22 de enero de 2014

2034.- FE MUERTA



2034.- FE MUERTA

 No queremos aceptar, reconocer, entender que nos provocamos el mal que nos aqueja, perdemos el tiempo acusando y responsabilizando a otros buscando negar la parte de responsabilidad que nos toca.

 Si amásemos a Dios en Verdad, si buscásemos al Señor realmente y si lo siguiésemos como decimos y queremos creer y hacer creer que lo hacemos, Él mismo nos salvaría, nos indicaría donde esta el error, por donde el adversario se nos esta colando.

 Solos no podemos pasar por el mundo, es imposible con la cantidad, astucia y perversidad de enemigos que quieren nuestra ruina desde antes incluso que existiéramos.

 La soberbia, el orgullo y la presunción, nos dejan a merced de todos los enemigos espirituales que fomentan tales cosas para poder destrozarnos, ya que, solo si no tenemos a Dios, pueden echársenos encima.

 Mientras continuemos siendo soberbios, vamos a continuar colaborando con quienes desean destrozarnos, aquellos que nos odiaron antes de conocernos, antes de existamos, antes de que Dios llegara a crearnos.

 Comprender acá que tenemos o padecemos lo que merecemos, porque pudiendo buscar a Dios, pudiendo seguir al Señor, pudiendo ser corregidos, limpiados, purificados, salvados, defendidos, etc., no hacemos mas que oponernos, rechazar todo Don de Dios y entregarnos a los enemigos que desean destrozarnos.

 Por mas que acusemos a otros, por mas que nos quejemos, debemos comprender ya que no hay peor enemigo que la indiferencia hacia Dios, que el prescindir de Él, que el querer creer la mentira entregándose al vacío y la desolación.

 Considerar que los enemigos espirituales aprovechan nuestra desidia, usan en su favor lo que nos provocamos apartándonos de Dios, prescindiendo de Él, hundiéndonos en el abismo de la abominable desolación desamorada, viciosa, corrupta.

 En un instante El Señor puede indicarnos, decirnos, darnos a entender donde esta el vicio, el defecto, el error, donde es que estamos ligados y sometidos al adversario, por donde es que éste se cuela.

 Indicándonos tal cosa, debemos remediarla, ponerle fin, porque así es como El Señor nos Salva.

 Si no realizamos tal actividad de discernir su Palabra, de buscar Su Voluntad, tenemos una fe muerta, llegamos a ser hipócritas superficiales que se preocupan por las apariencias, que se mienten-engañan a sí mismos mientras hacen esfuerzos tontos por apagar la Revelación, por impedir la Vuelta del Señor, por oponerse a Su Paso Libertador.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

POLÍTICA DEL SIGLO XXI

POLÍTICA DEL SIGLO XXI   Ahora, consideremos lo que surge de la calle, del trato diario y no reflejan las encuestas pagas:   -...