30 de enero de 2014

2093.- TRANSFORMACIÓN EN VIDA



2093.- TRANSFORMACIÓN EN VIDA

 No nos ocupamos verdaderamente de Dios, solo cumplimos lo externo y aparente esperando que Dios se ocupe de nosotros, reclamándole que lo haga como si nos lo debiera.

 Solo tenemos miedo, orgullo, vanidades, no dejamos de mentirnos y engañarnos, por ello es que continuamos encerrados en el abismo del olvido y la negación de Dios, donde las tinieblas nos envuelven llenándonos de frío.

 No amamos a Dios en vedad, por ello nos privamos de Él y en su ausencia, surgen innumerables ídolos, el mismo miedo nos hace adorar a cualquiera y a cualquier cosa en su lugar.

 Es algo instintivo, involuntario, lo hacemos sin darnos cuenta, porque la necesidad de adorar es natural en la humanidad, y si no adoramos a Dios como corresponde, terminamos satisfaciéndola con cualquier cosa.

 Si no adoramos a Dios, nos adoramos a nosotros mismos en esencia por mas que finjamos adorar a otros o a alguna cosa o actividad, y mientras continuemos sin adorar a Dios en verdad, vamos a continuar padeciendo su ausencia.

 Para adrar a Dios en verdad nos falta querer hacerlo, notar que deseamos muchas cosas inútiles, incluso nocivas y perjudiciales, y no descansamos hasta obtenerlas o terminar destruidos en el intento, sin embargo, respecto de adorar a Dios, los esfuerzos son escasos, pobres y totalmente desinteresados realmente.

 Si en verdad deseamos aorar a Dios, debemos demostrarlo en la perseverancia buscándolo, deseándolo, en el esfuerzo por encontrarlo venciendo el manto de tinieblas que nos nimba, ahoga, retiene y deja postrados en nosotros mismos.

 Ese manto de tinieblas nos doblega obligándonos a que terminemos adorándonos a nosotros mismos, nos somete a un camino de degradación, perdición y putrefacción en vida.

 Es un manto de hierro que nos retiene condenándonos a un círculo vicioso infernal por el que terminamos perdiéndonos.

 Nuestra es la responsabilidad de romper el manto de neblinas, de no dejarnos engañar por las tinieblas, de abandonar la frialdad e indiferencia hacia a Dios para comenzar a amarlo ardientemente de manera que eso genera un fuego que nos haga crecer y posibilite reunir con Él.

 Si no sufrimos una real transformación en vida, no vamos a poder entrar en la Verdadera Vida, porque no vamos a poder unirnos con Dios Que Es Amor si no tenemos voluntad de amar.

Leer:

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA

NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA Explicación de los pasajes bíblicos: Águila que ...