30 de noviembre de 2014

PERSEVERAR EN TRES CIRCUNSTANCIAS GRAVES



PERSEVERAR EN TRES CIRCUNSTANCIAS GRAVES


1.- Primero ataca, castiga, hace padecer, asedia el adversario, porque así sabe que logra desalentar a muchas almas, obtiene una gran cosecha de apostasía.

 Después sigue insistiendo porque sabe que no son muchas las almas que perseveran, algunas lo hacen un tiempo pero al final desisten.

 Después sigue por maldad, por capricho, odio, furia, despechado, para hacer padecer a las almas que aun persisten en la fe.

 Después continúa azotando, castigando y haciendo padecer a las almas porque esta furioso viéndose derrotado, no lo acepta, no quiere que quede ni una, y si no logra hacerles perder la fe, al menos, las destroza con horrendos e infernales padecimientos.


2.- Después de probar y comprobar que con ciertas almas no puede, cambia de estrategia, deja de azotarlas y se presenta como si fuese El Señor, haciéndose pasar por Él, es el mismo anticristo, y les dice que han ganado, que cesen la lucha.

 Es una trampa, las almas deben prestar atención y continuar perseverando. Es también una prueba, porque ahí el anticristo les ofrece lo que quieren, aquello que confesaron en medio de horrendos tormentos.

 La prueba es pasada cuando las almas abrazan decididamente La Santa Cruz de la Voluntad Divina, cuando renuncian a sí mismas y aceptan a pesar de todos los tormentos lo que Dios ha permitido, especialmente cuando tienen una clara salida, cuando el adversario les ofrece lo que desean diciéndoles que ahí se acaban sus horrendos tormentos.

 Para engañarlas se hace pasar por El Señor, pero las almas deben perseverar en la oración, no dejarse engañar, abrazar La Santa Cruz y continuar perseverando.

 Deben continuar perseverando porque después de esto el adversario se descarga furioso y vuelve con todos los demonios para castigar, hacer padecer, destruir, aniquilar, es como prostituta histérica que se ofende al ser rechazada, quiere venganza sea como sea y cuanto mas dolorosa mejor.


3.- Otra cosa de la que deben precaverse las almas es del relajamiento. A veces el adversario castiga, hace padecer, luego cesa los tormentos y las almas se sienten cómodas dedicándose a vicios y olvidándose de Dios, entonces, ganó el adversario, consiguió lo que quería y las almas se desvían.

A VECES NOS TOCA PERDER



A VECES NOS TOCA PERDER


 Mientras continuemos hundidos, encerrados, abismados en nosotros mismos, vamos a seguir a merced del adversario porque puede estirarse un poquito desde su abismo para alcanzar el nuestro que no es tan profundo y meterse.

 Lo que debemos hacer es vencerlo, derrotarlo, humillarlo, hacerlo retroceder, desterrarlo y devolverlo a su agujero, pero enseguida, subir, salir del abismo, no quedarnos a su alcance.

 Si ha podido alcanzarnos es porque el mundo se ha sumergido mas, porque la corriente del mundo ha crecido, porque la desolación es mas grande o porque nosotros mismos nos hemos hundido. No importa la razón, puede ser cualquiera de estas u otra u otras, la cuestión es que tenemos que movernos.

 Debemos salir, avanzar, dejar todo atrás, seguir al Señor, aprender a discernir Su Voluntad y obedecerlo-seguirlo confiando en Él, venciendo el miedo y derrotando al adversario ahí, en esas tentaciones por las que desea retenernos y desviarnos para imponernos que no sigamos al Señor.

 A veces toca que perdamos, y hagamos lo que hagamos, no vamos a poder ganar, ni aun destrozándonos en el intento, ni aunque perseveremos como acostumbramos.

 Esto de permitir la derrota, aceptarla, es para que no seamos orgullosos, para ser doblegados y purificados, pues no hay nada mas humillante que la derrota, y peor aun cuando estamos acostumbrados a ganar.

 Debemos perseverar hasta el fin, hasta pasar por repetidas, reiteradas muertes realizando así grandes sacrificios espirituales, pero hay veces en las que nos toca perder sin remedio, salida o solución. Ni aun padeciendo lo indecible repetidamente vamos a lograr ganar, triunfar o derrotar a los enemigos.

 Ahí debemos aceptar la derrota, la humillación. También purgar el miedo a perder, así como el miedo por otros a los que defendemos y protegemos. Debemos dejar todo en manos del Señor, confiar en Él mas que en nosotros y seguir adelante.

 También en esto somos probados, y acá vale lo mismo de siempre, si Dios ha permitido que perdamos, debemos aceptar perder porque tal es Su Voluntad. Dios no quiere que perdamos, lo permite que es diferente de quererlo.

 Lo permite para otros fines, para purificarnos, corregirnos, liberarnos del engaño del orgullo, para que estemos atentos, también para que hagamos ese esfuerzo y perseverancia hasta el fin y sobrepasemos el fin reiteradas veces sin obtener nada, porque así se pone en forma el espíritu.

COMPARTIR LA VICTORIA DEL SEÑOR



COMPARTIR LA VICTORIA DEL SEÑOR


 Es bueno derrotar al enemigo, hacerlo retroceder, vencerlo, derrotarlo y desterrarlo devolviéndolo a su lugar, pero también hay que considerar que hay situaciones en las que hay que dejar de perder el tiempo peleando con este cerdo inútil porque ahí consigue lo que quiere que es que le prestemos atención.

 A veces conviene engañarlo, dejarlo creer que gana, permitirle que consiga lo que busca porque no obtendrá lo que quiere.

 Un ejemplo es ka Crucifixión del Señor, ahí el cerdo infernal creyó conseguir lo que deseaba, sin embargo ahí fue burlado, vencido, derrotado, juzgado, desterrado, devuelto al infierno que es su lugar.

 El cerdo creyó que derrotaba al Señor, que lo echaba del mundo, sin embargo ahí conoció su propia derrota, y el estúpido la buscó, la pidió, la quiso y él mismo se la procuró.

 Fue derrotado porque El Señor no renegó de la Voluntad del Padre, fue obediente hasta el final, hasta la muerte, y muerte en Cruz.

 Gana el cerdo cuando hay rebeldía, cuando logra imponer su espíritu inmundo que es rebeldía, pierde cuando perseveramos, incluso en medio de los mas horrendos tormentos y aun en los mas asquerosos dolores y humillaciones.

 La misma victoria del Señor debemos realizar, hay que abrazar La Santa Cruz que nos toca, aceptar la Voluntad de Dios, no importa los padecimientos que nos toquen pasar, conocer, probar, hay que beber el cáliz amargo hasta el fondo, la copa de ajenjo hasta el final.

 Ahí derrotamos, vencemos, humillamos y desterramos a los enemigos espirituales, ahí somos purificados y liberados, y ahí hacemos un gran bien a la humanidad porque hacemos retroceder a los enemigos de todos, enemigos comunes que todas las almas tenemos.

 Es simple, cuesta, no todos van por este camino, por ello es que no todos son elegidos si bien son muchos los llamados.

 De cada uno depende darle la victoria al Señor, colaborar con Su Victoria, con Su Paso Libertador, con Su Vuelta.

PRESTAR ATENCIÓN SOBRE LA ESCLAVITUD DE LA QUE VIENE A LIBERARNOS EL SEÑOR



PRESTAR ATENCIÓN SOBRE LA ESCLAVITUD DE LA QUE VIENE A LIBERARNOS EL SEÑOR


 Nos castiga, persigue, hace padecer, asedia, no nos da respiro, le agrada hacernos sufrir, disfruta castigándonos, es un enfermo, evidentemente un maldito resentido que no tiene nada mas que hacer, que no sabe ni puede hacer otra cosa.

 Lo que debemos hacer es ponerle barreras, vencerlo, derrotarlo, humillarlo y echarlo, para que no pueda seguir castigándonos, persiguiéndonos, haciéndonos padecer.

 Es como el malón de los indígenas que azotaban la civilización, no basta con pobres defensas, no alcanza con una zanja, es necesario hacerlo retroceder, vencerlo, derrotarlo, humillarlo y desterrarlo devolviéndolo a su agujero.

 Por supuesto que no alcanza con decirle que se vaya, no es suficiente con echarlo, hay que vencerlo, derrotarlo, humillarlo y desterrarlo devolviéndolo a su agujero.

 El Señor quiere Pasar y hacer esta verdadera Justicia, pero las almas están muy apegadas al mundo y cuando buscan al Señor, llevadas por la doctrina tercermundista, marxista, existencialista, etc., quieren que haga una especie de justicia social y desean verlo a Él como un revolucionario izquierdista.

 El Señor viene para derrotar a los enemigos espirituales, para liberar verdaderamente a las almas de su verdadera esclavitud.

 La esclavitud que padecen las almas es la de la muerte-tinieblas-orgullo, y ahí en ese reino, se encuentran a merced de todos los enemigos espirituales.

 Las almas deben querer ser liberadas de esto, deben querer vencer a estos enemigos, solo así colaborarán con El Verdadero y Eterno Bien Que Es El Que Dios Quiere Hacer.

 Mientras se encuentran dedicadas a su orgullo y egolatría, mientras se encuentran perdidas en el mundo, todo lo dan vuelta y tergiversan renegando de Dios, prescindiendo de Él y oponiéndose a Su Voluntad aun cuando hablan de Él todo el tiempo, razón por la que terminan perdiendo el tiempo y por la que acaban enredadas en las mentiras, engaños y seducciones del adversario.

 Van a tener que empezar a buscar la Revelación de Dios, la Voluntad del Señor, de lo contrario, se perderán sin remedio, incluso cuando digan salvarse porque si continúan apegadas a la mentira, puede el adversario hacerles creer cualquier cosa.

SIGAN DURMIENDO MIENTRAS EL ENEMIGO TRABAJA PARA PERDERLOS



SIGAN DURMIENDO MIENTRAS EL ENEMIGO TRABAJA PARA PERDERLOS


 Nos castiga, persigue, maltrata, hace padecer ya desde ahora como condenados el adversario, sin tregua, sin pausa, todo cuanto puede y mas aún, sin embargo no todo cuanto quisiera.

 Es el peor enemigo que podemos tener, y todavía hay muchos que lo ignoran, no lo consideran, no toman en cuenta la existencia de este cerdo infernal que desea arrancarnos de Dios y sumergirnos en el infierno sin remedio, salida o solución.

 Considerar que llegó a perderse por el deseo de perdernos, llegó a renegar de Dios y a pelar contra Él en su intención de hundirnos en el abismo, prefirió perderse él mismo con tal de perdernos, su desesperación por arruinarnos no tiene límites.

 Las personas permanecen tranquilas como si nada malo sucediera o fuese a suceder, no quieren entender el peligro al que se hallan expuestas.

 Si supiesen que hay un delincuente asechándolas y desesperado por robarles todo, castigarlas, hacerlas padecer, destrozarlas con sufrimientos y después de descuartizarlas vivas pudiese sumergirlas en el infierno, tendrían miedo, tendrían un poco de cuidado.

 El enemigo infernal es peor, satanás puede hacer todo eso y mas, puede castigar al alma y arrastrarla al infierno, puede hacerle padecerán infierno ahora y para siempre después.

 Van a tener que empezar a abrir los ojos porque el enemigo no descansa, ya que no se cansa, y encima, sabe bien lo que quiere, mientras que las almas no tienen ni idea respecto de lo que quieren. Por otro lado, sabe como conseguir lo que quiere y además, tiene experiencia haciéndolo.

 Sigan durmiendo, sigan dedicándose a vicios, su peor enemigo continúa trabajando, tejiendo redes, tendiendo trampas, asechando, envolviendo, confundiendo y dispuesto a echarse encima para provocar castigos, padecimientos, tormentos infernales ya desde ahora.

 Sigan dedicándose al ego, a la egolatría, pues su peor enemigo va a seguir trabajando para que sean horrendamente esclavas ahora y para siempre. Sigan ignorando a Dios, sigan renegando de Él, continúen perdiendo el tiempo enviciándose, eligiendo el camino de perdición, pronto caerá el adversario, satanás y no podrán librarse de su acoso, incluso, hasta habrá idiotas orgullosos ególatras que lo recibirán como a su salvador.

PADECE PORQUE QUIERE



PADECE PORQUE QUIERE


 Intenta con furia, maldad, desesperación, arrancarnos de Dios, quiere imponernos que nos olvidemos de Él, reneguemos, nos hundamos en nosotros mismos.

 Nos castiga y hace padecer a mas no poder, todo lo que puede y mas aun, pero no tanto como quisiera hacernos sufrir.

 Pretende por este medio hacer desistir de la fe, quiere o bien que dejemos a Dios, o bien que padezcamos porque de esta manera se descarga de su bronca.

 Quiere creer que nosotros somos culpables de su padecer, en su orgullo delirante no va a aceptar que padece por culpa suya, porque ha renegado de Dios y prescindido de Él, y peor aun, porque se ha dedicado a hacerle la guerra y tratar de vencerlo, y para colmo de males, ha logrado perder a la humanidad.

 No padece por culpa nuestra, padece por su maldad, orgullo, caprichos, por lo que hizo y por lo que quiso y quiere hacer. Padece porque se envenena, porque es un maldito desgraciado que genera odio, caprichos, veneno, maldad, furia.

 Padece por culpa suya exclusiva, si en su abismo demencial de orgullo quiere creer que somos culpables o responsables de su padecer, se equivoca.

 Comprender que damos el gusto al adversario si creemos que somos responsables de su padecimiento y nos culpamos, acusamos, despreciamos.

 En su demencial orgullo quiere creer que somos culpables para castigarnos, hacernos padecer, y para quitarse él el peso de la culpa, para endosárnosla y hacernos padecer como condenados porque ese es su capricho. Es todo enfermizo e infernal, un sin fin de caprichos e inmundicias, razones obtusas por las que quiere hacernos padecer.

APRENDER A DERROTAR AL ENEMIGO



APRENDER A DERROTAR AL ENEMIGO


 Asedia, ataca, persigue, oprime, castiga, no da tregua el adversario, no cesa en sus malditas obras para perturbarnos y hacernos padecer.

 Día y noche de todas las maneras posibles, no da tregua, hostiga sin cesar para hacernos padecer y por el gusto de obrar mal.

 Quiere furiosa y caprichosamente arrancarnos de Dios, desea por este medio imponernos su maldita y caprichosa voluntad, desea hacernos renegar de Dios, apartarnos, quiere hundirnos en nosotros mismos.

 Si perseveramos pese al dolor, si seguimos adelante negándonos a nosotros mismos, aprendiendo a renunciar a la propia voluntad buscando a Dios, derrotamos al adversario, lo vencemos, lo hacemos retroceder.

 El cerdo infernal pierde porque no consigue lo que quiere que es imponernos que abandonemos la fe.

 Comprueba el estúpido que no logra lo que quiere, encima puede ver que cuanto mas nos persigue y hace padecer, mas nos arrima o acerca a Dios.

 Si hay buena voluntad, sacrificio, perseverancia, no consigue lo que quiere sino que obtiene todo lo contrario, en vez de apartarnos de Dios, nos empuja a que lo busquemos con mas deseo y con mas consciencia de la necesidad de Él.

 De nosotros depende vencer al adversario, es nuestra responsabilidad buscar a Dios, renunciar a nosotros mismos, buscar la Voluntad Divina, no abandonar la Fe, perseverar pese a los padecimientos.

 Debería entender el estúpido infernal que pese a los dolores que nos ha procurado, las penas, desgracias y sufrimientos que nos impuso, nada ha conseguido, o peor para él, todo lo que obtuvo fue en beneficio nuestro.

 Comprender que de nosotros depende convertir la desgracia en gracia, y esto lo conseguimos cuando nos negamos y volvemos a Dios aprendiendo a renunciar a nosotros mismos.

DIOS NO SE CALLA, CERRARON LOS OÍDOS



DIOS NO SE CALLA, CERRARON LOS OÍDOS


 Generamos olvido de Dios, tinieblas, provocamos la oscuridad que nos envuelve y en la que nos ahogamos-perdemos.

 Dios Envía Su Palabra Que Es La Luz Verdadera, pero tenemos que buscarla, abrirnos para recibirla, porque si continuamos encerrados-hundidos-abismados-perdidos en nosotros mismos, vamos a seguir en tinieblas, a merced de la muerte eterna.

 Dios es como el sol, no deja de enviar la luz, pero somos nosotros los que le volvemos la espalda sometiéndonos a la oscuridad, enterrándonos en tinieblas.

 Nos olvidamos de Él, no lo buscamos, no lo escuchamos, no lo queremos recibir, continuamos encerrados en nuestros delirios, caprichos, ambiciones desesperados por saciarnos sin llegar a conformarnos nunca.

 Nos dedicamos a intentar saciar el abismo del ego sin llegar a liberarnos nunca del vacío, nos condenamos a las tinieblas y todo porque prescindimos de Dios, por dedicarnos a encerrarnos-hundirnos en nosotros mismos.

 Como tontos le negamos a Dios la posibilidad de Revelarse-intervenir-pasar, y con esto lo único que logramos es privarnos de Él.

 Dios no se calla, si pretendemos que se calle, lo que hacemos es cerrar los oídos y no escucharlo, o sea, nos privamos de Él, nos imponemos no recibirlo, y por lo tanto, no tenerlo.

 Las almas se apegan a cosas, actividades, a otras personas, conocimientos, etc., y se dedican a conservar eso como si fuese importante, pero así es como se olvidan de Dios dedicándose a sí mismas.

 Incluso quienes dicen tener fe se apegan a su saber y hacer ignorando completamente a Dios, negándole la posibilidad de manifestarse, de intervenir, pasar o Revelarse, o sea, de empotrar signos de vitalidad y presencia.

 Evidentemente son ególatras desesperados por lograr ser vistos, adorados, tomados en cuenta.

TRES COMPORTAMIENTOS DEMASIADO IGUALES



TRES COMPORTAMIENTOS DEMASIADO IGUALES


1.- No esta ni estará satisfecho, es un abismo en sí mismo, un cerdo ególatra infernal, un demente, un delirante de orgullo que hace gala de soberbia.

 Esta desesperado por ser visto, adorado, notado, tomado en cuenta, no quiere pasar desapercibido, quiere que su delirio-fantasía sea visto y adorado.

 Lo que sí oculta es lo que realmente es, eso lo niega, dice que no existe, lo esconde, y ahí es donde presenta, impone y expone lo que desea que sea visto de él, su máscara.

 Inventa algo aparente, superficial, una fachada, una máscara para ser adorado, visto, reconocido, aceptado. Con esto encubre su ser real repugnante, abominable, condenable, deplorable.

 Se desespera por lograr dos cosas, que no se vea lo que realmente es, y que e vea lo que dice ser. Por ello es que corre, persigue, maltrata y quiere imponer la mentira a la vez que se desespera por ocultar la Verdad.

 A golpes pretende lograr esto, maltrata, persigue, oprime, exprime, reprime, hostiga, asedia, hace padecer.

 Evidentemente no es verdad lo que se impone a golpes y con engaños obligando a que sea aceptada. La Verdad triunfa por sí misma porque es luminosa, porque hace retroceder a las tinieblas.


2.- En las naciones ocurre lo mismo, personas perversas imponen la mentira a golpes, ocultan la verdad y se desesperan porque esto reine, por lograr que la mentira sea creía y la verdad olvidada, negada y apagada, extinguida y desaparecida.

 Casualmente quienes reinan-imperan en las naciones son satánicos, pertenecen a sectas satánico-masónicas, adoran y sirven al adversario construyendo su reinado, estableciendo su presencia, no es descabellado pensar que utilizan sus mismos métodos.


3.- Esto ocurre en las almas, cada uno en su vida niega la Verdad, reniega de ella, se da una máscara-apariencia y se hace adorar, aceptar, servir y obedecer practicando la egolatría narcisista infernal.

SIEMPRE QUIERE MAS EL INSACIABLE EGÓLATRA



SIEMPRE QUIERE MAS EL INSACIABLE EGÓLATRA


 Esta desesperado el adversario por lograr que le presten atención, por ello es que nos impone, demanda, exige cosas, supone en su delirio que debemos estar a su disposición.

 Quiere que nos encontremos a disposición suya, delira con que es dios, pero a su manera, porque quiere creer que es dios para hacerse servir, adorar, obedecer, para tener esclavos pendientes de su ego y a disposición de sus ambiciones.

 Es un cerdo ególatra repugnante, no se sacia ni se saciará, solo quiere ser adorado sin cesar persigue esta satisfacción que no le llega nunca, ni aun cuando se la procuran.

 Ni aun consiguiendo lo que busca obtiene lo que quiere, y esto se debe a que es un abismo insaciable, la adoración de algún estúpido que lo conforme es como un granito de arena arrojado al mar, algo sumamente insignificante.

 Se queja de que es poco lo que recibe y con desesperación reclama, exige y demanda mas, mucho mas, no se sacia ni se conforma, en su delirio acusa a sus súbditos y esclavos de darle poco.

 Debería ver que no es poco lo que recibe, sino que es mucho lo que demanda, a la vez que nada de esto le corresponde, es un vil ladrón, un demente, un cerdo ególatra desesperado por saciar su ego y acallar esas llamas ardientes del deseo de adoración.

 No esta satisfecho, ni quiere darse por tal, porque solo piensa en demandar, exigir, quiere mas y mas. Por esto es que persigue, maltrata, oprime, esclaviza, reclamando siempre la adoración que no obtiene.

 Esta furioso, se ve vacío y con desesperación persigue a las almas exigiéndoles que le procuren satisfacción, saciedad, conformidad, alivio a su deseo de adoración, que alimenten su ego.

 Esto significa que les pide a las almas que se sometan, que le entreguen su vida, que se hundan en su abismo.

28 de noviembre de 2014

ES EL ORGULLO LO QUE HAY QUE ABANDONAR



ES EL ORGULLO LO QUE HAY QUE ABANDONAR


 Se esfuerzan por mentirse, engañarse, convencerse de lo que no es verdad. Se entierran en tinieblas y se dedican a vanidades.

 Quieren creer que nada malo sucede ni sucederá porque tienen todo mas o menos controlado.

 Esta sucediendo lo peor que podía suceder, aquello que no debería haber llegado a pasar, y desgraciadamente, va a ser mas grave aun debido a la estulticia humana.

 Padecemos la gran ausencia de Dios, estamos en el mas abominable vacío, una inmunda desolación infernal azota la creación, pero las imbéciles dicen que nada malo sucede, que nada grave sucederá.

 No puede haber cosa peor que esta, no puede haber nada mas grave ni perverso, sin embargo, como están apegadas al mundo y dedicadas a la egolatría, no lo comprenden, no lo ven, no lo quieren aceptar.

 Para que abran los ojos, por pura Misericordia Divina, tropezarán, padecerán ahí donde se sienten tan orgullosas, en el mundo al que tanto adoran, conocerán desgracias, penas, padecimientos, reveces, contratiempos.

 No es castigo de Dios, es un efecto de la ausencia de Dios que han provocado, y sirve como aviso, advertencia, como sacudida para que se despierten, abran los ojos, entren de Lelio a la realidad de la que no son ajenas y de la que tampoco están exentas de responsabilidad.

 Por la inercia espiritual están condenándose. Por el orgullo y la egolatría están esforzándose por perderse. Corren a la perdición eterna y vuelven los remedios dados por Dios algo inerte.

 Dios no ha perdido la capacidad de Salvar, son las almas las que hicieron todo lo posible por perderse. Esto provoca que reciban de pura caridad Divina una advertencia, aviso, sacudida, tropezarán en su propia vida.

 Este tropiezo acarreará que vean su mundo trastocado, que se vean impedidas de dedicarse por completo al orgullo y así verán que tienen la opción de volver a Dios, de seguir los pasos del hijo pródigo, de arrepentirse, pedir perdón, convertirse.

 Es el orgullo lo que hay que abandonar, esa soberbia infernal, los vicios, la egolatría, en definitiva, todo lo que nos perjudica, pierde, estropea y coloca a merced de los enemigos espirituales que nos destrozan.

YACEN MUERTAS EN SÍ Y NO SE ENTERARON



YACEN MUERTAS EN SÍ Y NO SE ENTERARON


 De a poco han ido cayendo las almas en la inercia, se hallan paralizadas, es decir, muertas, yacen muertas en sí mismas.

 No lo notan porque tienen animación, porque se mueven histéricas y desesperadas sobre la faz de la tierra.

 Lo que llaman ‘vida’ es solo una mera existencia que dista mucho de lo que es la vida.

 Esa existencia miserable, corrupta, orgullosa, viciosa, inmunda y depravada, es una existencia de muerte, no es vida.

 Están totalmente vacías, desoladas, carecen de Vida-Dios, solo tienen un abismo-ego, rebalsan de vicios, se llenan de tinieblas-orgullo.

 Pierden el tiempo sobre la faz de la tierra llevando una existencia de muerte, sin Dios, sin Vida, sin Amor, completamente alejadas de la Vedad, encerradas en su propia realidad que es una evasión, un delirio, una fantasía.

 Es evidente ese estado de muerte en la angustia, desesperación, histeria, en esos sentimientos infernales que las azotan, castigan y hacen padecer.

 Son ególatras narcisistas infernales que no hacen otra cosa mas que pensar en sí mismas. Tanto alimentan su ego que generan un súper-yo extravagante, delirante de soberbia que las arrastra a la ruina eterna.

 Se sienten satisfechas de la inmundicia corrupta, abominable e infernal en la que se han convertido y no admiten ni siquiera la idea de que necesiten conversión.

 Se ponen a resguardo contra la Verdad, se encierran en fantasías, delirios, se dedican a vicios y continúan huyendo de Dios, no se van a corregir, no van a renuncia a la egolatría, no van a hacer esfuerzo alguno por su bien.

 Han decidido ser perversas, han elegido ser corruptas, descaradamente van por mal camino y no van a corregirse, es lo que querían, es lo que eligen, es lo que deciden.

 Van a reventar de orgullo y desbordar de soberbia, van a destruirse con vicios, pero no van a corregirse. Están decididas a permanecer absortas en sus delirios, alejadas de la realidad, separadas de Dios, hundidas en su abismo infernal.

MUERTE ETERNA CONSUMIÓ-TRANSFORMÓ A LAS ALMAS



MUERTE ETERNA CONSUMIÓ-TRANSFORMÓ A LAS ALMAS


 El espíritu de la muerte eterna permanece adherido succionando vida a las almas hasta que es derrotado o hasta que las consume-devora por completo.

 Las personas deben aprender a rechazar estas tinieblas, de lo contrario verán su vida en el mundo arruinada y también para siempre después, por toda la eternidad.

 Cada uno tiene la responsabilidad de hacer retroceder las tinieblas, de vencer a la muerte eterna, cada uno en su vida tiene parte.

 Al hacer retroceder a las tinieblas-muerte eterna en la propia vida, también logramos que retrocedan en el mundo para beneficio de mucho.

 Se vence a la muerte eterna-tinieblas cuando vivimos verdaderamente la fe.

 La fe fue abandonada prácticamente, las almas pasan sobre la faz de la tierra sin fe, incluso quienes dicen y creen tenerla carecen de ella y viven como si no la tuviera dejando en evidencia la verdad que niegan.

 En estos tiempos la muerte eterna retrocede por un tiempo en nuestro país porque ya ha consumido, devorado y destruido todo. Ya ha trasformado y destrozado a las almas.

 Pocas han perseverado y conservado la fe. La gran mayoría de las personas abandonó la fe y permanece indiferente a Dios, por ello es que se han visto llenas de tinieblas.

 Ya mas no puede saquear, ya mas vida no puede extraer, resecó a las almas dejándolas transformadas en demonios, deformadas, muertas, llenas de orgullo y desbordando de vicios.

 Yacen las almas muertas en sí mismas, se encuentran sucias, pútridas, rebalsando de vicios e inmundicias, completamente ajenas a la realidad, absortas en sus delirios orgullosos.

 Están las almas carentes de vida, yacen en sí llevando una existencia viciosa corrupta, desamorada, propia de muerte, como en el infierno acá en la tierra, están deformadas, son bestias infernales delirantes de orgullo.

ASÍ ES IMPOSIBLE VIVIR



ASÍ ES IMPOSIBLE VIVIR


1.- Así como en el mundo una persona no puede ponerse de pie si tiene a otra colgada, en el alma sucede lo mismo.

 Tenemos a otras almas colgadas de en derredor, son aquellas a las que nos sujetamos o que nos sujetan, o que nos sujetamos y nos sujetan.

1.1.- Cuando nos aferramos a otros, les devoramos el alma, les comemos o succionamos vida.

1.2.- Cuando otros se aferran a nosotros, ocurre lo mismo, nos retienen y devoran o consumen.

1.3.- Puede suceder a veces que sea mutuo, que nos aferremos y retengamos a otros y éstos a la vez también nos retengan, se aferren y nos sujeten.


2.- No se ve a simple vista, pero ocurre. Es como cuando alguien se cuelga de la red de tendido eléctrico, baja la tensión, se siente la debilidad, se percibe como una pesadez.

 Este aferrarse, retener, sujetar, es un querer hacerse amar, hacerse adorar, obligar a otros a que presten atención, o al revés, que estos otros se hagan adorar, servir, o a que les prestemos atención.


3.- Hay que aprender a soltar, perdonar, liberar.

 Hay que vencer el miedo y no pensar en sí mismo, porque el miedo es lo que nos mueve a querer dominar, sujetar, retener.

 Si otros hacen por miedo eso con nosotros, debemos ayudarlos a vencer su miedo, y si no quieren soltar, perdonar, hay que pedir al Señor que pase en medio y les ponga límites.


4.- A esto hay que añadir otra cuestión. Mientras tenemos esos deseos, intenciones, mientras obramos de esa manera, abrimos las puertas a los enemigos que pueden también sutilmente colgarse, adherirse, sujetarse, para robarnos vida, succionar vitalidad.


5.- Para ser libres debemos libera, porque cuando dejamos de hacer a otros esto, cuando dejamos de sujetarlos somos limpiados, purificados, hace El Señor Su Paso Libertador liberándonos de las ataduras de los enemigos infernales y de quienes no nos quieren soltar o liberar en el mundo.

AL FINAL ES ARREBATADA Y LLEVADA AL ABISMO



AL FINAL ES ARREBATADA Y LLEVADA AL ABISMO


 Son un montón de sentimientos y pensamientos que se mueven en el interior, generalmente confusos, muchas veces contradictorios, es un gran desorden el que llevamos a cuestas.

 Esto se debe a que hay una falla fundamental, nos falta Dios, y es como si nos faltara columna vertebral.

 Nos falta Dios porque no lo buscamos, no lo recibimos y no lo obedecemos, solo nos dedicamos a hundirnos-encerrarnos en nosotros, en el abismo de egolatría narcisista infernal.

 No teniendo Dios, se produce un abominable desorden, todo lo que debía estar ordenado teniéndolo a Él como cabeza, se desmorona, se rebelan, sublevan cada una de las partes y cada una tiene a prevalecer volviéndose tiránica, orgullosa y perversa.

 Se generan los vicios, pequeños abismos, son como estados rebeldes, cada uno busca su satisfacción, se adueñan de una porción del alma y la van devorando.

 Se alza el ‘yo’ queriendo imperar y terminamos sometidos a sus caprichos, el ego sigue alimentándose, creciendo y es un real infierno.

 A eso se añade que los enemigos pueden meterse, los demonios tienen libre acceso, la muerte eterna también toma su parte, todos viven de nuestra vida.

 A la vez que somos devorados crudos, en vida, van surgiendo esas llagas, los vicios y el gran abismo del ego. También donde los enemigos muerden y sacan tajada, el alma es desgarrada, destrozada, arruinada.

 Así surge debilidad, enfermedad, podredumbre, pestilencia, y con este infierno adentro, pretendemos vivir en paz sobre la tierra diciendo que nada malo ocurre.

 Nos podrimos en vida, nos azotan los enemigos espirituales y seguimos ajenos a la realidad de la que depende toda la eternidad, porque el alma que es erosionada, transformada y destrozada mientras se halla de paso por el mundo, solo puede ser descartada, al final, es arrebatada y llevada al abismo.

VIDA VACÍA PUEDE SER OCUPADA POR OTROS



VIDA VACÍA PUEDE SER OCUPADA POR OTROS


 Hay almas que deambulan sobre la faz de la tierra buscando casas donde meterse. Casas en las que pueden meterse son esas vidas vacías, orgullosas, desamoradas  viciosas, o sea, otras almas encarnadas, unidas al cuerpo aun, pero que están como ausentes en sí mientras que se arrastran en tinieblas.

1.- Algunas de estas almas errantes pueden ser perdidas, o sea, condenadas, que estén en el infierno, pero que no hayan caído a grandes profundidades, y por ello pueden vagar sobre la faz de la tierra.

1.1.- Considerar que la tierra se ha sumergido en el infierno y se halla mas cerda del abismo que del cielo, por ello es que muchas inmundicias pueden pasar fácilmente de allá abajo al mundo.


2.- Otras almas errantes que vagan sobre la faz de la tierra buscando a almas incautas e impuras para adherirse y cuerpos que ocupar, son del limbo.

2.1.- El limbo es el límite entre la tierra y el infierno, la zona fronteriza, algo indefinida.

2.2.- Ahí caen las almas que no se han perdido pero que han merecido perderse. Se trata de almas que se han salvado gracias a la caridad, el sacrificio de otras almas generosas.


3.- Comprender la necesidad de llevar una vida ordenada, pura, santa y en la que Dios ocupe su lugar dentro nuestro, porque si esta vacía, somos ocupados e invadidos por almas errantes, perdidas, del limbo y hasta por demonios.

3.1.- Son muchos los que quieren lo que no valoramos, lo que no sabemos apreciar, lo que no queremos, no cultivamos, no defendemos, no protegemos.


4.- Considerar que estamos mereciendo perder lo que no sabemos valorar, aquello que desperdiciamos.


5.- Estamos exponiéndonos a los enemigos, les abrimos las puertas, nos dejamos enlazar por ellos, encadenar, atrapar, sujetar, nos dejamos arrastrar a profundidades mas oscuras donde somos y seremos eternamente esclavos.

PROFUNDIZAR, NO ENGAÑARSE, DEJAR LO SUPERFICIAL



PROFUNDIZAR, NO ENGAÑARSE, DEJAR LO SUPERFICIAL


 Como hemos sido odiados, despreciados, perseguidos, echados, descartados, pospuestos, etc., tenemos miedo de volver a padecer lo mismo, es algo instintivo, y es ahí donde el instinto de conservación se impone, o sea, el miedo nos domina.

 Obramos por miedo, instintivamente, incluso no siendo muy conscientes de lo que hacemos. Obramos tratando de defendernos, buscando seguridad.

 Nos encerramos, aislamos, no permitimos a nadie entrar, siquiera pasar cerca, y lo que Dios quiere El Señor hacer es justamente eso, estar cerca, pasar.

 Una forma de ponerle límites es hacer por sí mismo, intentar controlarlo, porque así fingimos que tenemos fe, cuando la verdad es que no la tenemos. Ahí nos aseguramos de que esta cerca, pero no demasiado.

 Es hipocresía, parece que los seguimos, decimos que lo amamos, incluso hasta creemos que obramos bien, pero la realidad es que estamos asegurándonos de que esta cerca, pero no mucho, nos aseguramos de que no entrará del todo en nuestra vida.

 Comprender que hay algo que debe caer en nosotros, ese ponerle límites a Dios, el buscar la seguridad del aislamiento, auto-encierro, de hacer por sí mismo.

 Dios sabe lo que quiere y hace, tenemos que aprender a seguirlo, darle la libertad de entrar, pasar, ser y hacer en nuestra vida, Él Es Dios. tenemos que dejar de mentirnos, de engañarnos y de dedicarnos a lo superficial y aparente donde pretendemos tenerlo afuera y limitado.

 Dios debe asumir el control total de nuestra vida, debe entrar en profundidad, donde no le hemos permitido pasar, donde no le hemos reconocido con autoridad, donde no lo recibimos como Dios Que Es.

 Hay un aspecto en nuestra vida en el que no reina entonces, no lo amamos como decimos, aun estamos controlados, dominados y sometidos por el miedo, por las tinieblas, y en última instancia, por el adversario que desde mas allá controla estas cosas.

ES MEJOR LO QUE ÉL HACE



ES MEJOR LO QUE ÉL HACE


 Podemos tener buena intención, pero con eso no alcanza, hace falta prestar atención, escuchar, obedecer, colaborar con Dios.

 Para esto es que resulta necesario morir a sí mismo, aprender a esperar, renunciar a la propia voluntad, desapegarse de sí.

 Debe ser Él el que obra en nosotros, hay que hacerle lugar, espacio, dejarlo intervenir, pasar, ser y hacer.

 Es necesario orar, detenerse un momento a escucharlo, hacer silencio, preguntarle acerca de lo que quiere, dejar Que Pase, perseverar en la oración abriéndole la puerta esperando Su Paso Libertador por nuestra vida.

 El Señor nos llama a mas intimidad con Él y para esto es necesario que detengamos la histeria mundana, que dejemos de correr, de hacer tanto por nosotros mismos para que pueda hacer mas Él.

 Mientras hacemos nosotros, somos nosotros, pero si El Que Hace Es Él, Él Es en nosotros y en el mundo por medio nuestro.

 Es mucho y es bueno lo que podemos hacer con buena intención, pero es mejor lo que Él puede hacer si le damos lugar, Él Es Dios.

 Debemos aprender a renunciar a nosotros mismos, a morir verdaderamente a nuestro miedo, ansiedad, deseo de dominación, control, debemos llegar a tener una verdadera fe.

 Es verdadera la fe cuando aprendemos a dejar libre a Dios, cuando aprendemos a seguirlo y a dejar de perseguirlo, o sea, cuando lo seguimos a Él y no Él a nosotros.

 Es absolutamente necesario aprender a discernir Su Voluntad, obedecerlo, confiar en Él, ahí es donde lo seguimos verdaderamente, donde la Fe es real y donde le damos el lugar necesario para Que Él Sea-Haga, para Que Reine-Vuelva-Triunfe.

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