30 de noviembre de 2013

1620.- OLA OSCURA DE DENSA OSCURIDAD



1620.- OLA OSCURA DE DENSA OSCURIDAD

 ‘Dame libertad’, dice el alma ahogada, sofocada, ahorcada y agotada por sus sufrimientos, pero ella misma no le da a Dios lo que le pide, entonces, no puede recibirlo, no se cosecha mas que lo que siembra.

 No le damos libertad ni para que haga lo que le pedimos, simplemente porque no confiamos, no creemos en Él, nos dejamos vencer-doblegar por el miedo, someter por el adversario y nos entregamos a tratar de prevalecer caprichosamente sobre Dios acusándolo de lo que padecemos.

 Mientras no le damos libertad a Dios, se la estamos dando al adversario que puede echarse encima, atormentarnos, castigarnos, someternos y hacernos padecer como se le antoje, incluso haciéndonos creer que Dios es el que nos castiga.

 Para darle libertad a Dios, debemos dejar de dársela a los caprichos, ambiciones, a las rebeldías, tenemos que comenzar a buscar Su Voluntad y a colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

 Si no queremos obedecer a Dios, aprender a renunciar a nosotros, desistir de caprichos, ambiciones, reniegos, etc., vamos a continuar padeciendo el desorden propio de suponer que imperamos en nuestra vida no viendo que el que realmente manda desde las sombras es el adversario.

 Mientras continuemos siendo rebeldes contra Dios, vamos a tener a satanás encima y adentro succionándonos la vida, determinando la conducta y empujándonos a la ruina, valiéndose de nosotros como de títeres para satisfacer sus vicios, ambiciones, perversiones, depravaciones, etc.

 Como no buscamos a Dios y no discernimos Su Voluntad, no recibimos al Señor, entonces, por mas que digamos tener a Dios, la verdad es que no lo tenemos, y el signo es evidente en que padecemos vacío, desolación, angustia, muerte, abismos insufribles.

 Como no prestamos atención y no lo buscamos, no lo recibimos, entonces, no tenemos lo propio, aquello que nos fue predestinado, no tenemos lo que Dios quiere darnos.

 Ahí somos semejantes al adversario, satanás y es ahí que queremos meternos en todo, estar en todos lados y siempre presentes con desesperación no sabiendo que mas hacer para llamar la atención.

 Suponemos que al obrar de tal manera vamos a obtener algo bueno, necesario o conveniente, pero la realidad es que así es como nos enterramos en el abismo propio para auto-consumirnos y para dejar que los enemigos espirituales nos devoren, entonces, es así como vamos a terminar siendo polvo y tinieblas.

 No queremos aceptar el desprecio ajeno, el rechazo, su odio, entonces, no lo perdonamos y es ahí donde como satanás, hacemos cualquier cosa para demandar aceptación, reconocimiento, ofreciéndonos como si fuésemos útiles para lo que hiciera falta, cualquier cosa.

 Es ahí donde demostramos que solo nos preocupamos por nosotros y que el ser aceptados y no rechazados es una obsesión de la que no queremos librarnos ni aun pudiendo, ya que podríamos confiar en Dios, olvidarnos de nosotros mismos y comenzar a seguir al Señor en El Camino de la Revelación de Su Divina Voluntad.

 Dios no es como nosotros, no reclama lastimosamente con lastima por sí ser aceptado, tomado en cuenta, etc., por ello es que, no habiendo sido recibido, deja el mundo y las religiones, todo es consumido y entregado a las tinieblas que avanzan irremediablemente, y en ellas, el desolador, el adversario, satanás.

 Es como una inmensa ola oscura de la mas densa oscuridad jamás vista o imaginada, atrapa, revuelve, confunde, envuelve y arrastra mar adentro atormentando a las almas y alejándolas completamente de la Fe, apartándolas de Dios y consumiéndolas mientras las transforma en moradoras de las tinieblas, o sea, demonios.

 Por mas que nos quejemos, si no recibimos a Dios como propio, nos hacemos propios del adversario por elección propia.

 Debemos buscar a Dios, recibir al Señor, aceptar Su Revelación y seguirlo-obedecerlo, solo así tenemos a Dios y es solo así como somos y seremos libres, como estaremos en paz y viviremos verdaderamente.

1619.- PUEDE ENGAÑAR HASTA A LOS ELEGIDOS



1619.- PUEDE ENGAÑAR HASTA A LOS ELEGIDOS

 Mientras no busquemos a Dios, mientras no aceptemos la Revelación del Señor, vamos a seguir impidiendo la Venida, la Segunda Venida de Cristo, entonces, por mas que nos quejemos, somos nosotros los que nos provocamos el mal que padecemos.

 Tenemos un Salvador, El Señor no solo puede, sino que quiere Venir-Volver, nosotros deseamos permanecer indiferentes a Él, ajenos a la realidad, enterrados en el abismo.

 Mientras nos privemos voluntariamente de Dios, mientras continuemos prescindiendo de Él e impidiendo la Revelación, vamos a seguir dándole poder a satanás sobre nuestra alma, así como a todos los enemigos espirituales para que nos destrocen, estropeen, arruinen y corrompan.

 Vamos a continuar creyendo que necesitamos irremediablemente lo que queremos negándonos a ver que no es así, solo lo queremos creer así por miedo, por costumbre, etc.

 No nos vamos a desengañar de las mentiras del adversario ni vamos a poder ver que padecemos porque lo tenemos alojado, infiltrado, porque lo llevamos a cuestas  porque le estamos tributando esa vida que miserablemente le negamos a Dios.

 Si buscamos la Revelación del Señor le estamos consagrando la vida, si no buscamos Su Revelación ni lo obedecemos, se la estamos negando, y no hace falta decir lo que advirtió El Señor que ocurriría a quién desea creer que conserva su vida en el mundo.

 El adversario, satanás, desea que continuemos creyendo la mentira, que insistamos con ella y que la defendamos contra la Verdad, incluso que no queramos ni buscar ni ver la Verdad misma, a Dios, Su Revelación, al Señor.

 Quiere esto porque así logra continuar apegado a nuestra alma, obtiene poder seguir succionándonos vida, quitándonos vitalidad y administrándonos consecuentemente la muerte eterna como cuando el mosquito que nos chupa la sangre administra anticuerpos y también contagia enfermedades.

 Esto sucede incluso con personas que han progresado en la vida espiritual, y hasta con quienes han llegado a purgar el pecado original con sus penas, sacrificios, perseverancia, oraciones, ayunos, etc.

 Hay personas que no quieren aceptar una simple verdad, que se resisten a confiar en El Señor, que se niegan a continuar caminando, por ello es que quedan atadas y el adversario las sujeta muy fuerte temiéndolas perder y deseando hacerlas padecer para cobrarse venganza de derrotas anteriores.

 Estamos en el tiempo en el que el anticristo puede engañar hasta a los elegidos, y si no hay un esfuerzo real y un sacrificio verdadero, las almas quedan atrapadas en tinieblas y sometidas irremediablemente al adversario.

1618.- TODAVÍA NO LEVANTAMOS LA CABEZA



1618.- TODAVÍA NO LEVANTAMOS LA CABEZA

 Buscando a Dios, colaborando en Su Revelación, queriéndolo recibir verdaderamente, estamos haciendo Que Venga-Vuelva El Señor, hacemos posible la Segunda Venida de Cristo.

 Si impedimos la Revelación, si continuamos apegados a ideas, ambiciones, pensamientos, sentimientos, caprichos, obsesiones, etc., nos estamos privando de la venida del Señor.

 Es así como nos provocamos las mismas tinieblas que nos atormentan, que nos devoran interiormente y que nos exponen a los enemigos espirituales que en tinieblas moran, los que aprovechan nuestra corrupción y exposición para echarse encima y devorarnos-consumirnos-atormentarnos.

 A esto se refría El Señor al decir “Rondan los buitres donde hay carne muerta”, y no solo buitres, sino también bichos, bestias, gusanos, etc., solos nos colocamos a merced de todos los que quieran hacer lo que se les ocurra.

 Todo podría cambiar en un instante si simplemente buscásemos a Dios y colaborásemos en Su Revelación, si recibiésemos al Señor, Su Enviado, El Mesías, El Salvador.

 Mientras no busquemos al Señor, mientras sigamos apegados a nuestra voluntad, idea, gusto, padecer y suposiciones resistiéndonos a la Verdad, vamos a seguir privados de Dios, en tinieblas y a merced de los enemigos espirituales.

 No queremos comprender que nos privamos de la vista-Presencia de Dios para sumergirnos en un abismo de inmundicias en el que los enemigos espirituales nos devoran, consumen y atormentan.

 Padecemos innecesariamente, podríamos ser libres en un instante, pero queremos continuar enterrados en una falsa seguridad que consiste en creer que tenemos todo sujeto a la propia voluntad, o donde suponemos que nos dedicamos a hacernos amar, aceptar, tomar en cuenta y a evitar ser despreciados.

 No vemos, porque no queremos, el sufrimiento innecesario que nos provocamos renegando de Dios nos va transformando y deformando, nos asemeja a demonios, nos consagra a la perdición eterna, y si encima continuamos acusando o responsabilizando a otros, si queremos creer que padecemos porque otros no nos obedecen, sirven o no se ponen a nuestra disposición como queremos, nos vamos a pique irremediablemente.

1617.- HASTA CONVERTIRNOS EN SEMEJANTES A ELLOS



1617.- HASTA CONVERTIRNOS EN SEMEJANTES A ELLOS

 Mientras continuemos creyendo que sabemos mejor que Dios lo que somos, sentimos, podemos o nos conviene, vamos a continuar pasando por el mundo como almas sin Dios, es decir, vacías, desoladas, desamoradas, sufrientes.

 Esto se debe a que queremos estar en el mundo como en el infierno, sin Dios, incluso hasta despreciándolo, rechazándolo, odiándolo, o creyéndolo culpable y responsable de lo que padecemos.

 Tenemos que abrir los ojos, con todos hacemos lo mismo, incluso con Dios, nos alzamos orgullosos, soberbios, llenos y satisfechos de nosotros mismos, miramos lo que queremos, nos convencemos de que nos lo deben y lo exigimos.

 Cuando otros, o Dios mismo, no cumplen, no nos sacian ni satisfacen, los odiamos, acusamos y responsabilizamos, pero la verdad es que nadie tiene obligación de estar a nuestra disposición, mucho menos Dios, y mucho menos aun a disposición de caprichos, ambiciones, de lo que se nos ocurra querer.

 Con miedo, preocupados por nosotros mismos y no queriendo creer en Dios, no deseando confía en Su Amor, deseamos continuar creyendo lo que queremos creer, lo que suponemos que es verdad.

 Como no buscamos ni aceptamos la Verdad, como no recibimos al Señor, como continuamos impidiendo Su Revelación, estamos a merced de la propia mentira, de lo que queremos creer.

 El buscar a Dios y colaborar en la Vuelta-Venida del Señor consiste en favorecer o colaborar en Su Revelación. Dios no solo puede hablar, Revelarse, sino que debe hacerlo, de otra manea no podemos conocerlo.

 Si Dios no se Revela, suponemos, inventamos, deducimos, pero nunca vemos, entonces, continuamos vagando en tinieblas a merced de los que ahí moran desde hace mucho y para siempre, los que, por supuesto, nos van a devorar y se van a aprovechar de nosotros hasta convertirnos en semejantes a ellos.

1616.- ALMAS DESMEMBRADAS-EFECTOS DEL MIEDO



1616.- ALMAS DESMEMBRADAS-EFECTOS DEL MIEDO

 Carecemos realmente de amor, solo hay soberbia en el alma, entonces, lo único u hacemos es admirarnos, adorarnos, creernos mas que perfectos paseándonos desafiantes, provocadores, humillantes sobre la faz de la tierra.

 La verdad es que tal comportamiento es cobardía, es la clara expresión de tener miedo, de preocuparse por sí, no hacer otra cosa mas que pensar e sí mismo constante y exclusivamente.

 Cuanto mas miedo, mas soberbia, orgullo y presunción, porque así es como nos engañamos, tratándonos de convencer que somos grandes, perfectos, altos, importantes, temibles, porque así es como deseamos intimidar, infundir miedo y hacer retroceder a otros, doblegarlos, dominarlos, someterlos.

 Cuanto mas miedo, mas grande es la fantasía, porque mas recurrimos a la mentira-soberbia, mas nos engañamos tratándonos de convencer de que somos temibles y admirables para vencer a otros que nos intimidan.

 La cuestión es que, cuanto mas miedo, mas nos van a asustar los otros, pues el miedo no lo provocan otros, lo tenemos adentro, es propio, se alza, dispara o salta como salpica una baldosa floja, cuando alguien se acerca, porque es un mecanismo de autodefensa.

 El miedo esta en nosotros y es el vacío mismo que tenemos, la ausencia de Dios que provocamos, la desolación en la que nos metemos cuando renegamos de Dios, cuando abandonamos Su Voluntad.

 Ese vacío-miedo-abismo nos ahoga por dentro, estrangula, ahorca, nos maltrata de tal manera que padecemos lo insufrible conociendo los tormentos del infierno. Es como un trapo de piso húmedo que se retuerce oprimiendo garganta y pecho, revolviendo las entrañas y sacudiendo a la persona como a una hoja mojada.

 El efecto final es el desmembramiento, es decir, la desmiembra, la destroza, porque el alma llega a ser un cadáver y los cadáveres descompuestos se desarman por su propia podredumbre e inconsistencia.

 Así es que hay almas pasando por el mundo unidas aun a sus cuerpos-domicilios respectivos, que no han acabado aun su paso, pero ya están muertas, podridas, descompuestas y desmembradas como las almas definitivamente perdidas.

1615.- ACTUALIZANDO EL PECADO ORIGINAL



1615.- ACTUALIZANDO EL PECADO ORIGINAL

 Llenos de orgullo, petulantes y presuntuosos nos movemos sobre la faz de la tierra, mas bien, reptamos como serpientes porque hemos llegado a ser repugnantemente similares al adversario.

 No hay en nosotros algo diferente a satanás, estamos vacíos y desolados, sin Dios, y en ese abismo abominable y corrupto de ausencia Divina, surgen vicios, pestes, el alma se deforma y acabamos comportándonos como nuestro antiguo enemigo.

 Queremos creer que sabemos mas que Dios, que podemos mas que Él, que entendemos mejor o que nos conocemos como Él no puede hacerlo, con tal presunción estamos insultando a Dios, y estamos privándonos de Él.

 Dios no nos castiga, somos nosotros los que nos provocamos su ausencia, el vacío y la desolación, los tormentos que padecemos, somos nosotros los que elegimos convertirnos en seres sin Dios que quedan a merced de todos los enemigos espirituales.

 Si queremos creer que sabemos mas que Dios lo que nos conviene, estamos actualizando el pecado original, estamos eligiendo a la serpiente, nos comportamos orgullosa, soberbia, presuntuosamente.

 No es que sepamos mas que Dios realmente, queremos creer que sabemos mas que Él lo que nos conviene, y esto es así porque somos caprichosos y no deseamos desistir de la voluntad propia ni queremos admitir que nos equivocamos.

 Defendiendo el orgullo referimos autodestruirnos antes que admitir el error, y eso es lo que estamos padeciendo, la autodestrucción orgullosa, el enterrarnos en tinieblas volviéndonos desamorados miedosos que no hacen otra cosa mas que preocuparse por sí mismos siempre.

 Podríamos habernos olvidado de nosotros mismos, podríamos estar libres de miedos, angustias y preocupaciones, pero no hemos querido, preferimos continuar dedicándonos obsesivamente a cultivar el orgullo y a practicar la egolatría infernalmente miedosa y cobarde que es fruto de no confiar en Dios.

1614.- OBSESIVAMENTE EMPECINADOS EN LAS MALAS OBRAS



1614.- OBSESIVAMENTE EMPECINADOS EN LAS MALAS OBRAS

 Aunque nos quejemos, hagamos escándalo y protestemos pretendiendo acusar o responsabilizar a otros, la verdad es que estamos como estamos y padecemos como lo hacemos, porque lo merecemos, nada mas justo.

 En el dolor, con miedo, preocupación, angustia, sintiendo el inmenso vacío y padeciendo la abominable desolación, nos quejamos, protestamos, estudiamos y analizamos todo encontrando mágicamente la culpa en otros, viendo como responsable de nuestros padecimientos, dolores, sufrimientos, etc., a cualquiera que se cruce en el camino.

 No queremos aceptar que sufrimos porque estamos llenos de veneno, podredumbre, porque el odio sulfura en las venas desamoradas que han renegado de Dios y no hacen otra cosa mas que protestar, quejarse y lamentarse.

 Orgullosamente abominables hemos llegado a ser, absolutamente ciegos, plenamente convencidos de la mentira, entonces, no vemos, no entendemos, solo suponemos o nos imaginamos persuadiéndonos de la mentira, esforzándonos luego por convencernos y convencer para hacerla ver y prevalecer.

 Lo único que sabemos hacer es escándalo, rengar, protestar, quejarnos y lamentarnos, por ello, lo único que vemos, tenemos, conocemos, sabemos, es vacío, desolación, angustia, desesperación.

 Con tanto renegar, protestar, quejarnos y lamentarnos, estamos provocándonos lo que nos hace padecer, y si encima después nos valemos de esos sufrimientos para continuar quejándonos, protestando, lamentándonos, acusando y odiando, solo provocamos mas vacío y desolación.

 No hacemos mas que quejarnos y lamentar porque sierre estamos pensando en nosotros mismos, con exclusividad nos dedicamos a prestarnos atención, a mirarnos con lástima y pena, a odiarnos-despreciarnos al vernos reducidos a un estado lamentable.

 Nadie nos ha perjudicado tanto como nosotros mismos, nadie nos ha atraído tantas desgracias como nuestro mismo ‘yo’ orgulloso, ambicioso y desamorado, sin embargo, queremos continuar pensando solo y siempre en éste y deseamos seguir dedicándonos a las malas obras de las tinieblas, o sea, a hacernos ver, adorar, obedecer, servir, tomar en cuenta, etc.

HUMANIDAD A IMAGEN Y SEMEJANZA DE satanás,



HUMANIDAD A IMAGEN Y SEMEJANZA DE satanás,
Triste realidad

Capítulo I: MANÍAS CAPRICHOSAS DEL ADVERSARIO

 Como Dios fue rechazado, no tiene lugar ni en las almas ni en el mundo, entonces, el adversario, satanás, puede asentarse en ambos usurpando el lugar que es debido a Dios.

 Por supuesto que no es para beneficiar a las almas ni al mundo, sino todo lo contrario, es para llevar todo a su ruina definitiva, irreversible e indeclinable.

 Arrastra a las almas y al mundo a la ruina porque así lo quiere, y porque aun no queriéndolo, su inmunda y repulsiva presencia, su ser y hacer, provoca la ruina como consecuencia.

 Es un cerdo delirante de orgullo que aprovecha el poco tiempo que tiene para desenfrenarse, depravarse y entregarse a toda clase de perversiones sin mas límite que el de su propia incapacidad para corromperse mas.

 Se halla postrado, enterrado, enredado, atrofiado en su deformación abominable, en su ser repulsivo y despiadado retorciéndose de dolor, pero mas que por el dolor, por su furia, caprichos, vicios y ambiciones.

 Esta desesperado por obtener ser adorado, se consume retorciéndose en ese deseo, es carcomido por la ansiedad, sulfura su ira sin límites en la oscuridad mas grande conocida e inimaginable.

 Padece su propio furor, es atormentado por su mismo odio, y sufriendo, se enfurece y reniega aun mas desesperándose, clamando venganza, culpando, acusando y queriendo ver a todos como culpables de su dolor.

 Todos somos culpables de sus padecimientos simplemente porque así lo quiere ver en su locura, obsesión, en la ceguera de su orgullo maldito y caprichoso.

 La verdad es que, siempre creyó lo que quiso creer, siempre rechazó La Luz Verdadera, nunca admitió la Revelación de Dios, no quiso ser salvado, no quiso salir de las tinieblas, y ahí quedó postrado para siempre en forma irremediable, y eso es porque así lo quiso.

 Comprendiendo tal cosa, que se pudra, reviente y continúe padeciendo lo que merece, por ello es que del alma debemos echarlo como del mundo, buscando a Dios, discerniendo Su Voluntad y evolucionando espiritualmente.

Leer:
EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER:


EL COMBATE ESPIRITUAL HOY:


ENEMIGOS ESPIRITUALES DE HOY:

21.- LOS ENEMIGOS ESPIRITUALES:

PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL:


EL COMBATE ESPIRITUAL, ¿En qué consiste hoy?:

CLASES DE DEMONIOS:

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL COMBATE ESPIRITUAL:


Capítulo II: DE DONDE NO DEBERÍA HABER SALIDO NUNCA

 Aprovechando la ausencia de Dios provocada por la humanidad que ha elegido ser despiadada, el adversario, satanás, se desenfrena, desata, se alza arrogante y orgulloso en la creación.

 Se siente como quien tiene algo nuevo, esta como excitado, durante siglos lo ha deseado y ahora lo consiguió, lo obtuvo, se constituye en rey y señor, se hace adorar como un dios y no deja de pensar excitadamente en él mismo.

 Se pasea arrogante, desafiante, petulante, se siente ancho, pero ni considera el cerdo infernal que es solo un escape momentáneo de su presión eterna, él supone que puede evitar lo que esta escrito hace ya como dos mil años.

 Irremediablemente es soltado, pero también, irremediablemente es encadenado, no va a quedar libre por mucho tiempo, tiene su tiempo determinado.

 De nosotros depende ponerle límites a satanás, es nuestra elección no dejarnos tentar, no entregarnos a ser cómplices suyos, buscar a Dios, discernir Su Voluntad, elegir El Camino Verdadero.

 Mientras no rechacemos al adversario, mientras no busquemos a Dios en verdad, no vamos a salir de su tiranía espiritual, no vamos a dejar de padecer su inmunda presencia, porque no hay una voluntad firme de elegir a Dios y de rechazarlo a éste como corresponde.

 Le ponemos limites al adversario cuando renunciamos a la voluntad propia y buscamos la Voluntad de Dios colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

 Mientras no volvamos a Obedecer a Dios, satanás que es la rebeldía en sí misma, va a continuar atormentándonos, va a seguir desenfrenándose, no va a ser atado, limitado ni echado.

 La cadena del Apocalipsis con la que el Ángel de Dios lo sujeta y echa al abismo de nuevo, Es La Voluntad de Dios, entonces, es la Voluntad de Dios lo que debemos buscar para vencer a satanás, encadenarlo y deportarlo enviándolo a su lugar propio y correspondiente de donde no debería haber salido nunca.

Capítulo III: VA A CONTINUAR ACRECENTANDO SU PODER

 Aprovecha satanás la ausencia de Dios provocada por la humanidad que se ha elegido a si misma, que ha preferido renegar de Dios y continuar siendo rebelde, justamente, para corromperla aun mas, incluso, hasta se hace pasar por Dios mismo buscando desesperadamente ser adorado, queriendo así calmar su sed infernal de adoración.

 Se encuentra a sus anchas, no le va a dar respiro alguno a las almas, va a continuar extendiendo su reino-presencia en ellas y en el mundo, consolidando su posición en contra de Dios.

 Se prepara para asegurarse de que no volverá El Señor, de que impide definitivamente la Segunda Venida de Cristo, pero la verdad es que la soberbia lo ha vuelto un estúpido, la Segunda Venida de Cristo es tan cierta como la Primera, Dios no va a dejar de hacerla.

 De nosotros depende que ocurra, somos nosotros los que debemos rechazar a satanás y elegir a Dios, buscar Su Revelación, favorecerla, porque ahí es donde estamos recibiendo al Señor, ahí es donde Él se da-Dona, y es ahí donde Viene-Vuelve.

 Mientras no busquemos la Voluntad de Dios y no Obedezcamos a Dios personalmente, vamos a continua padeciendo la ausencia de Dios, no vamos a ver la Vuelta del Señor.

 Cada uno tiene responsabilidad en esto, cada cual debe buscar en forma personal al Señor, favorecer su Revelación, colaborar en Que Él Venga-Vuelva, de lo contrario, va a continuar satanás acrecentando su poder en el mundo, y como él cree cualquier cosa en su delirio orgullo, también hará creer cualquier cosa a todos los que decidan permanecer en tinieblas.

 Va a poder continuar asediando, persiguiendo y atormentando a las almas como se le ocurra, haciéndolo bestial e impunemente, simplemente porque se lo permitimos, es decir, porque no buscamos a Dios y continuamos siendo un obstáculo para la Venida del Señor.

 Por nuestro bien deberíamos buscar a Dios, colaborar en la Vuelta del Señor, pero la vedad es que estamos dominados, sometidos y aplastados por el mismo vacío padeciendo autodesprecio que nos lleva a no querer el Bien Verdadero.

Leer:








Revelación pública y privada:

¿Por qué no Vuelve El Señor?

Capítulo IV: EL QUE AMA EN VERDAD

 Aprovechando la ausencia de Dios provocada en estos tiempos, satanás se dedica a atormentar a las almas, las reprime, oprime, esclaviza y castiga sin límite alguno, desatando todo su odio.

 Es atormentada el alma que no hace nada para remedirlo, el alma que no busca  a Dios, que se hunde en sí misma olvidándose de Dios, pensando obsesivamente en sí.

 El problema es que se forma un círculo vicioso porque mientras las almas padecen, se olvidan de Dios por lo general, piensan mas en si mismas, provocando de esta manera mas olvido de Dios, mas negación de Él y mas oposición a Él.

 En medio del dolor, los padecimientos, todos pensamos en nosotros mismos, es natural, pero deberíamos crecer de una vez por todas y comenzar a buscar a Dios, dejar de tener siempre excusas y comenzar a prestar la debida atención.

 Somos como los de la parábola que se excusan y no asisten al banquete, porque no asistimos al Banquete del Reino, es decir, no entramos en comunión con Dios, entonces, no nos alimentamos de Él, no nos nutrimos con Su Espíritu-Ser-Esencia-Amor.

 Dios no necesita de nosotros, puede crear millones de almas en nuestro lugar, sin embargo, quiere precisar o necesitar de nosotros, y esto se debe a que nos Ama.

 No necesita nuestras supuestas habilidades, capacidades, atributos, etc., É Es Dios, nos necesita porque nos Ama, porque desea estar con y en nosotros, porque quiere que Su amor lo recibamos.

 El que ama en verdad no desea ser amado, desea dar desahogo a las llamas ardientes de su corazón, a su deseo de amar, por ello es que El Señor sufre y somos nosotros los que lo hacemos padecer, le impedimos que nos ame.

 No dejamos a Dios que nos Ame verdaderamente, le reclamamos miedosa y preocupadamente aceptación, adoración, reconocimiento, etc., cuando Él puede Amarnos miles de veces mejor que satisfaciéndonos en esos caprichos miedosos.

 Queremos imponerle a Dios que nos ame de determinada manera, pero así es como le imponemos a Dios que no nos ame, porque Dios no se va a someter a nuestros caprichos, no va a dejar de ser Dios para obedecernos con la esperanza inútil de creer en nuestras promesas, por ejemplo, que lo obedeceremos después.

Capítulo V: CON TAL DE OBTENER ADORACIÓN, HACE CUALQUIER COSA

 Ejerce el adversario, satanás, una gran opresión y tormento sobre las almas, pero, como es una cuestión espiritual, no es vista o notada a simple vista, e incluso es negada por muchos que no quieren ver tal realidad ni aun padeciéndola.

 El tormento que desata sobre las almas tiene una doble finalidad, por un lado quiere castigarlas porque no lo han elegido y no lo han conformado como él deseaba, y por otro lado, busca imponer por la fuerza su voluntad, quiere hacer que las almas queden afuera de Dios.

 Castiga-maltrata a las almas y lo hace con todo su furor porque esta dispuesto a imponer como creencia a todos lo que él quiere que sea considerado como verdad.

 La verdad es que tiene vergüenza por él mismo, entonces, quiere dibujar una realidad en la que hacerse adorar, en la que reine la mentira, donde Dios no sea Dios, etc.

 Tiene vergüenza, siente miedo y culpa el adversario, recuerda sus derrotas y llora amargadamente, para luego alzarse furioso clamando venganza y empeñándose en obtener lo que en estos tiempos ha conseguido, echar a Dios de las almas y del mundo.

 Se tiene lastima a él mismo, se compadece lastimosa y enfermizamente, se habla a sí mismo en el abismo de su abominable soledad donde por toda la eternidad puede comprobar que esta sin Dios por culpa suya.

 No quiere aceptar la realidad, entonces, se miente y se dice las mentiras que desea escuchar, y después, se esfuerza por imponer a las almas que las crean, suponiendo que así logra ocultar su ser real.

 De esta manera que reescribe la realidad inventándola, dibujando una muy diferente donde se hace pasar por Dios, donde e constituye en señor, rey, dueño y en la que clama ser visto como lo que dice ser para obtener la adoración que desea.

 Con esto demuestra lo bajo y servil que ha llegado a ser, aquello ruinoso en lo que se ha convertido, pone de manifiesto que es capaz de hacer cualquier cosa con tal de ser adorado.

Capítulo VI: ¿QUÉ SUCEDE EN ARGENTINA?, (3ra parte)

 Con el correr del tiempo lo que esta sucediendo se va aclarando porque se va concretando, precisando, consumando, de manera que, cosas que no pudimos entender ayer, son claras hoy.

 Esto sucede tanto en la vida espiritual como en la material, simplemente porque ambas están entrelazadas y no hacen mas que interrelacionarse, influenciarse, determinarse unas a otras.

 Un ejemplo es lo que esta sucediendo en nuestro país, Argentina. Esta claro que, ante la derrota en las supuestas elecciones que no fueron sino una gran encuesta sobre la gestión gubernamental, hubo una reacción.

 Tal reacción es el endurecimiento del régimen opresivo, represivo, dictatorial, de manera que la secta oculta, disimulada, masónica y ocultista llamada ‘la cámpora’, tomó el poder.

Leer:


 A la par hubo modificaciones en leyes como la de difusión y ya casi se consuma la reforma de la ley civil y comercial.

 La línea dura del régimen, la secta, se ha querido asegurar el poder, perpetuar en éste colocando a sus miembros en el gobierno y adquiriendo el control total.

 Se produjo una mutación de imagen, se realizó una revolución, ¿Golpe de estado interno? pero la imagen del “Gran Hermano”, la presidente, continúa intacta para continuar con la farsa de su supuesta omnipotencia.

 Dicha secta masónica-satánica funciona como “El partido interior”, en la novela de G. Orwell, “1984”.

Leer:

EL PARTIDO INTERNACIONAL (I y II):



“1984”, SE CUMPLE HOY, (Donde Orwell no llegó):

 Acá esta uno de los personajes del futuro próximo de la Argentina, es como decir, uno de los contendientes, porque del otro lado ya se presentó en la misteriosa campaña eleccionaria una alternativa para la población ya predispuesta desde el año pasado para un cambio.

 Quienes controlan el mundo, ya han preparado los dos bandos para hacer que Argentinos peleen contra Argentinos, realizando lo que siempre hicieron, que los nacionales del país que desean invadir, se peleen entre sí.

Leer:

INGLATERRA, AMANTE-REINA DEL SIONISMO:

 Como sucede siempre, habiendo cambios, no los hay, son solo aparentes, superficiales, porque los que mandan continúan haciéndolo, solo se cambian las máscaras-imágenes-fachadas, que son esos personajes que vemos todos los días montando la puesta en escena para dibujar una realidad aparente engañosa haciendo creer a todos que esa farsa es una democracia.

Leer:

PROFECÍAS SOBRE LAS NACIONES:

¿QUÉ SUCEDE EN ARGENTINA?:

¿QUÉ SUCEDE EN ARGENTINA?, (2da parte):

LOS MISTERIOS DEL SER PRESIDENCIAL, Descubriendo la esencia de la autoridad de estos tiempos: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2013/11/los-misterios-del-ser-presidencial.html


SECRETO DE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL, EL MESÍAS DE ISRAEL: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2013/10/1152-secreto-de-la-tercera-guerra.html

REY DE ANDINIA, DÉCIMO ANTICRISTO:

¿QUÉ PASÓ CON EE UU?:

¿QUIÉN SERÁ EL MESÍAS DE ISRAEL?:

INGLATERRA, AMANTE-REINA DEL SIONISMO:

RUSIA Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL:

¿QUIÉN PERJUDICÓ A estados unidos?:

SIONISMO, EL FANATISMO ISRAELÍ CONQUISTA EL MUNDO:

FRANCIA, LA NOVIA-AMANTE DESCARTABLE:

¿UNA REVOLUCIÓN?:

¿QUÉ SERÁ DE JAPÓN?:

CHINA, EL ARTE DE HACER SIN LLEGAR A SER:

ORIENTE MEDIO ¿QUÉ SUCEDE?, papel de arabia saudita:

Capítulo VII: NO NOS DAMOS RESPIRO

 No somos diferentes a satanás, tenemos miedo y culpa, nos avergonzamos de lo que somos, por ello es que acabamos odiándonos.

 Nos odiamos también porque tenemos dentro nuestro odio hacia otros, entonces, ese mismo odio nos odia, solo y simplemente porque es odio, es lógico, no va a odiar a otros y a amarnos a nosotros, es veneno, ácido, la causa de la propia ruina.

 La misma preocupación por nosotros mismos nos debilita, y es así como nos encerramos en un maldito círculo vicioso infernal en el que no queremos hacer otra cosa mas que reocuparnos por nosotros mismos sin cesar, suponiendo que el miedo y la debilidad lo justifican, que merecen que no prestemos atención a Dios.

 Mientras no prestemos atención a Dios, vamos a continuar hundidos, encerrado, enterrados en nosotros mismos, vamos a seguir generando odio, porque es lo que surge en el alma cuando no tenemos Dios, cuando elegimos sumergirnos en el abismo de su olvido.

 Surge odio porque vemos-comprobamos lo que somos y padecemos, entonces, odiamos a otros responsabilizándolos hasta que chocamos contra la realidad y vemos que padecemos porque nos lo provocamos, y es ahí donde nos odiamos por el mal que nos hacemos.

 La cuestión es que ahí abajo, en el fondo del abismo, donde estamos a solas con nosotros mismos, viendo-padeciendo lo que somos sin Dios, debemos aprender a perdonarnos, dejar de tenernos lástima, pena y compasión enfermiza y lastimosa, y pasar a querer el Bien Verdadero, comenzar a buscar a Dios para remediar tal situación.

 También, y especialmente, debemos dejar de buscar atención, aceptación, reconocimiento, adoración, etc., porque eso es lo que pone de manifiesto que nos preocupamos solo y siempre por nosotros mismo, que no amamos ni nos interesa.

 Queremos creer que obramos bien solo si obtenemos la aprobación-aceptación de todos, y es así como ya estamos obrando mal, primero porque no lo vamos a obtener nunca y segundo porque acabamos haciendo lo mismo que satanás, preocuparnos inútilmente por nosotros y haciendo cualquier cosa para satisfacernos en el ego, para obtener la adoración que queremos.

 Andando por ese camino de perdición inevitable, dominados por el miedo, vemos-suponemos que no somos ni seremos amados, entonces, siempre terminamos dedicándonos a hacernos amar-adorar-aceptar.

 Así es como mendigamos en el mundo lo que Dios quiere y puede darnos, Amor, aceptación, reconocimiento, etc., cosas que, por otro lado, le estamos negando a Él.

 Somos nosotros mismos los que no nos perdonamos y por ello, los que no nos damos respiro, los que nos castigamos eligiéndonos sin cesar lo que deseamos conseguir, lo que buscamos y ambicionamos por miedo, culpa y autodesprecio.

 Si hubiésemos dado a Dios lo que nos pedía, no tendríamos miedo, no tendríamos culpa ni padeceríamos autodesprecio, entonces, no estaríamos como idiotas haciendo cualquier cosa para ser adorados a imagen y semejanza de satanás.

 Tenemos una humanidad a imagen y semejanza de satanás, o sea, que no hace otra cosa mas que preocuparse por sí misma, que no ama ni quiere amar, que se olvida de Dios y se entierra en sí preocupándose y dedicándose a generar orgullo, odio, miedo, etc.


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NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA Explicación de los pasajes bíblicos: Águila que ...