31 de enero de 2014

2106.- EN LA CONSCIENCIA HABLA DIOS



2106.- EN LA CONSCIENCIA HABLA DIOS

 Ya el reclamar atención, aceptación, reconocimiento, adoración, etc., pone de manifiesto que no amamos ni nos interesa hacerlo, que nos adoramos a nosotros mismos, que le rendimos culto a la egolatría.

 Pedir reconocimiento, aceptación, etc., es signo de que estamos vacíos y desolados, de que somos como satanás, unos demonios ególatras desamorados que solo y siempre se preocupan por sí mismos.

 Buscamos, exigimos y tratamos de conseguir adoración, gloria, reconocimiento, etc., porque sabemos en el fondo que somos falsos, que estamos vacíos y que hemos inventado una imagen adorable de nosotros mismos para obtener eso que deseamos conseguir, lo que tememos que nos sea negado.

 Nos hacemos adorables, deseables, admirables, etc., porque el miedo nos domina  queremos obtener adoración, gloria, reconocimiento, etc., y es ahí donde estamos construyendo una imagen de nosotros mismos, donde fingimos lo que sea necesario para satisfacer el ego.

 De esta manera es como le estamos dando cumplimiento al capítulo 13 del Apocalipsis, estamos forjando la imagen de la bestia. La bestia es en el interior de la persona esa alma viciosa, corrupta, desamorada, y la imagen es esa personalidad que nos forjamos pidiendo y exigiendo ser adorados, amados, aceptados.

 Nuestra consciencia nos acusa de falsos, nos recuerda la Verdad, nos dice que no estamos en El Camino, que vamos por el lado equivocado, no nos deja mentirnos o engañarnos, pero no la queremos escuchar, la acallamos.

 Tanto acallamos, pisoteamos y humillamos la consciencia que terminamos por matarla, la ahogamos con un pesado manto de neblinas, o sea, nos llenamos de mentiras que nos decimos tratando de creerlas.

 No queremos oír las advertencias, no queremos escuchar las recomendaciones, no deseamos entrar en razones, entonces, nos volvemos tercos, obtusos, caprichosos desamorados que se desesperan histéricamente por concretar su voluntad contra todo y todos.

 Eso nos deja privados de Dios, aparte de Él, encerrados-enterrados en nosotros mismos, y consecuentemente, privados de la Verdad, a oscuras, en tinieblas, teniendo lo que deseamos tener, un autoengaño caprichoso, siendo víctimas de lo que deseamos ser-hacer, mentirosos.

 Dios quiere Revelar la Verdad, quiere que lo escuchemos, pero no queremos recibirlo, apagamos la consciencia para volvernos caprichosos y creer que esta bien lo que ambicionamos no viendo que es ahí donde se da un pacto satánico tácito.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

GRAN AVISO, APAGÓN EN EL CONO SUR, CONSIDERACIONES

GRAN AVISO , APAGÓN EN EL CONO SUR, CONSIDERACIONES 1.- Para meditar: En el domingo de la Santísima Trinidad , Argentina ...