30 de julio de 2015

PARA LA PERSONA QUE QUIERE SER VERDADERAMENTE LIBRE



PARA LA PERSONA QUE QUIERE SER VERDADERAMENTE LIBRE


 La verdadera libertad consiste en tener una voluntad propia real.

 La voluntad propia real solo es posible cuando hay una verdadera apreciación de la realidad y una toma de decisiones independiente, autónoma, sin condicionamiento externo o interno.

 Las personas no saben, no quieren ni pueden ser verdaderamente libres, no están capacitadas, incluso cuando creen ser libres no lo son en realidad.

 La única manera de forjar una voluntad propia es venciendo a los enemigos espirituales, no dejando que nos influencien, que determinen o impongan la voluntad a su antojo.

 La única forma de lograr tal cosa es aprendiendo a renunciar a sí mismo para discernir la Voluntad de Dios y obedeciéndolo a Él. Hay que obedecer-seguir al Señor para llegar a forjar una voluntad propia verdaderamente libre, realmente independiente.

 Si no esta esa obediencia a Dios, la voluntad se encuentra condicionada, es determinada y manipulada por los enemigos espirituales interiores y exteriores.

 Miedos, angustias, preocupaciones, debilidades, etc., influyen desde adentro y desde afuera influyen demonios, mundo, etc.

 La persona que quiere ser verdaderamente libre tiene que vencer esos enemigos interiores y exteriores que la influencian, manipulan, dominan, controlan, que determinan su ser hacer, que disponen de ella, que imponen su voluntad.

 Los enemigos espirituales imponen a las personas la voluntad y éstas la hacen propia, la aceptan y dicen que es suya llegando a creer tal ficción.

 Ahí es donde se vuelven soberbias caprichosas rebeldes que no saben ni lo que quieren pero que pelean contra todo y contra todos suponiendo que eso es libertad, negándose a ver que eso es libertinaje, descontrol, odio y resentimiento, un camino de autodestrucción que los demonios emplean para hacer que las almas se arruinen a sí creyendo ciegamente obrar por su bien.

 Sin combate espiritual, sin pureza, sin obediencia a Dios, es imposible hablar de libertad, solo hay engaño, mentir, confusión, orgullo delirante, soberbia libertina lujuriosa y sumamente viciosa que se finge libertad.

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