24 de octubre de 2013

1322.- EL ABISMO DE LA GRAN DESOLACIÓN



1322.- EL ABISMO DE LA GRAN DESOLACIÓN

 Siempre terminamos eligiendo dedicarnos a nuestro orgullo, preferimos continuar consagrándonos a satisfacernos, teniendo de religiosidad, culto y amor a Dios solo apariencias, convirtiéndonos por ello en hipócritas consumados.

 A todos nos da la oportunidad Dios de convertirnos, de renunciar a nosotros mismos, de dejar de dedicarnos a cultivar la egolatría, el narcisismo, el culto a la personalidad-imagen, pero la desaprovechamos, no queremos abandonar los malos caminos, preferimos despreciar a Dios.

 No solo descartamos a Dios, sino que encima fingimos que lo elegimos a Él, hasta nos convencemos de tal mentira, entonces, quedamos absolutamente privados de Dios sin remedio, salida o solución, simplemente porque dios mira los corazones y no se deja engañar por adulaciones, lisonjas, palabreríos o apariencias.

 Es un triste espectáculo el que damos frente a Dios, no tiene sentido ni coherencia, verlo nos causaría vergüenza, pero no queremos ni comprenderlo, dado que estamos empeñados muy convencidamente en continuar mintiendo, seguir desarrollando un discurso falso ante el mundo y ante Dios, suponiendo encima que nos creen.

 Que nos crean en el mundo, es entendible, pues esta lleno de falsos, ególatras, hipócritas, embusteros, chantas, etc., como nosotros que se encuentran desesperados por ser creídos y aceptados, adorados y obedecidos, pero que llegue a creer Dios que tenemos razón, es un delirio, una fantasía, una verdadera locura.

 Dios no se deja convencer por las mentiras que decimos, creemos y hacemos, a Él no lo engañamos, ni siquiera nos conviene creer que lo obtenemos, porque es ahí donde quedamos en una cárcel oscura de la que nunca saldremos, simplemente porque adoramos la mentira y aborrecemos la verdad convirtiéndonos en hipócritas convencidos, consumados e irreversibles.

 Mas grave es la situación si continuamos engañando a otros, porque los perjudicamos, somos mentirosos, embusteros, chantas, hipócritas que fingen amar a Dios y que después pretenden guiar o conducir al prójimo, pero solo para llevarlo a oscuridades peores, nunca a Dios.

 Pretendemos enseñar, guiar o conducir a otros porque en realidad estamos buscando aduladores para el orgullo, porque queremos que acepten nuestros delirios suponiendo que de esta manera pasan a ser realidad, y en definitiva, porque de esta manera obtenemos lo que queremos, adoración, reconocimiento, aceptación, glorificación terrena, mundana e inútil.

 Como tontos, mientras continuamos dedicándonos al orgullo, a convertirnos en fuentes de amor propio, siempre encontramos excusas para no amar a Dios, y al final, para no amar a nadie. Jamás perdonamos, y hasta en el amor que nos prodigan otros, encontramos una excusa para repudiarlos, dado que tememos que nos saquen de nosotros mismos, suponemos que nos van a controlar u obligar a que les prestemos atención, cosa que provoca miedo y nos mueve al rechazo.

 De de esta manera es que permanecemos siempre centrados en nosotros, dedicados al orgullo y hallando excusas par ano amar, no perdonar y no prestar atención a nadie, ni a Dios, ni a persona alguna. Encerrados o abismados en nosotros de esta manera, acabamos por prestarle atención al adversario, a satanás, simplemente porque éste reina y se halla presente en el vacío, en la ausencia, en la desolación, en esa falta de Dios que provocamos al rechazarlo, prescindir de Él, renegar de Su Voluntad.

 Dios no viene a perjudicarnos, al contrario, si quiere sacarnos de algo es del abismo, de es constante e inútil dedicarnos a nosotros mismos, a satisfacernos, conformarnos y perdernos en el abismo de la gran desolación, o sea, de su ausencia, de la negación de Él, de la oposición y rebeldía contra Su Voluntad donde nos privamos de Dios, del Bien y de la Vida quedando entregados a satanás y a la muerte eterna.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA

NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA Explicación de los pasajes bíblicos: Águila que ...