9 de diciembre de 2016

SAGRADA ORDEN DEL REINO DE DIOS



SAGRADA ORDEN DEL REINO DE DIOS


1.- Introducción


 Es inútil pelear batallas que no vamos a ganar, pero mas inútil es pelear batallas que no nos conviene ganar. Debemos aprender a librar el verdadero combate espiritual y empeñarnos ganar la batalla que nos conviene y debemos ganar.

 No nos conviene vencer a Dios porque eso es un delirio-fantasía, es ficción-evasión de la realidad. La única manera en la que Dios va a estar bajo nuestros pies es si nos ponemos de cabeza, o sea, si nos convertimos en ególatras narcisistas infernales, cerdos caprichosos obsesionados con hacer reinar-prevalecer su voluntad rebelde.

 Ni Dios ni otros van a obedecernos, tampoco los enemigos espirituales, es hora de poner orden en nuestra vida, es el momento para comenzar a obedecer a Dios, Él Es Dios y a Él debemos obedecer. Cuando haya orden interno, todo lo demás se ordenará, Él Es Dios, Él Es Primero y Solo y Simplemente porque Él Es Dios.

 Dios debe ocupar su lugar propio y correspondiente en nuestra vida, solo así tendremos orden y estaremos en el lugar que nos corresponde, aquel al que fuimos predestinados por Él cuando nos pensó y para el que nos creó después.


2.- Sobre la SORD


 Es una orden de combate espiritual conformada por las almas mas fieles al servicio de Dios.

 No tiene organización en tierra, y mucho menos fines o aspiraciones terrenas.

 Lo esencial es Dios, el tesoro-bien-posesión es Dios.

 La regla es simple, la Voluntad de Dios buscada, discernida, obedecida y seguida hasta el sacrificio total de la propia vida en el mas grande y perpetuo sacrificio.

 Lo esencial de la Voluntad de Dios se encuentra en su revelación, los Mandamientos, el Padre Nuestro, las Bienaventuranzas, el Mandamiento Nuevo. Luego, es necesario discernirla diaria y constantemente para ajustar el rumbo de la vida y caminar en su Divina Presencia.


3.- Es el mejor servicio-amor a Dios


 Los miembros se entregan-consagran-ponen a disposición de Dios en este camino de discernimiento de Su Voluntad Divina y obediencia total sacrificando su vida en este mundo, no viviendo por y para sí sino por y para Dios.

 No hay nada terreno organizado, es todo espiritual, es todo de Dios, por Él y para Él, es combate espiritual puro. Dios mismo guía a las almas personalmente disponiendo de las que a Él se consagran para establecer su Vida-Presencia-Reinado en el mundo.

 No pide mas que obediencia, y para obedecerlo hay que escucharlo, no sirve deducir o razonar, mucho menos suponer, hay que buscar su Revelación, lo que Él quiere corregir diaria y constantemente.


4.- Sobre los ejercicios


 Consta de siete niveles espirituales dados por la realización de los siete ejercicios espirituales de renuncia a sí mismo, aceptación de Dios y entrega a Él.

 Los ejercicios espirituales se realizan en la vida diaria.

 Quienes puedan, realizan los ejercicios retirándose del mundo por una semana para cada nivel, o un fin de semana al menos.

 Es recomendable que los ejercicios no se realicen seguidos, sino que haya un intervalo entre cada nivel.

 Para los ejercicios se medita la breve descripción expuesta en el punto siguiente utilizándola como medio para renunciar a sí mismo, aceptar a Dios y entregarse-consagrarse a Él.


5.- Las siete Ordenes Espirituales que componen la SORD


 Son siete ordenes espirituales y solo quien va ascendiendo, ingresando, perteneciendo a ellas, llaga formar parte de la SAGRADA ORDEN DEL REINO DE DIOS, (SORD).

 Cuando el alma completa el camino, cuando realiza los debidos ejercicios de consagración-entrega-puesta a disposición de Dios, pertenece a cada una de las ordenes espirituales correspondientes y luego, a la SORD.

5.1.- SAGRADA ORDEN DE LA VERDAD

5.2.- SAGRADA ORDEN DE LA LIBERTAD

5.3.- SAGRADA ORDEN DE LA PAZ

5.4.- SAGRADA ORDEN DE LA LUZ

5.5.- SAGRADA ORDEN DEL AMOR

5.6.- SAGRADA ORDEN DE LA JUSTICIA

5.7.- SAGRADA ORDEN DE LA MISERICORDIA


5.1.- SAGRADA ORDEN DE LA VERDAD


5.1.- Él Es la Verdad: Por ello renuncio a mi idea, gusto, pensamiento, voluntad, sentimiento, comodidad, bienestar, etc., para buscar su Palabra-Revelación y aceptar la Verdad, recibirlo a Él, vivir y permanecer en la Verdad.

 La Verdad no es solo palabras, Es Esencia-Espíritu, Él Es la Verdad, Es Él mismo, por ello es que al entrar a la propia vida produce cambios, ordena, quema la mentira y en el combate espiritual de la oración debemos rechazar la mentira-tinieblas.

 Él Es Dios, Él Es la Verdad y solo a Él debemos buscar, aceptar, recibir y entregar-consagrar nuestra vida. Esto lo hacemos buscando y colaborando en su Revelación, en ese Don del Pan Vivo Bajado del Cielo que diariamente nos hace, ahí revela la Verdad y se da Él mismo.

 Según esa palabra de El Que Es La Palabra Viva de Dios debemos vivir, siguiéndolo, obedeciéndolo, corrigiendo nuestra vida-conducta, ajustando el rumbo diaria y constantemente.

 Ahí es donde Él pasa a ser nuestra esencia-ser-espíritu, ahí es donde se constituye en nuestro primer movimiento y donde verdaderamente Él Es Dios en nuestra vida y no solo de palabras o apariencias, sino por una real y constante obediencia.


5.2.- SAGRADA ORDEN DE LA LIBERTAD


5.2- Él Es la Libertad: Por ello renuncio a la falsa libertad de los demonios y el mundo, ese libertinaje dado descontroladamente a la voluntad propia rebelde. La verdadera Libertad consiste en que Él sea libre en nuestra vida, que tenga capacidad de decidir, ser, hacer, disponer, que pueda disponer de nosotros como de Él mismo.

 Hay que discernir su Voluntad y seguirlo-obedecerlo, ni Él ni otros deben obedecernos, Solo Él Es Dios y Solo a Él debemos obedecer.

 Si Dios es libre de obrar en nuestra vida, si Él es libre de disponer de nosotros como quiera, llegamos a ser verdaderamente libres porque vencemos el miedo que es lo que inicialmente nos domina en el abismo de egolatría narcisista infernal en el que nos hemos convertido.

 El miedo se expresa en la voluntad propia que es obtusa, caprichosa, odiosa y astuta, es una víbora infernal que solo quiere reinar, prevalecer, hacerse obedecer.

 El miedo lo vencemos en el sacrificio total de nosotros mismos, aceptando la Voluntad de Dios, siguiéndolo-obedeciéndolo a Él, pasando por una muerte mística purificadora-santificadora-libertadora que se produce solo al aceptar su Voluntad y seguirla-obedecerla.


5.3.- SAGRADA ORDEN DE LA PAZ


5.3.- Él Es la Paz: Por ello renuncio a querer hacer prevalecer mi voluntad sobre Él, sobre otros en el mundo y sobre los mismos enemigos espirituales, eligiendo dedicarme a seguirlo-obedecerlo yo en plena consciencia de que si yo me ordeno, todo se ordena. El exterior es reflejo del interior, si todo esta desordenado y no hay paz es porque en el interior Dios no ocupa su lugar.

Vivir la vida por y para sí mismo, según la propia voluntad y buscando la propia satisfacción, es querer conservar la vida, y según lo que dijo El Señor, ese es el camino para perderla. Debemos entregársela, consagrársela, ponerla a su disposición, dejar que Él la tome y disponga de ella como Dios-Señor-Dueño-Rey.

 Tenemos la vida para sacrificarla y no dejarla en ese estado de sacrificio sino que implica ponerla totalmente a su servicio, verdaderamente a su disposición. El trabajo es colaborar con Él en lo que quiera hacer en y de nosotros.

 Debemos dejar de estar en guerra contra Dios, ahí surge la Paz. Él Es Dios y a Él debemos obedecer. Aun rebeldías, rechazos inconscientes, deseos de satisfacerse, miedos, preocupaciones, son guerras contra Dios. Considerar que Él Es Dios y Siempre Él Es Dios, Solo y Siempre a Él debemos elegir.


5.4.- SAGRADA ORDEN DE LA LUZ


5.4.- Él Es la Luz: Por ello renuncio a hacer una existencia por mí mismo y elijo entregar mi existencia a Dios para que Él establezca su Divina Presencia en mí y en el mundo.

 Él Es la Luz Verdadera, la Vida Verdadera, la Vida Eterna-Sobrenatural-Espiritual, es la Esencia misma, Él Es El Que Es, Él Es por Él mismo.

 Nos ha dado parte de su Ser al crearnos, nos dio un principio de existencia, y es al efecto de manifestar, elegir, si queremos ser o no ser.

 No podemos ser por nosotros mismos, Él Es El Que Es, somos cuando permanecemos unidos a Él, cuando participamos en su Ser, cuando lo recibimos y lo dejamos a Él Ser en nosotros, cuando Él Es en nuestra vida, o sea, cuando hace su Voluntad como en el Cielo acá en la tierra, en la tierra de nuestra existencia miserable.

 Si pretendemos ser por nosotros mismos, deliramos de orgullo, nos drogamos con soberbia, renegamos de la Verdad, nos consumimos transformándonos como demonios, transubstanciándonos, autodestruyéndonos.

 No nosotros ni otros somos la luz, Solo Él Es la Luz, y esto simplemente Porque Él Es Dios.


5.5.- SAGRADA ORDEN DEL AMOR


5.5.- Él Es el Amor: Por ello renuncio a satisfacer mi ego y el ego ajeno, ni por obligación-fuerza, ni por seducción voy a satisfacer el ego propio, y mucho menos el ajeno y el de los demonios, solo voy a amar-obedecer a Dios, a satisfacer su Voluntad porque Él Es Dios.

 El amor no consiste inconformar-satisfacer a otros, el amor es entrega y la entrega debe ser a Dios. la entrega se manifiesta en la consagración que es ponerse a su disposición, que es reconocerle la capacidad de disponer de nosotros como de Él mismo.

 Amar a Dios es, por lo tanto, aceptarlo, obedecerlo, seguirlo, sacrificar la propia vida, renunciar a la voluntad propia y buscar su Voluntad para colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra casa-vida-corazón.

 Se puede cumplir con un ritual y con toda prescripción de una religión o de varias, pero no llegar a amar a Dios en Verdad. A Dios se lo ama cuando se lo acepta, cuando se lo obedece, cuando hay consagración-entrega-puesta a su disposición.

 Ególatra es el que teme por sí, el que espera, quiere y busca ser amado por otros y por Dios, el que vive por y para su imagen, esa personalidad-apariencia por la que espera ser visto, amado, adorado, elegido, tomado en cuenta.

 No tenemos que conformar a otros en lo que quieren, no debemos conformarnos a nosotros mismos en lo que el ego quiere, debemos obedecer a Dios y nada mas. Amamos correctamente a otros cuando les damos lo que Dios quiere para ellos y no cuando les damos lo que nos piden, demandan o exigen.

 Él Es Dios, Solo Él y nadie mas que Él, Siempre Será Dios, y Siempre será Él y ningún otro, ni nosotros ni otros, por ello es que debemos adorarlo-seguirlo-obedecerlo a Él y solo a Él, siempre a Él.


5.6.- SAGRADA ORDEN DE LA JUSTICIA


5.6.- Él Es la Justicia: Por ello renuncio a hacer mi voluntad solo porque sí para hacer lo que Dios quiere, para Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en mi vida solo porque sí, porque Él Es Dios.

 Es suma e inalterablemente justo, severo, exigente, inconmovible, implacable. Su Justicia debe ser satisfecha, todo se paga, y cuanto mas se demore el pago, mas intereses, mayor deuda, mas vacío-desolación-tinieblas.

 El medio de pago es la vida. La deuda que se paga es la rebeldía. La rebeldía provoca ausencia, genera muerte, da origen a tinieblas-olvido de Dios, a oscuridad-negación de Dios.

 Cuanta mas falta de amor a Él, cuanto mas rengamos de Él, mas severa es la Justicia, consecuentemente, cuanto mas renunciamos a nosotros mismos, cuanto mas aceptamos su Voluntad, cuanto mas lo obedecemos-seguimos, mas grande es su Presencia-Don-Vida.

 La Justicia es su ausencia, es el vacío la abominable desolación, son las tinieblas, la oscuridad, la muerte, la falta de Dios. Ese abismo lo remediamos dando la vida, padeciendo las consecuencias de lo que generamos y renunciando a nosotros mismos, aceptando su Voluntad, corrigiendo el rumbo, siguiéndolo-obedeciéndolo en sacrificio total de nosotros mismos.

 Vamos a padecer su ausencia, el infierno, el embate-castigo de los enemigos infernales, mientras haya orgullo, amor propio, miedo, preocupación por sí, voluntad propia.

 Hay que obedecerlo, negarse a sí mismo, Solo Porque Él Es Dios, Solo Porque Es Él y solo porque sí, esa es la Verdad, y ahí es donde el orgullo muere, es purgado y donde somos liberados de la rebeldía, de la voluntad propia que obra al contrario, por caprichosa, porque sí, en negación de Él.

 Nada mas justo y debido que Él sea adorado-servido-obedecido-seguido solo porque sí, porque Es Dios, Solo Porque Es Él.


7.- SAGRADA ORDEN DE LA MISERICORDIA


5.7.- Él Es la Misericordia: Por ello renuncio a adorarme, a adorar a cualquiera y elijo adorar a Dios en Espíritu y Verdad, en total sacrificio de mí mismo aunque eso implique dolor y sufrimiento constante, aunque conlleve una vida propia de un mártir.

 La misericordia no es un cheque en blanco, una salida fácil de la cárcel, no es un ‘vale todo’, Es Dios Mismo, Es Su Esencia, su mismo Amor.

 Dios no es adulador, lisonjero, zalamero, no es un cerdo ególatra que busca aceptación y reconocimiento, que quiere ser tomado en cuenta, servido y adorado. Dios no hace lo que las almas ególatras narcisistas infernales quieren, no las conforma, no las satisface, no les da el gusto ni la razón.

 Dios Es la Verdad misma y Ama Verdaderamente a las almas, por ello las corrige, su Misericordia se manifiesta en la corrección, en la dolorosa e insufrible purificación. El adulador lisonjero es satanás haciéndose pasar por dios y buscando adoración para su falsa imagen, alimento para su ego, almas que se dejen devorar-consumir mientras lo adoran suponiendo que se trata de Dios.

 El dios que justifica y mantiene a las almas en el chiquero de su abominable egolatría narcisista con y como demonios, no es Dios, es un impostor.

 Por misericordia Dios no cambia, Es Él mismo, Sigue Siendo Dios, Seguirá Siendo Dios, Él Es Dios, El Que Es, El Que Era, y El Que Vuelve.


6.- Las siete Ordenes Espirituales y el uniforme de la SORD


 Concluida la primera etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden de la Verdad y se recibe la primera parte del uniforme de la orden que es el solideo.

 Concluida la segunda etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden de la Libertad y se recibe la segunda parte del uniforme de la orden que es la capucha.

 Concluida la tercera etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden de la Paz y se recibe la tercera parte del uniforme de la orden que es el cuello y la capilla de la espalda.

 Concluida la cuarta etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden de la Luz y se recibe la cuarta parte del uniforme de la orden que es la capilla del pecho.

 Concluida la quinta etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden del Amor y se recibe la quinta parte del uniforme de la orden que es el hábito.

 Concluida la sexta etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden de la Justicia y se recibe la sexta parte del uniforme de la orden que es el cinturón-faja.

 Concluida la séptima etapa de ejercitación, se realiza la debida consagración a Dios ingresando en la Sagrada Orden de la Misericordia y se recibe la séptima parte del uniforme de la orden que es camisa y pantalón o pollera según el caso.


7.- Cuadro



Coros-
espíritus
Vicios
Enemigos
Espirituales
Dones del
Espíritu Santo
Virtudes
Atributos
Divinos
Palabra del Espíritu Santo
0
Querubines
Orgullo
Mentira

Humildad
Humildad

1
Tronos
Soberbia
Demonio
Sabiduría
Fe
Verdad
Él Es Dios
2
Dominaciones
Lujuria
Mundo
Fortaleza
Esperanza
Libertad
Solo Él
3
Potestades
Avaricia
Carne
Consejo
Caridad
Paz
Siempre Él
4
Virtudes
Ira
Muerte eterna
Entendimiento
Prudencia
Luz
Porque Solo Él Es Dios
5
Principados
Pereza
Anticristo
Santo Temor
de Dios
Fortaleza
Amor
Y Siempre Será Dios
6
Arcángeles
Envidia
Dragón
Bestia del mar
Bestia de la tierra
Ciencia
Justicia
Justicia
Porque Es Él
7
Ángeles Custodios
o de la Guarda
Gula
Imagen o
Estatua
Piedad
Templanza
Misericordia
El Que Es, El Que Era y El Que Viene
9
Serafines
Yo-ego
Tinieblas

Consagración
Vida Eterna
Y Siempre Seguirá Siendo Dios





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