27 de febrero de 2014

2201.- POR EL ABISMO PROPIO AL ABISMO ETERNO



2201.- POR EL ABISMO PROPIO AL ABISMO ETERNO

 Como tenemos miedo y culpa, puede el adversario, satanás, hacernos creer cualquier cosa, inventa lo que se le antoja y nos confunde, engaña, llega a manipularnos para disponer de nosotros, para ponernos a su disposición y para arruinarnos.

 Comprender acá la razón por la que debemos limpiarnos, purgarnos, purificarnos, el motivo por el que debemos dejar al Señor Que Pase por nuestra vida, porque si no recibimos a Dios, quedamos a merced del adversario y de sus engaños y manipulaciones.

 El vacío que provocamos cuando dejamos a Dios aparte de nuestra vida nos coloca a merced del adversario, de sus engaños y manipulaciones, no podemos quejarnos de lo malo que estamos provocándonos.

 Dios no es enemigo, lo vemos así porque estamos apegados al que es nuestro antiguo enemigo, porque estamos sometidos por el adversario, satanás, y encima, le creemos defendiendo sus mentiras taladradas en nuestra mente y esculpidas en el corazón.

 Es hora de empezar a madurar, crecer, de salir del abismo de egoísmo en el que nos sumergimos con miedo haciendo lo que caprichosamente queremos, lo mismo que nos esta atormentando que es preocuparnos solo y siempre por nosotros mismos.

 Pensar en nosotros se vuelve una obsesión, ahí es que nos abismamos y no podemos ni queremos salir, liberarnos, de lo que nos atormenta, menos aun debilitados por el permanecer mucho tiempo en el abismo desolado de nuestro ser desamorado.

 Dios nos invita a abrir los ojos, levantar la cabeza, a salir de nosotros mismos, y lo hace justamente cuando el adversario nos golpea, castiga, atormenta e infunde preocupaciones reales o ficticias para que nos hundamos obsesionados en el pensamiento egoísta e inútil en nosotros mismos.

 Al pensar en nosotros mismos, comenzamos a preocuparnos, después llega la angustia, luego se vuelve obsesión, y finalmente alcanzamos la desesperación. Notar que así es como el alma va haciéndose presa del adversario y sus malditos espíritus.

 Esto es así porque el alma que piensa en sí, por el abismo propio se sumerge en el eterno y va fundiéndose con satanás sufriendo transformaciones que la hacen una con él, pero debajo de él.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

POLÍTICA DEL SIGLO XXI

POLÍTICA DEL SIGLO XXI   Ahora, consideremos lo que surge de la calle, del trato diario y no reflejan las encuestas pagas:   -...