24 de octubre de 2013

1319.- VA A HACER ESTRAGOS EN LA HUMANIDAD



1319.- VA A HACER ESTRAGOS EN LA HUMANIDAD

 Carecemos de fe verdadera, solo tenemos una pretendida fe, un autoengaño, algo que llamamos ‘fe’, pero no es otra cosa mas que un querer creer que creemos.

 No creemos en Dios como decimos y como creemos que lo hacemos, y esto se debe a que no le prestamos atención, entonces, no le hacemos caso, y así no nos vencemos a nosotros mismos, no vencemos al adversario ni a la muerte, que es el miedo, la preocupación por sí, ni a nada, ni a nadie, quedando totalmente a merced de los enemigos espirituales.

 Carecemos de una fe verdadera simplemente porque no nos interesa tenerla, somos y queremos ser mediocres, nos hemos convertido en hipócritas consumados, unos embusteros que se creen sus propias mentiras, dado que solo nos preocupamos por nosotros, por el ego-orgullo.

 Si llamamos a cualquier cosa ‘fe’, es lógico que creamos que tenemos fe, pero eso dista mucho de ser una fe real, verdadera, propia de los hijos de Dios, entonces, continuamos enterrados en nosotros, perdidos en tinieblas y desesperados por ser adorados, victos, reconocidos y tomados en cuenta en el mundo.

 En definitiva, al carecer de una verdadera fe, solo somos hipócritas que hacen lo que quieren hacer, lo que siempre hicieron y que no desean dejar de hacer, pensar en sí mismos, obsesionarse con su ego-orgullo y volverse totalmente ajenos a la realidad.

 De esta manera es que estamos absortos en un mar de preocupaciones inútiles donde acabaremos por convertirnos irremediablemente en histéricos insoportables para nosotros mismos y para todos, cosa que, por otro lado, poco nos interesa, pues siempre continuamos haciendo lo que queremos hacer, pensar solo en nosotros mismos sin importarnos nada de anda ni de nadie.

 No creemos en Dios porque no queremos, porque no nos interesa, deseamos continuar pensando en nosotros mismos y no nos interesa mas nada, es como si la fe nos importara solo para la foto, para las apariencias, la imagen, entonces, demostramos que no merecemos tener, o peor, que merecemos caer en los embustes del adversario donde puede éste atrapar a los hipócritas.

 Debemos sacudir el polvo de los ojos, decidir, optar, ser sinceros, si vamos a decir que tenemos fe, debe ser real, de lo contrario, naufragaremos en el mar de hipocresía histérica y desesperante donde el adversario revuelca a las almas que solo cuidan las apariencias.

 Aprovecha el adversario la mediocridad espiritual, la real indiferencia que hay hacia Dios y por ello envuelve, confunde y vende veneno en lugar de fe y culto a Dios. Las son y serán engañadas irremediablemente porque eso quieren, porque no quieren confiar en Dios en verdad, porque desean que les mientan, que las engañen, que les digan lo que quieren escuchar.

 Están empecinadas en creer que es verdad lo que se les ocurre, antoja, parece, lo que desean caprichosa, vanidosa y cobardemente, entonces, están manifestando que quieren creer como verdadera la mentira, y eso es lo que tienen, a satanás vendiéndoles veneno al precio de la vida eterna.

 De esta manera las almas quedan privadas de Dios ahora y para siempre, y no es culpa de Dios, es lo que han buscado, querido, elegido, preferido, lo que se provocaron, y solo lo comprenderán cuando comiencen a padecer las consecuencias, es decir, cuando el adversario totalmente desatado, desenfrenado en su locura, obsesión y vicios, se comporte depravadamente haciendo estragos en la humanidad.

 Los va a hacer por él mismo, y por medio de sus súbditos, adoradores, cómplices, socios, aquellos que se desesperan por acumular poder, dinero, fama, etc., construyendo su reinado.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

POLÍTICA DEL SIGLO XXI

POLÍTICA DEL SIGLO XXI   Ahora, consideremos lo que surge de la calle, del trato diario y no reflejan las encuestas pagas:   -...