Él.

 Debemos buscar la Unión Verdadera con Dios, aquella que es por Amor, y ahí, El Señor va a ir venciendo a los enemigos espirituales que nos someten y renovando el mundo, pero, siempre comienza por los corazones, ahí quiere instaurar Su Reino-Vida-Presencia, somos nosotros los que debemos empezar a amar a Dios, a nosotros mismos y al prójimo como a sí, para Que Venga El Señor, para que este, tenga lugar, para que pueda Enviar Su Espíritu y renovar la faz de la tierra.

 Considerar que comienza por la tierra de la vida-corazón de cada uno, somos nosotros los que debemos empezar a buscar la reforma, pasar de las tinieblas a la luz, de los vicios a la virtud, de la falta de amor a Dios a un verdadero don, consagración, entrega, que es la forma en la que se manifiesta El Amor y como se concreta.

 Tal consagración, don, entrega, no es solo de palabras, sino que consiste en prestarle atención, seguirlo, obedecerlo, escucharlo, buscar Su Voluntad para colaborar en Que Se Haga, reine y Triunfe en nuestra vida, para que Él tenga Vida-Presencia no solo en el corazón, sino en el mundo, y para Bien Verdadero de muchos.

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NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA Explicación de los pasajes bíblicos: Águila que ...